
"Qué frío bárbaro hace', se dijo Oliveira que creía en la eficacia de la autosugestión. El sudor le chorreaba desde el pelo a los ojos, era imposible sostener un clavo con la torcedura hacia arriba porque el menor golpe del martillo lo hacía resbalar en los dedos empapados (de frío) y el clavo volvía a pellizcarlo y a amoratarle (de frío) los dedos. Para peor el sol empezaba a dar de lleno en la pieza (era la luna sobre las estepas cubiertas de nieve, y él silbaba para azuzar a los caballos que impulsaban su tarantás), a las tres no quedaría un solo rincón sin nieve, se iba a helar lentamente hasta que lo ganara la somnolencia tan bien descrita y hasta provocada en los relatos eslavos, y su cuerpo quedara sepultado en la blancura homicida de las lívidas flores del espacio. Estaba bien eso: las lívidas flores del espacio. En ese mismo momento se pegó un martillazo de lleno en el dedo pulgar. El frío que lo invadió fue tan intenso que tuvo que revolcarse en el suelo para luchar contra la rigidez de la congelación. Cuando por fin consiguió sentarse, sacudiendo la mano en todas direcciones, estaba empapado de pies a cabeza, probablemente de nieve derretida o de esa ligera llovizna que alterna con las lívidas flores del espacio y refresca la piel de los lobos". (Fin de la cita)
Como veréis, nada mejor que la literatura para combatir esta ola de frío siberiano que nos invade. Por eso queríamos recomendaros algunas lecturas, además de la citada Rayuela, de Julio Cortázar, que este año cumple 50 añitos, y que si no habéis leído, nunca es tarde para empezar a dar saltitos por sus páginas.
Y ahora sí, ahí van nuestras lecturas recomendadas para (lo que queda de) este verano:
Para empezar, os queremos invitar a descubrir dos textos que nos parecen fundamentales para entender cómo actuar aquí y ahora. Además, son dos textos sobre los que vamos a trabajar: organizaremos seminarios de lectura, a partir de septiembre, y tendremos con nosotras a sus autores.
- Declaración, de Michael Hardt y Antonio Negri. Un texto que parece un manifiesto, pero no lo es, que supone ante todo un apoyo a los movimientos sociales de los últimos años, y que sintetiza las principales ideas de su célebre trilogía: Imperio (2002), Multitud (2004) y Commonwealth (2011). Y sí, tendremos con nosotras a Michael Hardt. Ya os anticipamos que será el 14 de octubre.
- Hipótesis democracia, de Emmanuel Rodríguez. Para nosotras, un libro de cabecera para entender, situarnos y orientar nuestra acción política. Con una sorpresiva mezcla de estilos (analítico, histórico, panfletario), el autor alterna la crítica de la economía política con la revisión de las revoluciones de 1848, la Comuna de París, los Mayos del ’68, la Transición española y los gobiernos progresistas latinoamericanos.
Y después de los deberes, un poco de buena y provocadora literatura: Bye bye blondie, de Virginie Despentes. La última y más conmovedora novela de la "diva punk de las letras francesas".
Para amantes de la poesía, uno de los mejores libros publicados en años: Los líquidos íntimos, de Olga Novo.
Y por último, un poco de cine de verano: Cuando las películas votan. Lecciones de ciencias sociales a través del cine, a muchas voces, coordinado por Pablo Iglesias Turrión.




