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Los estudiantes se pronuncian ante la puesta en marcha del Banco de Libros del Gobierno de Aragón

Los colectivos de estudiantes se felicitan por la recuperación de estos sistemas en los centros públicos pero, por otra parte, alegan que no se han tenido en cuenta sus peticiones y que hay muchas cosas mejorables en este sistema
| 7 junio, 2019 07.06
Los estudiantes se pronuncian ante la puesta en marcha del Banco de Libros del Gobierno de Aragón

El pasado 17 de mayo se publicó en el BOA la orden definitiva que regula el Banco de Libros del sistema educativo aragonés. Según el Departamento de Educación de la DGA, el sistema se implantará en los 436 centros públicos de Aragón, para quienes es obligatorio, además de en una quincena de centros de la red privada-concertada. En total, más de 49.000 alumnos se beneficiarán el curso que viene de esta implantación

Los colectivos de estudiantes cuentan con sentimientos encontrados en cuanto a esta medida. Por una parte, se felicitan por la recuperación de estos sistemas en los centros públicos, que en gran medida desaparecieron tras los recortes del ejecutivo de Luisa Fernanda Rudi (PP) pero, por otra parte, alegan que no se han tenido en cuenta sus peticiones y que hay muchas cosas mejorables en este sistema.

En ese sentido, desde el Colectivo de Estudiantes Progresistas de Aragón (CEPA) solicitaron la no implantación de este sistema en la red de centros privados-concertados: “Es incomprensible que se siga dotando de más recursos a la red privada-concertada cuando los centros públicos cuentan con grandes carencias sin resolver: hay centros que tienen una gran necesidad en cuanto a reformas y el alumnado sigue comiendo comida de una ínfima calidad en los comedores escolares. Entendemos que hay otras prioridades en el sistema público. No entendemos como este ejecutivo sigue reforzando una red sobredotada de recursos y cuyas familias suelen contar con niveles económicos superiores a las de los centros públicos”.

En vez de la implantación del Banco de Libros, solicitaron la continuidad de las ayudas de urgente necesidad para que aquellos que fueran a la escuela concertada y que no pudieran afrontar el pago del material escolar: “Somos conscientes de que en el sistema concertado también hay familias en situación de precariedad por lo que defendemos un sistema de becas similar al que ha estado funcionando estos años y que tiene en cuenta criterios de renta”.

Por otra parte, recuerdan que es en la red concertada donde se dan los casos de segregación escolar en la comunidad aragonesa. Según datos del Instituto Aragonés de Estadística en el curso 2016/2017 había 9.040 alumnos extranjeros en los centros públicos frente a los 1.610 de los concertados. Por cada alumno extranjero en el sistema concertado hay 5,6 en el público. Además, según un informe realizado por CGT en el año 2017, la tasa de alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo (ACNEAEs) en la escuela pública multiplicaba por 4 a la de la escuela privada-concertada. La respuesta de la red concertada fue el diagnóstico masivo de ACNEAEs en sus propios centros en muchos casos sin informar a las familias: colegios como La Salle Montemolín pasaron de tener 4 a 51 ACNEAEs (+1.175%). En junio de 2018, el Gobierno de Aragón confirmó que, al menos, un 63% de los diagnósticos eran irregulares. Sin embargo, el ejecutivo del PSOE no aplicó ningún tipo de sanción.

“No podemos olvidar que además es la escuela pública quien vertebra el territorio aragonés y la que está presente hasta en el último pueblo de nuestra comunidad” declaran. “La red concertada aparece en los grandes núcleos de población en los que sí obtiene una rentabilidad por su actividad. Frente a la concepción de la educación como un negocio, no podemos más que defender el sistema público”.

Más allá del tema de la red concertada, este colectivo de estudiantes realizó otras sugerencias a la DGA. En primer lugar, solicitaron el estudio de la viabilidad económica de la implantación de estos sistemas de bancos de libros en las FPs: “Pensamos que con el ahorro de la no implantación de este sistema en la red concertada, podría destinarse presupuesto a la creación de bancos de libros en los estudios de FP en los que el alumnado es proveniente en su mayoría de barrios obreros”. Por otra parte, pidieron que la orden recogiera una mención expresa para que los libros de texto de religión no pudieran acogerse a este sistema: “La DGA no ha tenido en cuenta esta petición. Estaremos alerta para ver que los libros de texto de religión no entran en este banco de libros. El contenido de las asignaturas de religión va en contra del carácter científico, inclusivo y plural que tiene que tener el sistema educativo”.

7 junio, 2019

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