
El colectivo de las Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF) manifiesta una vez más su malestar con la empresa Tragsa, y como anunciaba en días anteriores continúa con las movilizaciones. Tras el encierro que hizo el colectivo el pasado día 28 de agosto y al cual iba unido un comunicado solicitando "acciones y hechos palpables de que esta empresa nos tendría en cuenta" anuncian que este miércoles -10 de septiembre- volverán a encerrarse.
Desde las BRIF creen "insuficiente y estratégicamente pensada" la respuesta de Tragsa, ya que "a pesar de habernos concedido una reunión para el 16 de septiembre y otra posterior en el seno de su intercentros con los representantes de los trabajadores para el día 30, vemos una clara intención por parte de la misma de alargar el proceso (una de sus artimañas más utilizadas) y así esperar a que pase el verano y con él, los incendios dejen de estar presentes en las noticias, para volver a enterrarnos un año más en el olvido".
En este sentido, el colectivo quiere demostrar una vez más "su unión, su fuerza y su lucha" para "hacer saber a Tragsa que estamos ahí y volveremos el día 10 [miércoles] a encerrarnos una vez más". Pero esta vez a los encierros de las bases se les unirán encierros en algunas de las Cabeceras de sus Unidades Territoriales.
El colectivo de las BRIF espera y desea que los encierros y las distintas acciones programadas para este miércoles transcurran con normalidad cómo en la anterior ocasión, ya que "desde esta asociación siempre se ha apostado por el diálogo y el civismo considerando que esa la mejor vía para conseguir nuestros objetivos".
"Esperemos que éste sea el último de nuestros actos y que lo que acordemos el día 16 sea ratificado el 30 por la empresa en la reunión con los representantes de las y los trabajadores", añaden.
Tres reivindicaciones básicas
El día 16 de septiembre los y las representantes del colectivo, harán saber a Tragsa en primer lugar que "no estamos dispuestos a aguantar que una empresa pública con un encargo de adjudicación directa por valor de 25 millones con dinero público pague a bomberos forestales que se juegan la vida 3 euros al día como plus de extinción que cubre la peligrosidad, turnicidad y disponibilidad mientras que como ya ha salido publicado en numerosos medios, haya directivos dentro de esta empresa que lleguen a cobrar 50.000 euros como 'bonus”.
Desde las BRIF consideran que "no somos nosotros los que tenemos que demostrar que nos merecemos un sueldo y unas condiciones dignas tras 23 años haciéndolo y jugándonos la vida. La profesionalidad de la BRIF está más que contrastada".
En segundo lugar "les diremos que debido a la idiosincrasia de nuestro trabajo llegará un momento que después de dejarnos nuestro sudor durante 30 años en esta empresa no estaremos aptos para desarrollar al 100%, y como venimos haciendo, nuestra labor y por lo tanto creemos que nos merecemos una salida adecuada y no el abandono".
Y en tercer lugar, "les haremos saber que somos bomberos forestales no peones forestales, brigadistas, retenes y un largo etcétera y que por lo tanto nos tienen que reconocer y tratar como tales".
El colectivo espera salir de esta reunión con "acuerdos y hechos tangibles" ya que de lo contrario no descartan convocar una jornada de huelga.
Una lucha de todos
"Esto no solo es una lucha de las BRIF, esto es también una lucha del resto de trabajadores y trabajadoras de Tragsa, especialmente todo el personal de campo, tan malogrado dentro de esta empresa, los cuales también se vieron hace poco abocados a un ERE injusto y que todavía siguen sufriendo. Esto es una lucha de todos los bomberos forestales que trabajan y se dejan su sudor y sus vidas defendiendo la naturaleza y esto es también una lucha de la sociedad que con sus impuestos paga de algún modo este servicio", concluyen.




