Los centros educativos aragoneses contarán con una Guía para la prevención del suicidio

El documento ha sido elaborado en el seno del Observatorio Aragonés por la Convivencia y contra el Acoso Escolar. La Guía incluye estrategias de prevención y detección, así como un protocolo de actuación inmediata.

Los centros educativos de Aragón tendrán a su disposición una Guía con pautas para la prevención del suicidio en el ámbito educativo y un protocolo de actuación inmediata, elaborada por un grupo de trabajo nacido en el seno del Observatorio Aragonés por la Convivencia y contra el Acoso Escolar, coordinado por el Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón. La guía forma parte esencial del desarrollo de la Estrategia de prevención del suicidio en Aragón, “y ejemplifica la necesaria colaboración transversal en la apuesta del Gobierno de Aragón de la Salud en todas las políticas”.

El documento se ha presentado este lunes, 4 de octubre, en el pleno del Observatorio, presidido por el consejero de Educación, Felipe Faci, y con la presencia de la titular de Sanidad, Sira Repollés. Este órgano, adscrito al Departamento de Educación, fue creado en 2018 con el objetivo de contribuir a la mejora de la convivencia en los centros educativos aragoneses. Está integrado por más de 50 representantes de diferentes departamentos del Gobierno de Aragón, así como por instituciones, asociaciones y entidades relacionadas con el ámbito de la convivencia de todo el país.

Desde la DGA señalan que “entre sus funciones destaca la de proponer estrategias, actuaciones y medidas para prevenir y corregir situaciones contrarias a la convivencia. Además de la guía que se presenta hoy, el Observatorio ha sido el encargado de aplicar el protocolo de actuación inmediata ante posibles situaciones de acoso escolar, entre otras actuaciones”. Desde el inicio de la pandemia, “este órgano ha sido de gran ayuda para la comunidad educativa gracias a la ampliación de los servicios del teléfono autonómico contra el acoso escolar -900 100 456- para prestar atención psicológica por situaciones derivadas de la irrupción del coronavirus”.

Durante la presentación de “Prevención, detección e intervención en casos de ideación suicida en el ámbito educativo. Guía para centros escolares y protocolo de actuación inmediata”, el consejero Faci ha calificado la guía de “una herramienta de información, sensibilización y formación” para atender al alumnado que experimenta este sufrimiento. Este documento supondrá, ha dicho, “una herramienta fundamental para que los centros educativos puedan contribuir a la detección de posibles conductas relacionadas con la ideación suicida y aplicar factores de prevención en los distintos ámbitos de la sociedad”.

Por su parte, la consejera Repollés ha destacado que “el suicidio se considera, cada vez más, como uno de los mayores problemas de salud pública a nivel mundial. El entorno educativo aparece como un contexto óptimo para detectar el malestar emocional, el sufrimiento vital de quien se plantea el suicidio, y poder actuar para prevenir. Porque estamos convencidos de que el suicidio no es una alternativa vital para nadie y de que, por el contrario, se trata de una consecuencia del sufrimiento psíquico que se puede prevenir y evitar”.

En Aragón se registran todos los años suicidios en la franja de edad de 14 a 18 años. “Conscientes de esta tragedia, la Estrategia de prevención del suicidio” en nuestro país, que inicia su desarrollo e implementación en el año 2020, “adquirió el compromiso de la implantación de un procedimiento de intervención preventiva y de abordaje de la conducta suicida en todos los centros de enseñanza”, recuerdan desde la DGA.

Dada la complejidad del abordaje de la ideación y la conducta suicida la difusión de la guía se complementará con un plan de formación a los docentes. De la misma forma, desde el Departamento de Sanidad se ha realizado una formación complementaria y específica a los especialistas de la red de salud mental infantil y juvenil que prestarán su colaboración y asesoramiento en caso de producirse un suicidio en la comunidad educativa.

La guía para la prevención del suicidio

La publicación presenta dos partes claramente diferenciadas, que responden a su doble finalidad. Por una parte, supone una guía clara y sencilla dirigida a los centros escolares en la que se recogen estrategias y mecanismos de prevención, detección y pautas básicas de actuación sobre qué se debe y qué no se debe hacer en caso de detectar un posible caso de ideación suicida. Se trata de una guía visual y práctica que trata la cuestión de una manera global, creando un procedimiento lo más sencillo posible de detección de señales de alerta, de abordaje de conductas de ideación suicida y, sobre todo, de protección del alumnado ante estas situaciones. Estos factores de protección pueden adquirirse a través de estrategias y herramientas trabajadas desde la familia, el entorno social y el ámbito educativo, según recoge el documento. Asimismo, el texto establece que cada centro deberá adaptarlo a su Plan de convivencia.

Por otra parte, se detalla un protocolo de actuación inmediata que permite poner en marcha una serie de mecanismos coordinados entre diferentes administraciones, instituciones y profesionales. En caso de consumarse el suicidio, el protocolo incluye una guía sobre cómo tratar el asunto en el aula, ya que los expertos concluyen que silenciar el hecho es un error.

