Los datos de la EPA son la punta del iceberg de una nueva crisis que golpeará con fuerza a la clase trabajadora

CGT apunta que la destrucción de empleo supone que en 600.000 hogares del Estado español no se perciba ningún tipo de ingreso

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Foto: Christopher Burns (Unsplash)

La Confederación General del Trabajo (CGT) ha emitido un comunicado en el que analiza los datos correspondientes al segundo trimestre de la Encuesta de Población Activa (EPA), en plena crisis por la alerta sanitaria originada por el COVID-19 en el Estado español, y que desde el pasado 14 de marzo está en estado de alarma.

CGT ha explicado que antes de la llegada de esta pandemia, las relaciones laborales y el mercado laboral ya estaban muy dañados "tras años de crisis económica, flexibilización de las relaciones laborales y la desregularización del empleo y la vida personal de la gente". Según la CGT, esta realidad había hecho que la pobreza se convirtiera en uno de los rasgos característicos de la economía estatal, alcanzando un 13% sobre el total de las personas ocupadas y manteniendo al 285 de la población en riesgo de exclusión social.

CGT cree que con la llegada del “coronavirus”, las relaciones laborales, personales, económicas y sociales se han tambaleado y han mostrado su gran debilidad, "evidenciando el verdadero estado en el que se encuentran y sobre quiénes recae el gran peso de las mismas".

Por ello, CGT considera que los principales efectos de esta crisis se han concentrado de nuevo en la clase trabajadora más precaria y con peores contratos. CGT señala que el 81% de los empleos destruidos han sido temporales, afectando directamente a jóvenes menores de 30 años. Lo sectores más castigados han sido la construcción, la hostelería, la hospedería, las actividades administrativas y los servicios auxiliares.

A ello, según este sindicato, hay que sumar 450.296 expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) y las 3.889.000 personas afectadas por estos, "muchos de los cuales son fraudulentos", denuncian. Además, el paro ha aumentado en 121.000 personas, situando la tasa de paro total en el 14,41%, un 4,5% más que en el trimestre anterior. En cuanto a la ocupación, desde CGT explican que se ha reducido en 285.000 personas, a las que hay que sumar a todas aquellas que ahora mismo están en un ERTE o suspendidas de empleo.

En relación a los contratos, la organización anarcosindicalista dice que el 80% de las personas paradas tenían un contrato temporal, que "facilita la destrucción de empleo a coste cero". "Además del empleo destruido, existen 444.000 personas que llevaban más de un año buscando empleo y 930.000 desempleadas desde hacía más de dos años", critican.

Sobre la duración de los contratos de trabajo, CGT expone que 430.000 tiene una duración inferior a 3 meses y 2,8 millones de personas trabajadoras cuentan con un trabajo a tiempo parcial, siendo las mujeres las mayores perceptoras de estos.

CGT explica que la mitad de estas personas han escogido este tipo de contrato a tiempo parcial involuntariamente, por no haber encontrado alternativa. Por último, sobre las horas extras, CGT afirma que 6,6 millones de horas extras siguen realizándose sin remuneración, a pesar de las normativas y mecanismos para el control horario.

Desde CGT afirman que toda esta situación es "un fiel reflejo del estado de las relaciones laborales y la economía antes de la crisis del COVID-19", una realidad que la CGT "ya venía analizando, denunciando y combatiendo", y que ahora "volverá a recaer con mucha más fuerza sobre las clases más humildes y vulnerables de la sociedad".

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