La reducción “progresiva de ayudas públicas destinadas a la juventud amenaza la supervivencia de entidades educativas como Guías de Aragón, con más de 60 años de trayectoria social en el territorio”, denuncian desde la entidad.
En los últimos años “hemos visto cómo cada vez hay menos fondos dirigidos a proyectos juveniles, y cómo muchas entidades quedamos fuera de los repartos pese a nuestra trayectoria, impacto comunitario y compromiso con la transformación social”, detallan, y añaden que “esta situación no afecta solo a nuestra organización, sino que es compartida por muchas otras asociaciones juveniles que, como nosotras, trabajan desde el voluntariado, con presencia en los barrios, en contacto directo con niñas, niños y jóvenes, y sin ánimo de lucro”.
Durante más de seis décadas “hemos acompañado a generaciones de jóvenes en su desarrollo personal y social. Lo hemos hecho a través de la educación en el tiempo libre, con actividades inclusivas, espacios seguros de participación, y un trabajo pedagógico basado en valores como la igualdad, la autonomía, la sostenibilidad y la cooperación. Nuestro impacto no se mide solo en cifras: se mide en historias, en vínculos, en oportunidades generadas para quienes más lo necesitan. Y todo esto, hoy, está en riesgo. A pesar de nuestra labor, la falta de apoyo económico estable desde las instituciones nos coloca en una situación crítica. La reducción de subvenciones y recursos destinados a proyectos juveniles está provocando que asociaciones históricas tengan que reducir su actividad, cerrar sus sedes o incluso plantearse su continuidad”, enfatizan.
Esta realidad es “en buena parte, resultado de los recortes en materia de juventud. En nuestro caso concreto, en los últimos dos años hemos sufrido una pérdida de ayudas públicas de más de 33.000 euros. Esta disminución no es simbólica: está teniendo consecuencias directas y muy graves. A día de hoy, nos está obligando a replantearnos si podremos seguir ofreciendo muchas de nuestras actividades”, se lamentan desde Guías de Aragón.
“Ya no podemos asegurar becas ni ayudas económicas para nuestras actividades más grandes como los campamentos, lo que excluye a niñas, niños y jóvenes de familias con menos recursos, precisamente quienes más se benefician de este tipo de espacios educativos y de cuidado”, explican desde la entidad. “Los precios han tenido que subir, y eso va en contra de uno de nuestros principios fundamentales: ser accesibles para todas, sin importar el nivel socioeconómico. Si esta situación continúa, no solo tendremos que reducir actividades, sino que podríamos vernos obligadas a cerrar espacios que durante años han sido puntos de encuentro, comunidad y transformación”.
“Esto no es una alerta a futuro: es lo que ya está ocurriendo. Las asociaciones juveniles llegamos donde muchas veces la administración no puede. Educamos, acompañamos, creamos comunidad. Y sin embargo, somos las primeras en quedar fuera cuando hay recortes. Este abandono progresivo pone en peligro un modelo educativo que ha sido clave para miles de jóvenes: el de la educación no formal, en el tiempo libre, desde el voluntariado y la acción comunitaria”, recalcan.
Desde Guías de Aragón aseveran que “no emitimos esta nota como una crítica ni una exigencia concreta. La compartimos como una llamada de atención social, un intento de visibilizar lo que está ocurriendo y lo que podría perderse si no se revierte esta tendencia. Queremos seguir haciendo lo que sabemos hacer: educar en valores, construir ciudadanía, acompañar a la juventud. Pero para poder hacerlo, necesitamos un contexto en el que el trabajo asociativo no se apague por falta de recursos”.
“Las asociaciones juveniles no somos un lujo: somos una necesidad social. Y si se sigue recortando en juventud, participación y educación no formal, se estará debilitando también el futuro” de nuestro país.
“La Asociación Guías de Aragón somos una organización sin ánimo de lucro, plural, diversa y no partidista que está presente en Aragón desde 1962. Está compuesta por cuatro Grupos en Zaragoza y más de 300 socias y voluntarias. Trabajamos para que cada vez más extendamos el Movimiento Guía y consigamos dejar el mundo en mejores condiciones que como lo encontramos. Cada uno de los Grupos de Tiempo Libre que conforman la Asociación trabajamos para que las niñas, niños y jóvenes logren alcanzar su máximo potencial a través del Guidismo”, concluyen.