El suicidio supone un importante problema de salud a nivel mundial y genera cada vez mayor impacto entre los jóvenes. Aunque la incidencia del suicidio en menores en Aragón no es elevada, constituye una de las principales causas de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años, por lo que resulta fundamental darle visibilidad desde las diferentes instituciones, además de seguir trabajando la educación emocional y la convivencia.

El documento ha sido elaborado por el Grupo de trabajo para la prevención del suicidio en el ámbito escolar, surgido en el seno del Observatorio Aragonés por la Convivencia y contra el Acoso Escolar, coordinado por el Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón. Han participado también representantes del Departamento de Sanidad y de Ciudadanía y Derechos Sociales, del Colegio Profesional de Psicología de Aragón y la Asociación Aragonesa Pro Salud Mental.

Una Comisión Mixta de Seguimiento, integrada por representantes de los Departamentos de Educación, Cultura y Deporte, Sanidad y Ciudadanía y Derechos Sociales evaluará periódicamente la adecuación de las medidas contempladas en este documento, la necesidad de nuevas acciones y la efectividad de las desarrolladas.

Pautas concretas incluidas en el protocolo para saber cómo actuar

El protocolo incluye pautas concretas que los centros educativos deben seguir para prevenir esta problemática de manera eficaz. Así, establece señales de alerta verbales y no verbales que indican que una persona puede estar teniendo serios pensamientos de quitarse la vida. Entre otras, se destacan la expresión de sentimientos de desesperanza, desesperación o desamparo, comentarios relacionados con la muerte, la observación de un cambio repentino de su conducta habitual o el cierre de asuntos pendientes como avisos a los que hay que hacer caso.

Además, el documento indica algunas líneas que no hay que cruzar, ya que pueden empeorar la situación. De esta manera, no se debe dejar de tomar en serio los indicios de ideación suicida, por ejemplo, ni tampoco utilizar sarcasmos o criticar a la hora de hablar con la persona. Nunca se debe ocultar la información a la familia, aunque se solicite confidencialidad. Por otro lado, el protocolo también recoge pautas claras a seguir en caso de que un alumno confíe sus deseos de suicidarse, como acompañarle hasta que el peligro haya pasado.

La guía contempla, asimismo, una serie de factores de protección, que pueden adquirirse a través de estrategias y herramientas trabajadas desde la familia, el entorno social y el ámbito educativo. De esta manera, a mayor número de factores de protección existe una menor probabilidad de que la persona presente una conducta suicida, aunque no lo descarta.

Existen, por tanto, factores de protección personales, familiares y del entorno escolar y social.

Factores de protección personales:

  • Competencias socioemocionales: Habilidades sociales, de comunicación, de resolución de problemas y adaptación.
  • Autoestima positiva.
  • Actitudes y valores prosociales: Respeto, solidaridad, cooperación, justicia, amistad.
  • Sentimiento de aceptación y pertenencia a un grupo o comunidad de referencia.
  • Percepción de control sobre los acontecimientos vitales (Locus de control interno).

Factores de protección familiares.

  • Relaciones y vínculos familiares satisfactorios, adecuados niveles de comunicación, expresividad emocional y atención en el ámbito familiar.
  • Personas de apego y/o de referencia dentro del entorno familiar.

Factores de protección del entorno escolar y social:

  • Relaciones de amistad entre iguales.
  • Relaciones positivas con el profesorado y personas relevantes de su entorno.
  • Accesibilidad y confianza para poder hablar de temas difíciles con, al menos, alguna persona de su entorno social y escolar.
  • Expectativas positivas de desarrollo socio-personal y educativo.
  • Gestión adecuada del ocio y tiempo libre: Realizar actividad física, artística, de participación ciudadana, etc., tanto individuales como grupales.

La publicación incluye un apartado sobre cómo tratar el duelo si llega a consumarse la ideación suicida. Es conveniente dedicar un tiempo a la expresión de sentimientos, preocupaciones, miedos, dudas. Ayudar al alumnado a expresarse es el primer paso para que pueda comenzar a elaborar el duelo de manera sana. Para ello “se elaborará un plan para tratar y trabajar la situación con el alumnado, el personal docente del centro recibirá formación que le ayude a trabajar la situación con el alumnado y se contará con el asesoramiento y apoyo de un especialista en Salud Mental”, aseguran desde el Gobierno de Aragón.

“Quien primero se entere de la noticia, deberá comunicarlo con discreción al equipo directivo, y este, a su vez, a la persona especialista en orientación educativa. Una vez confirmado el hecho, se pondrá en marcha los siguientes pasos del protocolo y se abordará en el aula. La comunicación con el alumnado será clara, empática, permitirá la expresión emocional y atenderá al lenguaje no verbal. El documento también recoge ciertas señales que pueden aparecer en los compañeros del alumno que ha perdido la vida, como sentirse culpable, cambiar de conducta, aislarse o amenazar con hacer lo mismo, entre otras”, concluyen desde la DGA.

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