Este pasado sábado, el Partido de la Independencia se proclamó vencedor de las elecciones legislativas celebradas en Islandia. La fuerza conservadora que se hizo con el 29 % de los votos y 21 escaños de un total de 63, deberá negociar con otro partido, u otros, para conseguir la mayoría absoluta en el Parlamento islandés.
Por su parte, el Partido Pirata triplicó su número de escaños en el Parlamento nórdico con 10 escaños y un 14,5 % de los votos, empatando en segundo lugar con el Partido de la Izquierda Verde con un 15,9 % de los votos y otros tantos escaños. así pues, la suma de votos de estos dos partidos y la de los otras fuerzas del bloque opositor resultaría insuficiente para arrebatarle el poder a los conservadores.
En cuarto lugar se ha situado el Partido Progresista, que registra una caída de 11 diputados y se queda con tan sólo 8 escaños y un 11,5 % de los votos. El Partido Reforma, escisión pro europeísta del partido ganador, ha ocupado el quinto lugar con un 10,5 % de los votos y 7 escaños –que resultarán determinantes para la formación de gobierno-, mientras que el partido Futuro Brillante ha logrado 4 escaños y un 7,2 % de los votos.
De esta forma, el conservador Partido de la Independencia ha declarado su intención de formar gobierno, aunque todavía no ha aclarado con qué fuerza política llevará a cabo las negociaciones para conseguir la tan ansiada mayoría absoluta fijada en 32 escaños. Lo que sí apuntó la fuerza de centroderecha fue su intención de formar gobierno mediante la formación de una coalición tripartita. “Tenemos el mayor índice de apoyo, así que yo diría que vamos a intentarlo”, ha manifestado el líder del partido, Bjarni Benediktsson.
