
Las cuatro personas detenidas el sábado por la tarde en Zaragoza -dos de ellas menores- han quedado en libertad con los cargos de "resistencia y desobediencia a la autoridad". Todas ellas declararon en las dependencias de la Jefatura Superior de la Policía. Primero los dos menores, en presencia de sus padres y madres, y después los dos adultos. Ahora se encuentran a la espera -cuando sean requeridos- de la declaración ante el juez.
Sobre las 20.00 horas del sábado, ciudadanos y ciudadanas, que acudían a concentrarse de forma pacífica al Paraninfo, se encontraron con un desmedido despliegue policial -más de 20 furgones de la UIP y la UPR- que impidieron llegar a la mayoría hasta el punto de encuentro. Desde el primer momento y sin mediar palabra, la policía pertrechada con todos sus complementos represivos retenía a las personas presentes obligándoles a identificarse. Las detenciones se produjeron tras la dispersión forzada por la policía.
La imagen de una ciudad tomada por las fuerzas policiales ha sido la nota predominante de un fin de semana repleto de protestas y movilizaciones masivas en apoyo a la victoria del barrio burgalés de Gamonal, en respuesta a la corrupción, para exigir el fin de la represión y la puesta en libertad sin cargos de las personas detenidas.
Libres pero con cargos
El fin de semana en Zaragoza deja un balance de ocho personas detenidas, más de 100 identificaciones, golpes, contusiones y disparos de pelotas de goma. Las cuatro primeras detenciones -tres hombres y una mujer- se produjeron en la tarde del viernes. Todas ellas pasaron a disposición judicial el sábado y en torno a las 19.00 horas fueron liberadas con los cargos de "desorden público y daños”.
Las abogadas del grupo de Derechos Sociales señalaron que “las detenciones se produjeron de forma arbitraria, aleatoria e indiscriminada”. Por su parte la mujer detenida el viernes declaró que fue atendida por un forense ya que presentaba un moratón de unos 20 centímetros en un muslo como consecuencia del golpe de una porra que recibió de un policía cuando se encontraba parada en la calle y fue detenida.
Las condenas unánimes de organizaciones vecinales, sociales, políticas y sindicales aragonesas contra la actuación de las fuerzas policiales al mando del delegado de Gobierno Gustavo Alcalde se han sucedido de forma continuada durante estos tres días. En este sentido, una vez más, han solicitado la dimisón inmediata del delegado.




