
Para Izquierda Unida, el Partido Popular, coordinado con sus grupos mayoritarios en el Senado y en el Congreso, abrió así las puertas al fracking. Una denuncia que la formación política hace tras lo ocurrido en el Senado y en el Congreso, que aprobaron la nueva normativa con los votos del PP. IU recuerda que esta norma permite que el análisis de viabilidad de un proyecto, en lo referente a sus impactos ambientales, se haga en un plazo de entre 4 y 6 meses de duración, frente a los 3,4 años de media que tardan en analizarse actualmente.
Izquierda Unida denuncia el "interés mercantilista del PP y su claro posicionamiento con las multinacionales antes que con la ciudadanía que lo rechaza”. En opinión del diputado de IU, Adolfo Barrena, “la apuesta del PP por el uso de la fractura hidráulica es irresponsable y lo único que persigue es asegurar vía libre para poder dar permisos en todo el territorio del Estado, con el consiguiente perjuicio medioambiental”.
“La fractura hidráulica –concluye - plantea interrogantes sobre la salud de las personas y sobre las afecciones al medio ambiente, representa una amenaza sobre la seguridad en materia de riesgos geológicos a raíz de los movimientos sísmicos que podrían producirse, tal y como ha puesto en evidencia el Proyecto Castor en Castelló, y supone un modelo de desarrollo que conlleva graves impactos en las actividades que mantienen el medio rural, como la agricultura, ganadería y el turismo”.



