
El Ventano | Peatón, bici y coche. Este es el orden de prioridades que los colectivos amigos de la bici defienden a la hora de ordenar el tráfico en la ciudad. Y el sábado decenas de personas lo escenificaron en el paseo de Independencia de Zaragoza, donde el Ayuntamiento pretende pintar un carril bici en la acera.
Entienden que mucha gente tiene miedo a circular por la calzada de los coches porque aún hay mucho intransigente al volante. Pero la solución no está en llevar a las bicis a las aceras y quitar espacio a los peatones, sino en tomar medidas para que ir en bici junto a los coches no suponga un peligro.
Estos colectivos solicitan que se extienda la limitación de velocidad a 30 kilómetros por hora por la ciudad y se coloque más señalización vertical en las calles, a parte de campañas de sensibilización y de extensión del uso de la bicicleta.
Además, el céntrico paseo está aún en obras por la construcción del tranvía y el Ayuntamiento no ha querido aprovechar la ocasión para instalar un carril bici en la calzada, y ahora quiere ponerlo en la acera. Una chapuza, dice Pedalea.
Porque las bicis son para echar a los coches de las ciudades, no a los peatones de las aceras. Por eso, el sábador circularon durante una hora por la calzada del paseo, dejando tranquilos a las y los peatones en sus aceras.




