Ecología

La Presidenta Rudi relanza el proyecto de macroestaciones de esquí para urbanizar el Pirineo, ¡Es la crisis! ¡Traed ladrillos! ¡Más ladrillos!

El proyecto de unión de las estaciones de esquí del Pirineo aragonés no es nuevo. De hecho es tan antiguo como las propias estaciones. Fue durante los años 60 del siglo pasado cuando comenzó la juerga, cual argumento de los hermanos Marx, y fueron numerosos los intentos de crear una superestación de esquí que comunicará...
| 22 febrero, 2013 20.02

mixEl proyecto de unión de las estaciones de esquí del Pirineo aragonés no es nuevo. De hecho es tan antiguo como las propias estaciones. Fue durante los años 60 del siglo pasado cuando comenzó la juerga, cual argumento de los hermanos Marx, y fueron numerosos los intentos de crear una superestación de esquí que comunicará todos los valles del Pirineo. Para ello, obviamente, debían edificar en cada valle del Pirineo su propia estación de esquí, más grande o más pequeña, de estilo nórdico, alpino o mixtas, familiar, deportiva o de freestyle, en Aragón tendríamos modalidades para todos los gustos y bolsillos.

Con este trampantojo se ha ido engañando durante años a la población del norte de Aragón, a quien no han dejado otra opción que la de creer en el Santo Copo para que provea su supervivencia. Se han abandonado la ganadería y agricultura tradicionales y otras formas de pequeñas industrias locales adaptadas al territorio, la gallina de los huevos de oro del esquí rentaba lo suficiente como para vivir de ella. Sobre todo a quienes han vivido durante décadas de proyectos olímpicos fallidos, con imponentes nóminas y cargos de prestigio. Para las demás, hostelería, taquillas en las pistas y puestos de souvenirs, todo muy lindo.

El modelo turístico levantino-franquista dio sus zarpazos en nuestros valles y aún hoy continúa dándolos pues el Gobierno de Aragón afirma tener en cartera la unión de Candanchú y Astún con Formigal destrozando para ello la Canal Roya, afirma llevar adelante el proyecto de urbanización de Castanesa, y, como ejemplo del carácter estratégico de “la nieve” para este Gobierno y los anteriores, baste recordar que el actual consejero de Economía y Empleo, Francisco Bono, es el anterior presidente ejecutivo de Aramón (Aramón es el primer grupo empresarial peninsular de turismo de nieve y montaña. El grupo está participado al 50% por el Gobierno de Aragón y por Ibercaja y, bajo la forma de sociedad anónima, opera como holding que integra y gestiona cinco estaciones: Cerler, Panticosa y Formigal, en el Pirineo aragonés, y Javalambre y Valdelinares, en el Sistema Ibérico aragonés) y que el actual presidente de Aramón es Manuel Guedea, histórico dirigente de la delegación colonial del PP en Aragón. Esta sí es una puerta giratoria, y no la de Harpo Marx.

Mientras en los Alpes (donde nada saben de nieve, ni mucho menos de desarrollo y bienestar), ya hace años que combinan esquí, con ganadería, agricultura, servicios con valor añadido, I+D+i, pequeñas industrias limpias y turismo de naturaleza, mientras, en Aragón, nuestros políticos han reemprendido una marxiana caza de la gallina de los huevos de oro.

Mientras los informes científicos constatan la disminución de la pluviometría nival año a año, cuando los ibones se convierten en pequeños neveros, con los glaciares en una tremenda recesión, cuando los indices de ocupación de las urbanizaciones de apartamentos son ridículos, porque permanecen cerradas y vacías durante la mayor parte del año, mientras, nuestros políticos se comen los huevos, recenan caldo de gallina y con el oro miran hacia los Alpes.

Para Joaquín Palacín, diputado en las Cortes de Aragón por Chunta Aragonesista la pregunta es, “¿De dónde van a sacar la financiación?”, recuerda la deuda de Aramón y de Candanchú, califica el proyecto de unión de pelotazo y lamenta que el Consejo de Gobierno haya aprobado la Declaración de interés general para la unión de las estaciones de esquí de Formigal, perteneciente a Aramón, y Astún y Candanchú, y ha reiterado su rotunda oposición a un proyecto que califica de “innecesario, que nos devuelve a la época del pelotazo y que medioambientalmente es una barbaridad”. Este próximo lunes, 25 de febrero de 2013, Palacín expondrá estas razones al consejero de Presidencia que, a solicitud de CHA, comparecerá ante la Comisión de Economía y Empleo para explicar el proyecto, y le instará a retirarlo. Este grupo parlamentario también ha reclamado que dé explicaciones el presidente de Aramón, Manuel Guedea, pero por el momento esta solicitud no ha sido atendida en las Cortes.

