Los sindicatos OSTA, CGT, CCOO y UGT han mantenido un encuentro con la Chusticia d’Aragón, Concepción Gimeno, y han presentado un informe y una queja formal sobre la precariedad laboral del operativo de prevención y extinción de incendios (INFOAR-SARGA) y sus reivindicaciones esenciales.
“El Chusticia d’Aragón es la institución estatutaria encargada de defender los derechos de la ciudadanía y de supervisar la actuación de la administración aragonesa y de sus empresas públicas”, recuerdan las organizaciones sindicales, y, por ello, le solicitan “que admita la queja, recabe información al Gobierno de Aragón y a SARGA y, si procede, formule recomendaciones para corregir un dispositivo estructuralmente infradimensionado”.
La reunión se produce tras un verano de incendios simultáneos y jornadas extremas en nuestro país, los sindicatos recalcan que en Aragón “la precariedad no es solo salarial, aunque también lo es, sino de falta de personal para apagar fuego y, prevenirlos. Es un operativo que no solo acude a los incendios, sino que desarrolla una destacable labor en la atención de emergencias realizando una importante labor ante las situaciones más difíciles”.

Faltan, al menos, 200 personas en el operativo de extinción de incendios
El informe cifra en más de 200 personas “el refuerzo mínimo necesario para atajar incendios, respetar descansos y hacer prevención el resto del año”, y destaca “dos eslabones especialmente precarizados: vigilantes de puestos fijos, con contratos cortos, accesos deficientes y condiciones que a menudo no cumplen mínimos de seguridad, higiene o habitabilidad. Se reclama contratación de al menos seis meses, plus por uso de vehículo propio en pistas y condiciones dignas”, y también el caso de los “conductores de autobomba, que acuden en solitario, sin segundo conductor por turno, con más riesgo en desplazamientos, recargas y operación. Se reclaman dos conductores por turno, relevos reales y cobertura de bajas”.
Estas carencias, a juicio de los sindicatos “retrasan la detección y la primera intervención y ponen en riesgo al personal, a los montes y a los pueblos”.
A ello se suman sueldos apenas por encima del salario mínimo y la falta de aplicación efectiva de la Ley 5/2024 de Bomberos Forestales. “Hay bases sin agua, luz o aseos adecuados y un modelo que genera fatiga extrema y dificulta retener personal”, enfatizan.
Mejorar estas condiciones no es solo una reivindicación laboral: “Es seguridad pública. Por ello pedimos a la Chusticia que intervenga en defensa del colectivo, que inste al Gobierno de Aragón y a SARGA a reforzar la plantilla, que se controlen ratios, descansos y las condiciones de vigilancia y autobombas, y que se abra una negociación con propuestas, calendario y presupuesto”.
“Necesitamos manos, medios y prevención. Un monte cuidado y un dispositivo con personal suficiente no son un lujo”, resumen las organizaciones.
Finalmente, recuerdan que la huelga indefinida “se mantiene con servicios mínimos del 100%: los incendios se siguen atendiendo. Lo que no se puede aceptar es que la protección de Aragón descanse sobre la precariedad de su operativo forestal”, concluyen.





