La revolución, en Chiapas y Aragón, no será televisada

Otra victoria más, que decía Eduardo Langarita. El V Festival Solidario con Chiapas reunió a unas 500 personas, en una memorable jornada de risas y compromiso. La intervención de los jóvenes de Artieda y la canción “La revolución no será televisada” fueron dos de los momentos más emotivos, preciosos ejemplos de ese mundo “donde caben muchos mundos”. Como en años anteriores, la red de personas por la autonomía zapatista organizó un Festival dividido en dos sesiones. Por la mañana, infantil y por la tarde, para adultos. Caracol Zaragoza celebró con entusiasmo el éxito de esta propuesta, que ya suma cinco …

Aragón Sin Trangénicos en el Festival por Chiapas
Aragón Sin Trangénicos en el Festival por Chiapas

Otra victoria más, que decía Eduardo Langarita. El V Festival Solidario con Chiapas reunió a unas 500 personas, en una memorable jornada de risas y compromiso. La intervención de los jóvenes de Artieda y la canción “La revolución no será televisada” fueron dos de los momentos más emotivos, preciosos ejemplos de ese mundo “donde caben muchos mundos”.

Como en años anteriores, la red de personas por la autonomía zapatista organizó un Festival dividido en dos sesiones. Por la mañana, infantil y por la tarde, para adultos. Caracol Zaragoza celebró con entusiasmo el éxito de esta propuesta, que ya suma cinco ediciones, y cuya recaudación irá íntegramente destinada a las comunidades zapatistas en Chiapas (México). Los cientos de euros aportados en esta ocasión irán para apoyar “el trabajo que se realiza en la Clínica de la Mujer situada en el Caracol de La Garrucha. Un ejemplo de desarrollo de la autonomía en el cuidado de la salud, en este caso de las mujeres”, como Caracol Zaragoza nos explica.

Personalmente, quiero felicitar a ese puñado de personas que, con ilusión y esfuerzo colectivo, hacen posible el Festival, una de las propuestas solidarias mejor organizadas, como Miguel de Nostraxladamus expresaba el pasado domingo en La enredadera. A nivel humano, el ambiente es inmejorable. Desde la atención en la puerta a la camaradería en los camerinos, del trabajo técnico a la participación sincera y activa del público. De nueve y medio.

En esta ocasión, quiero destacar el marcado cariz político del Festival. Desde la primera edición, cuando nos propusimos organizar un festival para colaborar con las radios libres de Chiapas, los carteles, octavillas, cuñas de radio y comunicados compartidos, han acercado la digna lucha de los indígenas de Chiapas por la tierra, la democracia, la justicia y la libertad. Además de todo lo anterior, Caracol Zaragoza invitó en esta quinta edición, a algunos colectivos que estamos hermanados. Como las zapatistas, se trataba de visibilizar la unión de las luchas que caminamos juntas y enredadas. Así, el movimiento por un Aragón Sin Transgénicos y hacia la Soberanía Alimentaria, la Coordinadora Antifascista de Zaragoza, las personas y colectivos en defensa del aragonés y las lenguas minoritarias y los chobenes d’Artieda, tuvimos nuestro espacio para compartir nuestras realidades y reivindicaciones.

También quiero destacar las intervenciones de Daniel Rabanaque, elegante maestro de ceremonias de la sesión de tarde, que supo armonizar versos, arengas, cuentos y canciones para presentar a cada artista o colectivo participante. De esta forma, todas las personas que acudieron al Centro Cívico de L’Almozara se llevaron un pedacico de zapatismo y seguro que les anima a seguir conociendo y acompañando al Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Ahora os cuento al detalle lo que disfrutamos en el Festival.

