
Con sendos escritos, remitidos a la Consejería de Educación, las Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de los colegios Gascón y Marín y Sáinz de Varanda, han manifestado su desacuerdo ante la implantación de pruebas piloto para las llamadas reválidas de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE).
Las familias critican unas pruebas que consideran segregadoras, arbitrarias y antipedagógicas. Para la realización de estas pruebas piloto se ha elegido alumnado al azar, sin una regla clara, que obliga a niños de temprana edad a consumir ingentes recursos en preparar la realización de estas pruebas; aspectos que no se ajustan a la normativa de la Ley de Educación vigente.
Desde ambas asociaciones entienden que no es justo un modelo educativo que disgrega en función de la nota obtenida en un examen, haciendo públicos sus resultados netos y pudiendo tener consecuencias para su futura trayectoria escolar individual, ni que se evalúen las trayectorias educativas del alumnado por una prueba de 80 minutos en lugar de cómo un proceso global.
Critican abiertamente un modelo educativo, el de la LOMCE, que promueve la competitividad entre el alumnado desde muy joven, además de establecer unos rankings entre centros sin tener en cuenta las características socioeconómicas de la comunidad educativa de cada centro, pasando por encima de procesos de integración, de inclusión, de normalización, de promoción, de compensación de situaciones de desventaja, de solidaridad, de apoyo mutuo y de creación de comunidad.
Ambas asociaciones han mostrado su disconformidad con dichas pruebas, siendo la más beligerante la del CEIP Gascón y Marín, que ha comunicado que no realizará dichas pruebas apelando a la Libertad de Elección de los Padres, y que en su lugar organizarán unas pruebas paralelas organizadas por el colectivo de familias.




