Movimientos

La unidad de la izquierda se construye en la práctica

Izquierda Anticapitalista de Aragón | A convocatoria del Frente Cívico se realizo el pasado sábado en Zaragoza una reunión de diversas organizaciones bajo el titulo inteligencia colectiva y participación ciudadana. A continuación relatamos de forma ampliada nuestra posición en la reunión. El descrédito del sistema político del régimen del 78 ha hecho surgir amplios movimientos...
| 5 marzo, 2013 09.03

la-unidad-logo-copado-sin-estrellaIzquierda Anticapitalista de Aragón | A convocatoria del Frente Cívico se realizo el pasado sábado en Zaragoza una reunión de diversas organizaciones bajo el titulo inteligencia colectiva y participación ciudadana. A continuación relatamos de forma ampliada nuestra posición en la reunión.

El descrédito del sistema político del régimen del 78 ha hecho surgir amplios movimientos sociales y múltiples organizaciones que a pesar de todo siguen moviéndose en la periferia social. No es extraño que surjan numerosas iniciativas que, ante la magnitud del enemigo al que deben enfrentarse, un estado puesto al servicio del los poderosos, del capital, busquen concebir un ser mitológico que raras veces ha conseguido ser alumbrado: la unidad de la izquierda.

Muchas de estas iniciativas persiguen elaborar un programa común, mínimo dicen algunos, que sumando fuerzas nos permita ganar la batalla electoral. No creemos que el problema consista en sumar las paginas de nuestras pequeñas verdades para construir un gran libro, un nuevo testamento que arrebate a la ciudadanía, que la ilumine y nos permita arrojar a los bancos, a los financieros del poder y tomar el parlamento e inaugurar una era de buen gobierno para el pueblo.

Todos estamos de acuerdo en que vivimos en una democracia de baja calidad, con unos políticos bien pagados para lo que el huracán de los recortes se vive como una suave brisa; donde se permite que se mantenga en el poder un partido que, independientemente de lo que pensemos de ellas, ha incumplido todas su promesas electorales; donde no existe la posibilidad de revocación y por tanto donde la soberanía popular esta cargada de cadenas. Pero estas cadenas se amplían a todo el aparato jurídico e institucional del estado, por tanto vemos como una estrategia equivocada vincular el movimiento social al juego de las mayorías parlamentarias.

La gente común ve como su salario se ha reducido y donde se están cumpliendo los deseos del gran patrón: trabajar mas y cobrar menos. La gente no puede pagar su casa, vivimos en una sociedad donde la atención sanitaria ha dejado de ser gratuita y de ser un derecho esta camino de convertirse en un privilegio; donde la enseñanza pública se esta degradando a extremos tan cotidianos y prosaicos como carecer de calefacción, y donde la vejez ha dejado de ser una edad de oro para convertirse en una edad de plomo.

Todas esas personas no están esperando a que el reglado discurrir del juego de las mayorías parlamentarias les solucione sus problemas, exigen soluciones aquí y ahora y si la izquierda no se las presenta las buscaran en otra parte. Si el movimiento Stop Desahucios ha conseguido victorias y ha calado en en los modelos sociales ha sido porque ha impedido que a personas concretas se les eche de sus casas, y ha demostrado en la practica que, efectivamente, si se puede.

Pensamos que hace mucho mas la victoria de un desahucio que se evita, de una receta que no se paga, de una atención que se presta gratuitamente, de una detención que se evita solidariamente, que una docena panfletos cargados de buenas razones o que un par de doctas conferencias. No decimos que no se deban hacer, tenemos que cargarnos de razones y hacerlas saber, pero no creemos que sea ese el camino hacia donde debamos dirigir prioritariamente nuestros esfuerzos.

A nuestro modo de ver tenemos que pensar como descubrir otras grietas en el sistema, donde la gente aprenda que es en su manos donde esta el poder y no en las sacristías del parlamento, que lo único que hacen es servir como maquina registradora de las decisiones que se toman en otros sitios.

Alguien decía que había mancharse políticamente. Para nosotros mancharse políticamente es escuchar sin enfurecerse que hay trabajadores que les parezca normal que, para mantener sus salarios y condiciones de trabajo los nuevos trabajadores que se contraten han de cobrar menos. Participar en instituciones y sonreír como colegas a los políticos profesionales del PSOE o el PP, es otro mancharse, es el manchase con la indignidad moral.

Leíamos ayer una noticia sobre crear comedores populares antes que lo haga a la extrema derecha. Se mencionaba Badia es uno de los pueblos con más índice de inmigración de Catalunya y desde el comienzo de la crisis mucha gente va a buscar comida a los contenedores de basura. Hace unos meses, los militantes de Plataforma X Catalunya fueron a donde la gente iba a recoger alimentos para expulsar a inmigrantes y a lo que ellos consideraban ’okupas’, de forma que sólo podían comer los españoles, o catalanes. Entonces, los activistas de la asamblea de movimientos sociales de Badia acudieron al lugar y echaron a los militantes derechistas y pasaron a implicar a todos en el reparto y gestión de la comida, ser sujetos activos. Como hace la PAH.

En realidad podemos tener problemas para delimitar de qué hablar y cual es el sujeto colectivo al que se refería el titulo de la convocatoria. Sobre la segunda parte del título aún nos causa más problema ya que creemos que es hora que se supere el discurso ciudadanista y comencemos a reconocernos en nuestro papel de clase, tomemos conciencia y de esta forma podamos alcanzar un nuevo recorrido político y en la movilización.

Uno de los grandes problemas con el término ciudadano es saber a qué sujeto interpelamos, el ciudadano en principio sería ese sujeto que tiene derechos y obligaciones porque forma parte de una manera legal en una comunidad, sin embargo no hace ninguna diferenciación entre las diferencias de tipo social o económica. Es decir, tan ciudadano soy yo como Botín, sin embargo, mi vecino que es emigrante y prácticamente no tiene nada, ha venido aquí a ganarse la vida vendiendo su fuerza de trabajo pero no es ciudadano y, por lo tanto, no le dejo participar. Es curioso, incluso reaccionario apelar a las masas, al pueblo, bajo ese título que también ostenta cualquier miembro de la élite económica y financiera.

Para Izquierda Anticapitalista de Aragón la inteligencia colectiva sólo se puede desarrollar en el marco de la lucha, no hay otro escenario posible. Creemos firmemente en la fuerza de la movilización, de hecho, si estamos hoy aquí, hablando de estos temas, es porque las calles han estado llenas ante los salvajes ataques que con excusa de la crisis ha realizado las élites contra la clase trabajadora. Sólo en la continuación de las luchas, en su dinamización encontraremos las respuestas a los retos-preguntas que vamos afrontando. Además que las propias clases oprimidas, y sin duda que los estamos, podrán cambiar su conciencia y su voluntad para subvertir el orden social y económico.

La participación debe pasar por unir las luchas, dar poder a la gente, crear redes de solidaridad, incidir en la realidad desde este mismo instante, demostrando que sí se puede. El papel que deben jugar las organizaciones que aquí estamos representadas es la de orientar, sugerir y coordinar cuando sea posible nuevas formas de lucha y de poder. Cualquier avance en ese sentido vale mucho más que docenas de octavillas de conferencias y de programas electorales, que nunca se van a llevar a la practica si no están respaldados por estas formas de poder real.

Es fatigoso e ingrato como lo ha sido la lucha contra los desahucios. Al principio la gente se acercaba a que le solucionasen sus problemas pero a día de hoy muchos de ellos se han trasformado en militantes sociales. Creemos que esa transformación es nuestro principal trabajo.

Dicho lo anterior pensamos que el juego electoral es una herramienta imprescindible para apoyar las luchas sociales. En su día Izquierda Anticapitalista publicó una carta abierta a la Izquierda alternativa que reproducimos de forma reducida. Esta es la plataforma política sobre la que nos gustaría discutir.