Por la mañana, las chicas de La Imaquinaria nos cocinaron un sabroso menú del día, a través de juegos “culinarios”, en los que los muchos niños asistentes entraron de maravilla y se la gozaron. De primero, los títeres de cachiporra de Arbolé, con Pablo Girón como impecable titiritero de una historia con fantasma, casa encantada y Pelegrín. ¡Deliciosos ingredientes! De segundo, Lü de Lurdes, que al menos a mí me sorprendió porque,… vino acompañada. Y no solo de historias de libros, animales, duendes y mujeres, sino también por otra cuentista, Macarena. Bonito dúo de narradoras. Y de postre, Nostraxladamus, presentando “Concuconcursando”, una hilarante parodia del falso y tonto mundo de la tele, llevado con maestría y sencillez, como acostumbran, a través de acrobacias, malabares, rap y verborrea.

La tarde, como antes decía, aunó propuestas musicales y teatrales, con reivindicación pura y dura. Mensajes y llamadas a la acción. Daniel Rabanaque, cuya voz se acompañaba de un respetuoso y completo silencio en la sala, fue presentando las actuaciones a partir de comunicados del EZLN, versos ajenos (¡hasta se lanzó con uno en aragonés!) y propios. La adaptación de la canción “La revolución no será televisada” de Gil Scott-Heron, en este caso con contenidos más actuales y el acompañamiento musical de Álvaro y Dunni de Dadá y Paul y Fletes de China Chana fue sinceramente genial. ¡Y qué decir del cuento del colibrí, con el que nos sentimos tan identificadas!

Para abrir “el chou”, Juako Malavirgen. A pesar de llegar “un poco perjudicado” (como el mismo contó, “la puerta del AVE me ha pillado la cabeza hace un rato”), consiguió con un puñado de acordes y mucho palique, despertar las primeras carcajadas a un público ya entregado a la risa nada más llegar. Tras él, la gente de Aragón Sin Transgénicos improvisamos un peculiar teatrillo y una canción para acercar la realidad de la lucha por la Soberanía Alimentaria, que también fue celebrado por la amable concurrencia. Wuatu fue una de las propuestas nuevas en el Festival, que compartió juegos participativos, chistes y graciosas historias de su vida. Si en Uruguay le conocen como “el ángel Gabriel”, siento intuir que aquí también empezaremos a llamarle así.

Aunque no enganchó el vídeo preparado por la Coordinadora Antifascista, Daniel Rabanaque incidió en la necesidad de luchar contra la escalada racista y ultraderechista que podría venir si no lo evitamos. Acto seguido, Nostraxladamus cambiaron completamente de registro con respecto a la mañana y aparecieron completamente transformados en unos provocadores bufones, seres cínicos e irreverentes que no perdonan ni a la Virgen ni a la liturgia caritativa. Desternillantes estos marginados.

La gentes que charran y defienden l’aragonés y otras lenguas minoritarias y vilipendiadas como el catalán en Aragón, aportaron un manifiesto y un precioso vídeo en el que recordaron las múltiples iniciativas en defensa de la luenga aragonesa: charradas, mosica, radio, escuelas, etc. Los Bufacalibos de Biella Nuei vinieron en formato especial, más revolucionarios que nunca y acompañados por Bítor y Paul de China Chana. Las gaitas, dulzainas y curdión avivaron canciones de lucha, desde el Bella Ciao al Canto a la Libertad, sin olvidar las jotas a los mineros o el Aqueras Montañas.

Los chobens d’Artieda compartieron unas palabras en defensa de la vida en su pueblo y contra del pantano de Yesa. Su visceral intervención y posterior proyección, en la que recordaban los últimos acontecimientos de resistencia y represión, desperataron las lágrimas de más de una y los más contundentes gritos de “Yesa No”. Tras ellos, la Escuela Cómica Suicida aparecieron en formato “dos amigos” en una hilarante escena de cine, palomitas y amor fraterno, que nos hizo reir con ganas.

Caracol Zaragoza leyó un precioso manifiesto y agradeció con pasión a público, artistas, técnicos y todas las que han hecho posible este Festival. Y para rematar, otras que repetían, China Chana. Levantaron al respetable de sus butacas para bailar con las canciones de “Que nos quiten lo caminao”, su último disco, sin olvidar una canción que no podía faltar, “Para todos, tó”.

Ayer, hoy y siempre, solidaridad con los Caracoles zapatistas. Al año que viene, 6º Festival.

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