La Semana Santa zaragozana es bella

Colorista, sincrética, con sus olores, sus sonidos, sus imágenes, algunas de gran calidad artística. Quien quiera celebrarla que la celebre como le den a entender sus gustos, aficiones y creencias. Lo que no entiendo es la creciente confusión entre una celebración religiosa y, por lo tanto, privada, y lo público. Presencia del delegado del Gobierno del Estado español, del presidente de Aragón en funciones, de la presidenta de las Cortes de Aragón y de munícipes en diversos actos. Participación de miembros de Fuerzas y cuerpos de seguridad del estado y del ejército procesionando, no ejerciendo sus labores de garantía de …

Colorista, sincrética, con sus olores, sus sonidos, sus imágenes, algunas de gran calidad artística.

Quien quiera celebrarla que la celebre como le den a entender sus gustos, aficiones y creencias.

Lo que no entiendo es la creciente confusión entre una celebración religiosa y, por lo tanto, privada, y lo público.

Presencia del delegado del Gobierno del Estado español, del presidente de Aragón en funciones, de la presidenta de las Cortes de Aragón y de munícipes en diversos actos.

Foto: Ayuntamiento de Zaragoza

Participación de miembros de Fuerzas y cuerpos de seguridad del estado y del ejército procesionando, no ejerciendo sus labores de garantía de la seguridad ciudadana y protección del libre ejercicio de derechos y libertades.

Si la participación de los antecitados fuera a título particular, como público, penitentes o cófrades, nada que objetar ¡faltaría más! pero como cargos o empleados públicos no tiene ningún sentido.

Imágenes que salen y entran de Iglesias al son del himno de España, regulado por el Real Decreto 1560/1997, de 10 de octubre, que, en su artículo segundo que regla cuándo puede interpretarse, no contempla estos supuestos, pero es que, además, es un uso totalmente inoportuno e inadecuado de un símbolo que, en principio, debería representar a toda la ciudadanía de España, no solo a la minoría católica practicante, que se cifra en torno al 16%, según publicó el diario La Razón el pasado tres de abril.