“Por una candidatura unitaria anticapitalista y alternativa: desde abajo y a la izquierda”

Para la construcción de esa candidatura, proponemos a debate las ideas y reivindicaciones siguientes:

1. Una candidatura unitaria anticapitalista y alternativa tiene que ser creíble y dar confianza en que hará lo que dice. Para ello:

  • Los candidatos y candidatas tendrían que ser activistas sociales o políticos que no sean profesionales de la política.
  • La elaboración del programa y la formación de las listas debe hacerse por procedimientos participativos, de abajo a arriba, abiertos a militantes y activistas de la izquierda en cada localidad.
  • La campaña tiene que ser barata. La candidatura no pedirá ningún crédito a los bancos y se financiará exclusivamente con las aportaciones solidarias de la gente y con las subvenciones públicas a que tenga derecho.
  • El salario de los posibles representantes electos será equivalente al salario medio. El dinero que se reciba en dietas y comisiones será empleado en el apoyo a proyectos sociales decididos democráticamente.
  • Los o las representantes electas lo serán sólo por media legislatura (2 años). Al término de este plazo, el puesto lo ocuparán quienes les sigan en la lista.
  • Existirá una transparencia radical en todo el funcionamiento de la candidatura y de sus posibles cargos electos y representantes institucionales en Fundaciones y Cajas de Ahorro. Toda esta información sería pública en tiempo real por medio de internet.

2. Es imprescindible un giro radical a la izquierda en la política económico-social. Pero no hay “giro a la izquierda” posible sin la ruptura con las políticas de “austeridad” de la UE, el FMI y el Banco Central Europeo, en beneficio de “los mercados”, en primer lugar, el poder financiero. Para ello, destacamos las siguientes medidas:

  • Ruptura del Pacto del Euro y con el límite de déficit público exigido por la UE.
  • Derogación de la Reforma Laboral y de la Reforma de las Pensiones. Reducción de la jornada laboral para crear empleo y repartir el trabajo asalariado y el doméstico.
  • Auditoría social de la deuda pública, con la participación de investigadores cualificados y representantes de movimientos sociales, para establecer qué parte de ella carece de legitimidad y no debe ser pagada.
  • Nacionalización de la Banca, condición para el acceso a créditos blandos a las personas e iniciativas de la economía social que los necesiten.
  • Reforma fiscal que grave a quienes más tienen y combata el fraude fiscal de las grandes fortunas.

3. La candidatura debe identificarse con todas las movilizaciones en curso que defienden los intereses de las víctimas de la crisis, defendiendo, entre otros puntos:

  • La dación en pago y un alquiler social público para todas las personas en riesgo de desahucio. Para ello se usarán las miles de viviendas vacías en poder de los bancos.
  • La lucha contra la precariedad mediante un salario social garantizado para los parados y paradas.
  • La lucha contra los recortes sociales, en sectores como la sanidad o la educación, hechos con el déficit como pretexto y que atentan contra derechos básicos de las personas y además transfieren a las mujeres muchas tareas de cuidados que el Estado deja de hacer
  • Las movilizaciones en defensa del territorio contra grandes infraestructuras al servicio de los intereses de las grandes constructoras y de un modelo económico depredador.
  • La derogación de la Ley de Extranjería y el cierre inmediato de los Centros de Internamiento para Extranjeros.

4. La candidatura debe reivindicar la ruptura con el paradigma del crecimiento y cuestionar radicalmente el actual modelo de producción, distribución y consumo hacia una sociedad que decrezca en el consumo de recursos naturales y que crezca en bienestar y justicia social. Que apoye la nacionalización del sector energético convirtiéndolo en un servicio 100% público y renovable y que promueva el cierre de todas las centrales nucleares.

5. La candidatura debe comprometerse con el desarrollo de una democracia real, asumiendo particularmente:

  • El desarrollo de las iniciativas legislativas populares y otros instrumentos de democracia participativa y carácter vinculante a los referendos derivados de ellas.
  • El reconocimiento del derecho a decidir libremente su futuro de pueblos como el vasco, el catalán o el gallego.

6. La candidatura rechazará pactos de gobierno a cualquier nivel con partidos que representan y realizan políticas contrarias a los objetivos de su programa.

Izquierda Anticapitalista quiere debatir estas propuestas con organizaciones, plataformas y personas de la izquierda social y política. Pondremos todo de nuestra parte para que sea posible una candidatura unitaria anticapitalista y alternativa: desde abajo y a la izquierda.

Más allá de este posible acuerdo, continuaremos luchando por impulsar un proceso constituyente que ponga fin al régimen político y económico de la Transición, que es la base institucional de la ínfima calidad democrática y la clamorosa injusticia social del capitalismo español, y establezca una democracia igualitaria y participativa, en paz con la Naturaleza, basada en la autoorganización popular y la emancipación de hombres y mujeres. Éste es nuestro socialismo.

5 marzo, 2013

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