Es cuando menos curioso que estos políticos de la derecha, que venían a sanear las cuentas, saquen a pasear que la izquierda utilizamos diferente vara de medir dependiendo quién gestiona. Me voy a explicar.
Pongámonos en situación. Gestionar es difícil, no creo que nadie pueda ponerlo en duda. Además esa maquinaria de gestión de cualquier institución pública debe ser transparente, limpia y pública, como no puede ser de otra manera. Pero además de esa transparencia deben existir otras instituciones que, con objetividad, realicen auditorias y fiscalicen los actos de los políticos, porque afortunadamente estamos en una democracia y consecuentemente existen órganos de control.
Pues parece que estos políticos de la derecha nos demuestran cada día que tienen poquicos escrúpulos para buscar las artimañas necesarias y saltarse la legalidad. Podría hacer aquí una relación de cada uno de los escándalos que desde Zaragoza en Común hemos denunciado durante estos cuatro años de Gobierno de Zaragoza por parte del Partido Popular y los seis ediles tránsfugas de Ciudadanos (esos que han vendido a su partido a cambio de su sillón). Pero nombraré solo la última, la presunta corrupción del gerente de Zaragoza Vivienda y la apertura de diligencias por parte de la Fiscalía.
Y es que a pesar de que existen esos órganos de control, planea a nuestro alrededor un tufillo a corrupción. No puedo imaginar a que olería si no existieran, pues esto se convertiría en una selva, en un sálvese quien pueda o el que más chifle, capador, es decir aquí mandaría, todavía más, el tenedor del dinero y las redes clientelares.
Pero retomo el razonamiento… Hace unos días, uno de esos órganos de control, la Cámara de Cuentas de Aragón, elaboró un informe sobre la gestión en el Patronato de Educación y Bibliotecas, y aquí sí que la Sra. Espinosa, vicepresidenta de este Patronato utilizó su vara de medir para definir a este informe, como un informe light, sí, light.
Para los más desconocedores del tema, esta Cámara de Cuentas es el órgano técnico al que corresponde la fiscalización externa de la gestión económico-financiera, contable y operativa del sector público de Aragón, casi nada, ¿verdad?
Pues ha resultado que esta Cámara de Cuentas ha encontrado numerosos incumplimientos en la gestión de este, nuestro Gobierno municipal.
El informe comienza así: el Consejo de la Cámara de Cuentas de Aragón, en el ejercicio de la función fiscalizadora que le atribuyen el artículo 112 del Estatuto de Autonomía de Aragón y el artículo 6.1 EE la Ley 11/2009, de 30 de diciembre, ha aprobado el siguiente informe de fiscalización del Patronato de Educación y Bibliotecas del Ayuntamiento de Zaragoza, ejercicios 2020 y 2021.
Interrumpo para recordar que este Gobierno formado por los ediles del Partido Popular y los seis tránsfugas de Ciudadanos están en el gobierno desde 2019. Y también hay que recordar que una de sus medidas estrella, introducida en el Patronato de Educación, con calzador, fueron las ayudas al alumnado vulnerable de la escuela privado-concertada y que comenzaron a ver la luz en el año 2021, más que nada porque luego salen con lo de la herencia recibida y bla, bla, bla…
Pues bien, esta Cámara de Cuentas, que según la señora Espinosa ha hecho un informe light, concluye que esta Auditoría de legalidad (es decir comprobar si se hacen las cosas según la ley) ha detectado incumplimientos significativos de la normativa aplicable a la gestión de los fondos públicos.
Analicemos esta frase “incumplimientos significativos”. Quizás nos puede el corazón y aplicamos una vara de medir distinta dependiendo de quién los haga, pero si lo sacamos de contexto y preguntáramos a los vecinos y vecinas, que creemos que responderían, ¿qué son para usted lo de incumplimientos significativos de las leyes?
Los mismos que nos piden el cumplimiento de las normas, a golpe de sanciones, incumplen significativamente la normativa aplicable a la gestión de los fondos públicos. De los fondos públicos, nada más y nada menos.
Y es que éstos que vinieron hablando de que son los profesionales de la gestión, de amos del orden y de la transparencia, éstos que sacan pecho porque ellos lo hacen todo mejor, éstos, incumplen las normas, porque están por encima de eso.
Eso sí, cuando vienen otros a fiscalizar hacemos juegos de palabras y en su defensa tienen el cuajo de decir que un incumplimiento de la normativa no significa que hayan cometido irregularidades, y si no ustedes mismos pueden comprobarlo, escuchando sus comparecencias. Ellos todos lo achacan a la herencia recibida, lo que sí que saben maquillar es la herencia que nos van a dejar, ¡si en cuatro años se han cargado todo atisbo de participación y transparencia, que podremos encontrarnos otros cuatro años más!
Así que una vez más, apelo a la inteligencia de la ciudadanía para desalojar a esta gente del Gobierno del Ayuntamiento de Zaragoza, no nos merecemos que esta gente gestione los fondos públicos, que anule nuestra participación y que hagan y dispongan lo que les viene en gana.




