La reforma del Código Penal eliminará el concepto de abuso y tendrá como ejes el consentimiento y el antipunitivismo

A diferencia de lo que pide la extrema derecha con su populismo punitivista, el movimiento feminista no exige más años de condena sino que durante todo el proceso judicial y en la norma penal no se cuestione a las víctimas, algo que recogerá esta reforma

Respuesta feminista en Zaragoza a la sentencia de La Manada en 2018. Foto: Pablo Ibáñez (AraInfo)

La primera gran medida del nuevo Ministerio de Igualdad será la aprobación de una Ley sobre la Libertad Sexual. Aunque todavía puede sufrir modificaciones hasta la llegada al Consejo de Ministro y el paso por el Congreso español, el proyecto propone un cambio de paradigma sobre los delitos de agresión sexual.

Uno de los grandes cambios de la propuesta del equipo de Irene Montero es eliminar el concepto de abuso del Código Penal para que pasen a considerarse todos los delitos contra la libertad sexual como agresiones.

Este proyecto de ley bebe de la proposición de ley que Unidas Podemos presentó en 2018, así como en las recomendaciones que el grupo de especialistas envió al Gobierno del PSOE después de las grandes movilizaciones feministas en contra de las sentencias de la violación múltiple de sanfermines en 2016. Asimismo, actualizaría el Código Penal de acuerdo al Convenio de Estambul que el Gobierno de Mariano Rajoy ratificó en 2014 sin llevar a la práctica.

La iniciativa se encuentra ahora en fase de borrador y propone como eje vertebrador el concepto de consentimiento “libre, revocable y para unas prácticas concretas” en las que debe primar el mutuo acuerdo y el derecho a decidir sobre el propio cuerpo. Esta es la base del convenio del Consejo de Europa sobre la prevención y lucha contra la violencia machista.

Según han trasladado desde el equipo de Irene Montero, el otro eje de esta propuesta es recoger la teorías antipunitivistas y aplicarlas en el proyecto aclarando los conceptos pero reduciendo las penas y nunca superando las de otros delitos como el homicidio o el asesinato. Una de las exigencias mayoritarias del movimiento feminista no era el aumento de las condenas sino que se condene por abuso y no por violación. A diferencia de lo que pide la extrema derecha con su populismo punitivista, el movimiento feminista no exige más años de condena sino que durante todo el proceso judicial y en la norma penal no se cuestione a las víctimas valorando si existía violencia e intimidación durante una agresión.

De hecho, en la comisión de especialistas se barajó que la violación no superase la pena máxima de los homicidios que suponen 15 años de cárcel, salvo en delitos acumulados. De esta forma, y tal como recoge Eldiario.es, la agresión sin penetración oscilará entre el año y los cuatro años de pena y con penetración de los cuatro a los diez. El Código Penal actual recoge del año a los cinco en el primer caso y de los seis a los 12 años en el segundo. Esta “rebaja” no lo es tanto si se observa que el delito de abusos (de uno a tres años sin penetración y de cuatro a diez con penetración) se elimina.

Además, se recogen algunos agravantes como el de agresiones en grupo, si la agredida es o ha sido pareja del agresor o si se han utilizado fármacos, drogas o cualquier sustancia para eliminar la voluntad de la víctima.

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