AraInfo  Movimientos

La salud de la presa Carmen Badía continúa deteriorándose

Tras 18 días en huelga de hambre ha perdido 8 kilogramos y comienza a tener dolores como muestra de un rápido deterioro de su salud. Algo que contrasta con la lentitud del sistema penitenciario en sus plazos y actuaciones. Mientras continúan llegando apoyos para Carmen: 400 personas y 48 organizaciones han firmado por su excarcelación.
| 29 marzo, 2019 07.03
La salud de la presa Carmen Badía continúa deteriorándose
Centro Penitenciario de Zuera. Foto: Reicaz.

Desde el 11 de marzo de 2019, Carmen Badía, aquejada de tres cánceres se encuentra en huelga de hambre indefinida en la prisión de Zuera como medida de protesta para pedir su excarcelación por enfermedad grave. En estos días Carmen ha recibido tanto apoyo del exterior, pues son ya 48 las organizaciones y 400 las personas que piden su excarcelación, como poco atención por parte del sistema penitenciario.

Después de 18 días en huelga de hambre Carmen ha comenzado a acusar los problemas físicos de este tipo de ayunos: ha perdido 8 kilogramos, pasado de los 64 a 56; tiene muchos dolores de cabeza; de piernas, sobre todo en las rodillas y serias molestias en los riñones. Sin embargo, según denuncia el Colectivo de Apoyo a Mujeres presas en Aragon (CAMPA) “las únicas revisiones que le han hecho las ATS, pues todavía no ha ido ningún médico a visitarla, son medir el azúcar y la tensión”.

Sin embargo, lo que parece más cruel, es ver como empeora su estado físico, gracias al funcionamiento burocrático e inhumano del sistema penitenciario. Carmen ha visto como le era denegada la petición de un permiso – en 14 años presa jamás ha disfrutado de un permiso–, como  la Junta continúa clasificándola como presa en segundo grado y, pese a la repercusión mediática, ha tenido que ser ella quien notificara formalmente mediante una instancia que está en huelga de hambre para intentar conseguir recibir el apoyo sanitario correspondiente, lo que, desde CAMPA s entiende como “una medida de chantaje a cambio de que la vuelva a visitar el médico”.

Aunque el empeoramiento de la salud de Carmen es evidente, continúa sin el apoyo de otras presas suprimido en diciembre, a pesar de necesitar una silla de ruedas para realizar cualquiera de las actividades cotidianas que exijan desplazamiento. Una situación que hace que le resulte prácticamente imposible salir de su celda sin ayuda y que actividades cotidianas como ducharse se conviertan en una odisea sin ayuda.

“Carmen sigue en absoluto abandono médico y humano sin que ninguna institución de nuestro gobierno mueva un dedo para remediar esta intolerable situación”, denuncian desde CAMPA. El hecho de haber “formalizado” su declaración de huelga de hambre, abre un procedimiento judicial al respecto cuyo protocolo a seguir es que se pueda acordar obligar a alimentar a Carmen en contra de su voluntad, haciendo que termine forzosamente así la huelga y poniendo fin al único medio para reivindicar su excarcelación por enfermedad grave.

“La condena de Carmen, a sus 62 años, es una condena a muerte. Y es justamente eso lo que está poniendo en juego mediante esta huelga, porque ya no queda alternativa, porque la única resistencia posible es allí dentro es con el propio cuerpo, con su propia vida. Esta no es una petición de solidaridad, no es una queja contra el sistema penitenciario, es la exigencia de su derecho a la vida, porque a Carmen la están dejando morir, o lo que es lo mismo, la están matando”, denuncian con contundencia desde la coordinadora de apoyo a las presas.

Comunicado de Carmen Badía 20 de marzo de 2019:

Estoy aguantando la huelga, no como nada en absoluto.

Me siento débil, sobre todo los huesos y todas las articulaciones me duelen, especialmente las rodillas. Puedo dormir 6 horas a la noche. Por el día sigo sola y sin apoyo.

Empecé la huelga de hambre el día 11 de marzo, así se lo comuniqué al Educador, a las Asistentas, Psicólogas…pero hasta que no entregué la instancia firmada el día 18 de marzo, comunicando formalmente a la cárcel que estaba haciendo huelga, nadie se ha vuelto a interesar.

El día 11 pesaba 64,9 kg, el día 18 pesaba 59,8 kg y el día 20, 58,5 kg.

Muchas gracias a todas las personas que me escriben.

Muchas gracias de todo corazón. Gora las personas vascas que no paran de escribirme, sobre todo Viva Vitoria.

Gracias a lxs Gallegxs también. Recibo cartas de todas España, incluso del extranjero.

Gracias por el ánimo y apoyo de estos difíciles momentos. Vosotrxs sois la adrenalina que me ayuda a mantenerme en mis principios.

Esta lucha la llevaré hasta el final.

Muerte o victoria.

Carmen Badía

29 marzo, 2019

Autor/Autora


Vimeo
Ocurrió un error. Comprueba que el id 1756922 corresponde a un 0 y que existe.
Twitter
Facebook

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR