
A lo largo de los últimos días diferentes informaciones señalaban el alto número de personas a las que el programa 'Zaragoza Redistribuye' estaba alcanzando. En las últimas el consistorio afirmaba haber repartido 77.870 lotes de alimentación y haber llegado a más de 196.000 personas desde su implantación en enero de 2013.
En este sentido, la Plataforma de Profesionales de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Zaragoza señala que, de ser ciertos estos datos, casi 1 de cada 3 ciudadanos y ciudadanas de Zaragoza, el 30% de la población, se hubieran beneficiado del programa, "un número que cualquier análisis hecho desde el sentido común nos dice que no es real y que situaría a la mayor parte de la población en la pobreza absoluta, pero que además los propios datos del Servicio de Acción Social nos muestran que no tienen ninguna base".
La Plataforma recuerda que para acceder al programa es necesario "solicitar una ayuda de estas ayudas". Así, según la información ofrecida a los medios de comunicación por la propia Consejería, desde enero de 2013 a la actualidad se han solicitado en la ciudad 42.000 ayudas de urgencia, de las cuales 25.546 serían aquellas tramitadas para alimentación. "De éstas -añaden-, casi 7.500 corresponden a barrios en los que el programa no estaba implantado todavía, por lo que el número de ayudas tramitadas desde enero de 2013 y que incluyen los lotes del programa serían unas 18.000".
Respecto al número de personas a las que alcanza, la memoria del Servicio de 2013 cifra en 103.000 el número de personas atendidas por todas las prestaciones que gestionan los servicios sociales (ayudas de urgencia, pero también Ayuda a Domicilio, Teleasistencia, Ingreso Aragonés de Inserción -IAI-, Dependencia, Apoyo a la Familia...). De mantener la tendencia hasta agosto de este año todos los servicios sociales de la ciudad habrían atendido aproximadamente 160.000 personas. "Con estos datos no se puede sostener si no es por ignorancia o con voluntad de engaño que este programa llegue a más personas que la suma de todas las intervenciones de los servicios sociales municipales", denuncia la Plataforma.
"Lo cierto es que el Servicio de Acción Social está computando cuatro veces la misma ayuda, que se reparte en cuatro lotes que se recogen cuatro semanas consecutivas y lo mismo hace con el número de personas a las que el programa alcanza", aclaran.
"En realidad -continúan-, si tomamos como referencia la media de personas atendidas por lote que se desprende de los datos aportados (2,5 personas), lo cierto es que el número de personas a las que alcanza el programa sería de aproximadamente 45.000 personas frente a las casi 200.000 que señala la noticia". Además "hay que tener en cuenta que todas esas ayudas no llegan a personas diferentes, sino que en muchos casos son situaciones de familias que se ven abocadas a acceder a estas ayudas en varias ocasiones (por lo general dos o más veces), con lo que una estimación mucho más real y nada restrictiva situaría el número de personas atendidas en torno a las 20.000 en estos casi dos años, lo que es un porcentaje que no tiene nada que ver con el que se nos intenta 'vender".
La a Plataforma de Profesionales de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Zaragoza afirma no entender "el interés de nuestro Consejero en inflar unas cifras, las de la pobreza en nuestra ciudad, que de por si son suficientemente graves y esconden el sufrimiento de miles de personas y familias concretas".
"Banalizar de esta manera las cifras nos parece de una gran irresponsabilidad por lo que pedimos que se deje de hacer demagogia con unos datos que solo el populismo o los intereses electorales pueden justificar", aseveran.
Como desde la Plataforma y desde diferentes entidades vienen denunciando, 'Zaragoza Redistribuye' es "un programa innecesario" que "no presenta ninguna ventaja respecto al sistema de ayudas de urgencia existente hasta su creación".
"No llega a más gente, ya que los criterios y baremos para su acceso son idénticos a los del resto de las ayudas; no es más ágil, los procedimientos para su resolución son los mismos; no cubre las necesidades de alimentación dado que los lotes son claramente insuficientes e incompletos; no fomenta la solidaridad, sino que sirve a una concepción asistencialista y caritativa de los servicios sociales y del voluntariado; no evita la estigmatización, sino que obliga a muchas personas a reforzar su imagen de 'pobres' al hacerles acceder a un recurso no normalizado; no evita la exclusión ya que no incorpora medidas de inserción y promoción social; y no supone un ahorro significativo -hasta el momento ha supuesto un coste directo de 1.000.000 euros (mucho mayor si tenemos sus costes indirectos) que no llegan a compensar el supuesto ahorro en ayudas de urgencia tradicionales", concluye la Plataforma.
