Política

Los propietarios del Real Zaragoza toman partido en la batalla política contra ZeC

El rechazo a acudir al acto de recepción que todos los años se celebra en el Ayuntamiento de la capital aragonesa, demuestra que los intereses económicos de un grupo de empresarios -Alierta, Yarza, Iribarren, Forcén y compañía- están muy por encima de los intereses de toda una ciudad. Una actitud reprochable en todos los sentidos y que marca, de alguna manera, el pistoletazo de salida a las próximas elecciones de 2019.
| 23 agosto, 2018 10.08
Los propietarios del Real Zaragoza toman partido en la batalla política contra ZeC
Imagen de la recepción en el Consistorio en 2016. Foto: Ayuntamiento de Zaragoza

“El fútbol es lo más importante de las cosas menos importantes de la vida”. Esta frase, acuñada no se sabe muy bien si al gran exfutbolista argentino, Jorge Valdano, o al extécnico italiano, Arrigo Sacchi, demuestra bien a las claras la incidencia que este deporte tiene en la sociedad.

Dicho esto, y dejando a un lado el ámbito meramente económico que se ha creado desde las actuales sociedades anónimas deportivas, tengo que reconocer que me gusta el fútbol. Desde que tengo uso de razón. Ya desde bien pequeño comencé a practicar este deporte hasta el punto de “colgar las botas” pasados los 30 años. No por falta de pasión, sino por falta de calidad. Y porque seamos claros, los años no perdonan y la condición física a partir de cierta edad entra en periodo de declive. Por lo menos en mi caso.

Mientras la mayoría de las personas aficionadas al balompié se declaran seguidor o seguidora del Real Madrid o del Fútbol Club Barcelona, mi corazón siempre ha pertenecido, y pertenecerá, al Real Zaragoza. Aquí tengo que aclarar que dicho sentimiento zaragocista me viene inculcado por mi padre -también futbolista-, quien desde siempre ha mostrado su pasión y orgullo por este club. El club de nuestra ciudad.

Por otro lado, nunca pensé que escribiría un texto sobre el Real Zaragoza en este medio de comunicación. Básicamente porque no tratamos el deporte de élite. Nos inclinamos –desconozco si con mucha o con poca aceptación- por los llamados deportes minoritarios. De ahí mi sorpresa ante dicha cuestión.

Una cuestión que viene dada por la reciente noticia en la que hemos podido conocer que los actuales propietarios del Real Zaragoza han rechazado acudir al habitual acto de recepción que se lleva a cabo todos los años en el Consistorio de la capital aragonesa. De esta forma, los propietarios del club consiguen hacerse con el dudoso título de ser el único equipo deportivo de la ciudad que rechaza participar en dicho acto institucional

¿El motivo? Pues al parecer, y según se explica en la página web del club: “El Real Zaragoza considera inapropiado asistir al Consistorio cuando el equipo de gobierno municipal actual no ha mostrado voluntad de colaborar con el Club e incluso ha puesto obstáculos al impulso del proyecto”. Y añaden que la decisión ha sido tomada “tras una reflexión ponderada y con el máximo respeto a la institución”.

O lo que es lo mismo, visto que el actual equipo de Gobierno no está por la labor de seguir destinando –como sí han hecho los anteriores Ejecutivos municipales- cantidades ingentes de dinero público a sufragar la deuda de una sociedad anónima deportiva que fue generada en los tiempos del empresario Agapito Iglesias -juzgado por los presuntos delitos de estafa y falsedad dentro del llamado caso Aulario de Plaza-, los actuales propietarios -Alierta, Yarza, Iribarren, Forcén y compañía- se han enfadado y dan así el pistoletazo de salida a la campaña electoral de 2019.

Un hecho que bien podríamos calificar de pataleta infantil y que no hace sino demostrar las exigencias de un grupo de empresarios millonarios que esta vez no han conseguido todo ello a lo que están acostumbrados. Es decir, dinero público para sanear una entidad privada. Algo, por otra parte, muy habitual hoy día en la clase empresarial.

Pues bien, cabe recordar que el actual equipo de Gobierno, ha sido, en palabras del concejal de deportes, Pablo Híjar, el único que durante los últimos años ha invertido más de 300.000 euros de dinero público para la mejora –en seguridad y mantenimiento– de un estadio de titularidad municipal que fue inaugurado en 1957. Un hecho que desde el club parecen pasar por alto, al igual que el no pago del canon –desde 2013- por la utilización del campo municipal.

A lo que no han contestado todavía desde el Consejo de Administración es a la partida incluida en los presupuestos municipales de 800.000 euros destinados a la promoción del fútbol base y de la ciudad, y mejoras en el estadio de La Romareda. Obviamente, un dinero que no va directamente a las arcas del club. Por lo que al parecer, y por la falta de respuesta, no les interesa.

Eso sí, donde sí acudieron los actuales propietarios del club –desconozco si el Consejo de Administración al completo-, y los propios jugadores y cuerpo técnico, fue a la tradicional ofrenda a la Virgen del Pilar. Desde luego, cómo si no van a conseguir el ansiado ascenso a la primera división si no es mediante la encomienda a santos y patrones a través de un acto propio del siglo pasado.

23 agosto, 2018

Autor/Autora

Redactor. Integrante del Consello d’AraInfo. @mr_belbedere


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