Economía

Limpieza de instalaciones municipales: nuevo concurso, más de lo mismo

Los contratos de limpieza de edificios del Ayuntamiento de Zaragoza que se licitan suman 35,3 millones de euros a dos años, siendo prorrogable hasta tres años más. Es una de las mayores partidas de contratación externa del municipio.
| 15 mayo, 2019 07.05
Limpieza de instalaciones municipales: nuevo concurso, más de lo mismo
Foto de Archivo: Concentración pidiendo un convenio justo para el sector de la limpieza. Pablo Ibáñez (AraInfo).

Tras prórrogas de años varias de las contratas de limpieza de edificios del Ayuntamiento de Zaragoza saldrán a concurso para su adjudicación a empresas privadas.

No hablaremos de la remunicipalización. Sueño que se tornó imposible para estas trabajadoras, las más precarias de las que trabajan para el consistorio, donde la jornada parcial es la norma y el sueldo mileurista casi la excepción.

Estamos hablando de las contratas de limpieza de colegios, con sus pabellones adscritos, Casa de Amparo y socioculturales, que quedará dividida en tres: barrios rurales, Albergue de Transeúntes y socioculturales, que englobará todos los centros cívicos, museos, servicios sociales y algunas bibliotecas.

Los contratos que se licitan suman 35,3 millones de euros a dos años, siendo prorrogable hasta tres años más. Es una de las mayores partidas de contratación externa del municipio.

Son en total más de 600 trabajadoras, mayormente limpiadoras, más unos pocos peones especialistas y personal administrativo.

Estos contratos, como tantos otros que dependen del ayuntamiento, se ha ido retrasando a base de prórrogas. Así pues la limpieza de colegios la lleva Eulen tras un proceso de adjudicación en que terminó quedándose sola tras ser casi la única que se ajustó a las condiciones.

La limpieza de Socioculturales la gestiona hasta el momento Ferroser, que también tiene el contrato de Servicios Administrativos y los pabellones siglo XXI y Alberto Maestro.

Ambas comenzaron su trabajo en 2009 con un contrato de cuatro años más dos prorrogables que se ha prorrogado de facto.

En el caso de socioculturales la cosa se ha vuelto muy compleja tras la construcción de nuevos centros, reformas, ampliaciones y reducciones que han hecho que el contrato se vaya modificando sobre la marcha.

En ambas empresas, según apuntan las trabajadoras, la plantilla está muy envejecida, muchas de ellas con edades que superan los 50-55 años. Pese a ello no existe ningún programa de jubilaciones por relevo en una labor repetitiva que genera deterioro físico.

También ha habido conflictos con asuntos como los pluses por labores especialmente penosas como la limpieza del Albergue de Transeúntes.

Por otro lado a consecuencia de la crisis en la pasada legislatura hubo una cierta manga ancha hacia las empresas contratistas que ha derivado en que no se cubran totalmente las vacaciones o que las jubilaciones se cubran con menos tiempo de trabajo, según apuntan fuentes sindicales. También se pasó de limpieza mensual a bimestral de cristales o se han retrasado labores como abrillantado de suelos.

El alargamiento de los contratos, por otra parte, ha perjudicado a las empresas, que no han podido actualizar sus precios en una década. Aunque hablamos de contratistas que se cuentan entre las más grandes de servicios del Estado y, en el caso de Ferroser, de una de las mayores beneficiarias de convenios con el Ayuntamiento de Zaragoza.

En los últimos 25 años, de hecho, los pliegos de limpieza de edificios municipales han beneficiado casi siempre a grandes empresas, casi todas las gigantes del sector como Valoriza, Limasa, FCC o las dos que están actualmente.

Hablamos de millones de euros de dinero público que van a parar a la empresa privada, aunque hasta no hace tanto tiempo había personal laboral municipal que realizaba labores de limpieza, al igual que, por ejemplo, los jardineros eran trabajadores públicos hasta que se privatizó el servicio a mayor gloria de FCC.

La ventaja de la licitación es que se mantendrá por horas y no por metros, con lo que será más difícil reducir plantilla o apretar en productividad a las trabajadoras.

Entre las desventajas, que se consolida en el pliego el recorte de algunos servicios (cristales, brillos) y que al dividirse por nuevos lotes habrá operarias que queden contratadas por dos empresas con horarios que podrían solaparse.

De momento el proceso no ha hecho más que empezar y, en principio, hasta octubre no se abrirán los pliegos, lo que no quiere decir que cambien de inmediato los contratos. Las empresas están obligadas a subrogar a las trabajadoras y respetar todas las condiciones. El tiempo dirá cómo se desarrolla esta nueva etapa, pero huele a continuidad. A trabajo a tiempo parcial, sueldos bajos y grandes empresas asumiendo labores de empleo que debería ser público.

15 mayo, 2019

Autor/Autora

J.M. Marshal. Miembro del programa El Acratador (Radio Topo). http://elacratador.noblezabaturra.org/. Colaborador de AraInfo.


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