Lambanes, Castanesas, juegos y cortinas de humo

Probablemente, señor dirigente del partido popular socialista, magnífico y selecto cliente de Ibercaja y, en ocasiones, presidente de la DGA, los aragoneses tenemos lo que nos merecemos. No, no creo haberme equivocado en el tratamiento. Usted, al igual que algunos otros de los llamados “barones”, tiene un pie y medio en los tocones de la derecha, da lo mismo lo que ponga en su carnet partidista y pocos se darían en los dientes si, al final, lo confesara. En todo caso por aquello de la competencia. Sigue perdiendo el tiempo —cuatro plenarios de las Cortes, docenas de declaraciones, de páginas …

Carlos Tundidor

Probablemente, señor dirigente del partido popular socialista, magnífico y selecto cliente de Ibercaja y, en ocasiones, presidente de la DGA, los aragoneses tenemos lo que nos merecemos.

No, no creo haberme equivocado en el tratamiento. Usted, al igual que algunos otros de los llamados “barones”, tiene un pie y medio en los tocones de la derecha, da lo mismo lo que ponga en su carnet partidista y pocos se darían en los dientes si, al final, lo confesara. En todo caso por aquello de la competencia.

Sigue perdiendo el tiempo —cuatro plenarios de las Cortes, docenas de declaraciones, de páginas en prensa— en algo que no entra en las necesidades acuciantes de los aragoneses. Los JJOO solo los emplea como cortina de humo que empaña el corto platillo del haber en su gestión. Y no será por falta de dinero. Lo hay, y mucho. Solo que empleado en aquello que le dictan los amigotes del ladrillo o los financieros de Ibercaja.

Castanesa nunca debiera haberse empezado. Lo sabe y eso es lo peor. No es ingenuo ni inocente. Los 800 millones que, al final, se tirarán en uno de los pocos valles vírgenes del Pirineo y que sus propios estudios lo dieron como inviable para cualquier aventura del esquí, solo tienen un objeto: poner las bases de las futuras urbanizaciones —dos, tres mil pisos— que Ibercaja y algunos otros esperan frotándose las manos. No les importa la nieve, la gente, a usted tampoco. Les importan los resultados, los dineros a ganar. Y con ese fin les cuesta poco tirar el dinero que sí que valdría —y mucho— para emplearlo en industria, en agricultura, en transformaciones industriales de pequeñas empresas, de viales, de internet, de sanidad, de tantas cosas…

Dentro de 30años, como los estudios financiados por su DGA confirmaron, los habitantes que queden en los valles orientales comprobarán que el ladrillo, el cemento, la especulación, no habrá llevado riqueza a la mayoría. Solo a una reducida minoría entre la que no sé si estará usted. Para el resto, Castanesa será una gran e irreversible pérdida de recursos naturales que los hijos de nuestros hijos necesitarían, pero que no tendrán.

Sus logros: nueve millones de pérdidas anuales, 165 millones en total de pérdidas acumuladas, regaladas a Dorna en Motorland, el guiño de ojos de la Quirón de acuerdo con su compañero de partido, Azcón, aceptar recalificaciones escandalosas, también de acuerdo con su buen amigo, en el outlet Pikolín, entretejer oscuras maniobras orquestales para el asunto de la Romareda, ¡qué casualidad! También de acuerdo con su buen amigo de partido, eliminar ambulancias en los pueblos, seguir con el proyecto de mega-ciudad a costa del resto de Aragón… Sus logros están basados en tres grandes líneas: cerdos a mogollón, logística incontrolada —de los cuatro proyectos de Amazon, tan solo uno es con su marca, los otros tres, cuando dejen de ser rentables, bajarán la persiana y ahí te quedas con las subvenciones— y proyectos de energía sostenible de manera tan desordenada y escandalosamente apoyada en las tres grandes empresas eléctricas, que lo que podría ser algo bueno se convierte en horrible con molinos de 200 metros en parajes de ensueño como en el Matarraña o mega-centrales eólicas e inmensos huertos solares a beneficio de Endesa en Andorra o en Moncayo.

Creo que no es mala persona, solo que reúne dos de los peores valores en un político: la ineptitud y la avidez para ser político profesional, pronto serán 40 años. Esos dos valores los ostenta, para desgracia de los demás, en grado sumo.

Ser político es una de las dedicaciones más dignas para el ciudadano. Ser político profesional, estar durante 15, 20, 30, 40 años teniendo como objetivo el cargo, seguir con los privilegios, con las “poses” egipcias de cara al pagador es, al contrario, lo más indigno que puede tener un pueblo. Es la peor forma de ensuciar esa actitud, de paso, a la política en general y, lo que es peor, a la democracia. A esa democracia que a usted, y a muchos como ustedes que lo mismo les daría estar en el A que en el B, les importa muy poco.

En el caso de los JJOO su ineptitud ha creado otro frente, otro salto adelante en su corto y pobre índice de resultados: los enemigos son los otros. El COE, los catalanes y la biblia en verso. Sabe muy bien, como cualquiera de los sátrapas que por el mundo existen, —con esto, ni se me ocurre llamarlo sátrapa, simplemente coinciden en estrategias— que una de las mejores maneras de echar balones fuera, de evitar hablar de lo que uno no quiere o no puede, es fabricarse un contrincante, un enemigo. Está reproduciendo, de manera pueril e insensata, un enfrentamiento entre comunidades, innecesario y contraproducente, que solo sirve para salvar sus posaderas y el invento de sus posaderas: Castanesa.

No haría falta decirlo, sé que lo sabe muy bien. Aragón sin esos JJOO estará mejor. Una comunidad con unos JJOO que machacan los parajes, los paisajes, no es más rica con ellos, todo lo contrario: al acabar, tendremos toneladas de cemento y ladrillos de más y paisaje, algo que debería ser nuestra especial gallina de los huevos de oro, de menos. Así que seremos más pobres en recursos y más ricos en apartamentos. Lo contrario que una buena gestión. Es Castanesa lo que le mueve y no el bienestar de las gentes. Usted sabrá lo que se juega con los intereses de Ibercaja. Aragón, con Castanesa, habrá perdido mucho.

Llego al final y me repito: es muy posible que, aceptando a gentes como ustedes, a políticos de los que hacen la “carrera”, tengamos lo que nos merecemos.

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