La compañía valenciana La Teta Calva vuelve al Teatro Arbolé de Zaragoza el viernes 29 de septiembre a las 21.00 horas con su obra “Llopis”, un monólogo punzante, cómico y desolador: la historia de uno que quiso ser alguien, un texto cargado de ironía y poesía. Todos pensamos en algún momento de nuestra vida que nos gustaría ser otro si pudiéramos volver a empezar de cero.
Llopis vio ET y quiso ser Elliot. Vio Top Gun y quiso ser piloto. Llopis no quiere dejar de ser del montón, pero él prefiere ser de los de la parte de arriba del montón. De los que sin dejar de ser del montón aprietan al resto.
Una comedia ácida sobre la invisibilidad humana, sobre el falso éxito americano traído a un Estado español sin raíz, sobre la hamburguesa poco hecha y la horchata demasiado amarga. Llopis es un hombre solitario, o un cowboy de polígono, que se cruza todos los días ante nuestras narices. Lo vemos arrastrando sus botas y dejando un surco que acaba siendo una trinchera. Hasta lo saludamos. Y esta Llopisiana soledad se traslada al escenario.
Un sólo actor. No hay técnicos, no hay músicos, no hay nadie más que Llopis/Giménez accionando su mundo. Un universo minúsculo de luces caseras, cámaras domésticas, comida rápida, planetas lejanos, banjos y una fabulosa historia que contar, la de este llanero solitario que es Llopis. ¿Qué te gustaría ser si no fueses tú? ¿Por qué mola más decir Oregón que Aragón, Alabama que Álava? Que alguien me lo explique. Llopis puede. Llopis vive la vida de otros. O vive la suya siendo otro. El cine, la publicidad, el falso sueño americano y el tragar basura desde la infancia han convertido a Llopis en un ser que dobla esquinas, que respira como puede, que late al compás del vacío, que trepa en ese montón de los que son del montón.