En plena crisis económica, ¿de dónde van a sacar la financiación?”, se ha preguntado Palacín, que recuerda que Aramón “no está precisamente boyante” y que ya necesitó hace un año un aval de 6 millones de euros del Gobierno de Aragón para operaciones de financiación interna, mientras que Candanchú, privada, también arrastra una enorme deuda y sólo ha podido abrir sus puertas este año por la intervención económica del propio Gobierno. “La operación está toda orquestada, y en ella entró también la compra de la estación de Canfránc, que ya no está destinada a la reapertura de la línea internacional de ferrocarril, sino como dijo Rudi, tendrá un papel central en el proyecto de unión de estaciones, la Presidenta señaló hace un mes que su objetivo era instalar un telecabina de acceso a pistas desde Os Aranyons y hacerlo a partir de este año 2013”, concluye Palacín.

El grupo parlamentario de IU Aragón también rechaza la apuesta del Gobierno PP-PAR por el proyecto de unión de las estaciones de esquí de los Valles del Aragón y del Gállego, a través de Astún y Formigal. Su portavoz de Medio Ambiente en las Cortes, de Aragón, Miguel Aso, considera que “la unión supone una decisión errónea que demuestra, en primer lugar la ausencia de un proyecto de desarrollo sostenible y de futuro para el Alto Aragón”. “A falta de ideas –advierte- continuamos con el mismo modelo basado en destinar todos nuestros recursos a una actividad, ya de por sí sobredimensionada, que la experiencia reciente y la opinión de muchos expertos, considera suficientemente desarrollada en cuanto a extensión”.

En cuanto al modelo de desarrollo socio-económico, Aso asegura que, “a estas alturas, está demostrado que este modelo, salvo contadas excepciones, no resulta rentable económicamente, prueba de ello es que, finalmente, la Administración Pública se hace cargo de estaciones hasta ahora gestionadas de forma privada, Candanchú, en Aragón y Port Ainé, Espot, Vall Nuria y La Molina en Cataluña”. “No hay que olvidar –reitera- que la construcción de estas infraestructuras ha ido siempre de la mano de un desarrollo urbanístico incontrolado que ha sido el principal detonante de la actual crisis económica y financiera en que estamos sumidos”.

Sobre el impacto ambiental de la unión de las estaciones, Aso manifiesta que es “muy negativo e innegable y se convierte en una rémora para el desarrollo de otro tipo de actividades económicas vinculadas al medio natural, menos desarrollistas pero más estables y con mayor futuro”.

Además, el diputado duda de que la unión de estaciones suponga a largo plazo un incremento en el número de esquiadores. “Es fácil imaginar que, con la amplia oferta actualmente existente, lo único que conseguiremos es que se distribuyan entre ambos Valles pero a un coste económico y medioambiental injustificado”, apunta. Para IU, existen otros sectores que satisfacen necesidades básicas o que con el tiempo pueden resultar estratégicos y que requieren más atención (sanidad, educación, asistencia social, agricultura y ganadería.

Por último, Aso manifiesta que su formación política “no está en contra de las estaciones de esquí”, y reconoce “la dinamización socioeconómica que ha supuesto para algunos de nuestros valles”, pero cree que estas infraestructuras empiezan a estar “sobredimensionadas y es necesario buscar otras alternativas económicas”. “También es el momento de exigir una mayor trasparencia y participación en las empresas públicas que las gestionan”, asevera para mostrar su preocupación ante las políticas de desarrollo en el Pirineo diseñadas por los sectores empresariales relacionados con el turismo de nieve, “que dejan al margen cualquier otra iniciativa de desarrollo, resultando difícil diferenciar si éstas se hacen para beneficiar las actividades empresariales o como diseño del desarrollo del territorio”.

Arriel Domínguez, portavoz de Puyalón de Cuchas en Biello Aragón, explica que “la union de estaciones representa una fabulosa barbaridad. Arremete contra la Canal Roya: una zona salvaje de biodiversidad apabullante, geologicamente sobrecogedora y arquelogicamente singular”, Domínguez añade, “pero lo grave es que es un suicidio económico, el principal problema de las estaciones de esquí es que son demasiado grandes para llenarlas los días suficientes”.

La ampliación del territorio esquiable es la ampliación de la deuda y del déficit. Mientras el turismo de invierno es un modelo en franco retroceso los mentecatos que gobiernan Aragón nos llevan hacia el precipicio impidiendo mejorar la eficiencia de las estaciones y desarrollar alternativas”, apunta Domínguez, para concluir, “la unión de estaciones no deja de ser un reciclaje burdo de las olimpiadas de invierno: la apoteosis final, el chis pun!, el megaproyecto que vendrá definitivamente a salvarnos”.

22 febrero, 2013

Autor/Autora

Integrante del Consello d’AraInfo y uno de los cofundadores. @chtricas


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