¿Les Salvatges nació siendo Aitor Nieve y Les Salvatges? ¿Qué os hizo cambiar y quedaros solamente como Les Salvatges?
Al principio el grupo solo intentaba llevar las canciones acústicas de Aitor a un formato eléctrico, pero el grupo fue cogiendo formar y todo el mundo cogió más responsabilidades, tanto en la música como en la gestión. Fue una evolución natural.
Creo que vuestros temas tienen una cierta carga emocional, de amistad, amor u odio…. ¿Qué os influye a la hora de escribir? ¿Cómo decidís qué abordar en cada canción?
La mayoría de canciones parten de experiencias o reflexiones propias y cosas que hemos vivido: amigos que nos han dejado, exs horribles, injusticias que vemos o experimentamos... Aitor suele tener guardadas ideas, letras y riffs que salen naturalmente en casa o en el trabajo. Todas juntas acabamos eligiendo las canciones y dándoles el toque final.
¿Qué os gustaría transmitir con cada canción? ¿En cada concierto? ¿Lo conseguís?
Pretendemos poder conectar con el público de una manera personal, por eso escribimos desde posturas que cualquiera pueda entender. En los conciertos solo esperamos que esa conexión se haga real y que la gente se lo pase bien. La mayoría de fans han llegado a ser amigos nuestros (si no lo eran), seguramente es lo mejor de tener este grupo.
En el último disco, “Ni la tristesa”, encontramos temas como "15.300 flors", cuyo número es una evolución de 1312, como parodiáis en el videoclip. ¿Qué queréis decir con eso?
¡La verdad que no fue nada intencionado! Hasta ahora no sabíamos de esa conexión. El número es totalmente aleatorio, un número grande que encajaba en la melodía de la canción, dedicada a nuestro amigo Joan.
“Ni la tristesa” realmente es un disco alegre. ¿Por qué ese título?
Solemos jugar mucho entre lo que decimos y lo que hacemos sentir. Canciones sobre el odio o la muerte las tocamos como si hablásemos de salir de fiesta o ir con skate. Esta dualidad nos permite conectar con la gente a otros niveles.

¿Cómo habéis evolucionado, y que diferencias hay entre “El caliu i la cendra” y “Ni la tristesa”?
Realmente es un disco espejo, podrías coger todas las canciones de un disco y asignarles el mismo rol en el disco siguiente. "Ni la tristesa" es una evolución natural, con mejor producción y mejor ejecución por nuestra parte.
Presentasteis “Ni la tristesa” en Songhunter, una referencia de la música underground en catalán. ¿Qué acogida ha tenido el disco hasta ahora?
Un poco la misma que el anterior. No hemos tenido más o menos éxito que el anterior, llevamos más o menos los mismos conciertos que en 2023 (24 y 20, respectivamente), cosa que es muy buena.
En “Ni la tristesa” hay varias colaboraciones. ¿Qué os aportan?
Somos un grupo del underground catalán, coincidimos con muchas bandas con las que ya tenemos una afinidad o incluso amistad. La música que hacemos no tendría sentido fuera de este entorno. Creemos que debemos reforzarnos unos a otros para salir adelante ante una industria musical que promueve los codazos y el egoísmo. Que participen en nuestro disco es tan natural como ir a conciertos de nuestros amigos o comprar discos de los grupos de nuestro entorno.
Como dices, Les Salvatges venís del underground barcelonés, sin embargo habéis conseguido tocar en un gran festival como el Primavera Sound. ¿Qué os supuso ese salto?
Nada en especial, jaja. Fue toda una experiencia de la que nos sentimos muy afortunadas pero realmente no es nuestro entorno ni nuestro público. Estamos más cómodas en escenarios pequeños y en pueblos fuera de la gran capital.
¿Qué vamos a encontrar en L'Argilaga de Massaliò?
Vamos a repasar nuestros dos discos, así como un porrón de temas que hemos grabado para los recopilatorios de Discos Pinya "Nadal a 10 bandes". Nos lo vamos a pasar bien antes, durante y después del concierto, esta es la idea!
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