La totalidad de los y las profesionales del Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS) de la Diputación de Uesca, destinados en el Parque de Bomberos de Villanova, han presentado un escrito formal para dejar constancia de las graves deficiencias existentes en dichas instalaciones. Este parque se mantiene desde el inicio del servicio, hace más de cinco años, sin que se haya dado una solución efectiva y definitiva. La comunicación ha sido acompañada de un números material gráfico que acredita su denuncia y deja al descubierto la precariedad con la que la plantilla ejerce su actividad laboral.
Según explican, desde la puesta en funcionamiento del parque, la DPH adquirió el compromiso de construir un nuevo parque de bomberos o, en su defecto, de adecuar integralmente las instalaciones actuales. Sin embargo, los trabajadores denuncian que “dicho compromiso no se ha materializado, situando al personal del Parque de Villanova en una clara situación de desigualdad respecto al resto de parques del SPEIS, tanto en condiciones laborales como en materia de seguridad, salubridad y prevención de riesgos laborales”.
En una comunicación enviada a AraInfo, explican que han "firmado y registrado" el escrito dirigido al presidente de la Diputación de Uesca, Isaac Claver del Partido Popular, "pidiendo y exigiendo el cumplimiento de la partida presupuestaria aprobada en diciembre de 2024 para la renovación y adecuación de las instalaciones". Recuerdan, como hemos adelantado, que "dicha partida se aprobó, después de numerosas promesas desde la creación del servicio en enero de 2021, para la renovación de las instalaciones".
Graves y peligrosas deficiencias
Entre las principales deficiencias detectadas, destacan problemas en la instalación eléctrica sin solución definitiva, ausencia de suministro estable de agua, cubierta de uralita en mal estado con riesgo de exposición a amianto, inexistencia de separación efectiva entre zonas limpias y sucias, y el deterioro general de las instalaciones interiores y exteriores. Además, las dependencias carecen de licencia de apertura y de actividad, "a pesar de haber sido requeridas por los delegados de prevención y los representantes de los trabajadores".
"Después de años y años esperando, pedimos conocer el destino de la partida presupuestaria, ya que, después de su aprobación, se nos comunica a todos que no se realizarán dichas obras en las instalaciones, manteniéndonos en unas condiciones pésimas: sin agua corriente, utilizando depósitos de plástico de dudosa procedencia que llenamos con nuestros propios camiones desde un hidrante de la población de Sahún, sin certificación sanitaria, para poder fregar o ducharnos, y que cada poco aparecen llenos de barro", lamenta la plantilla.
Reiteran lo señalado en su escrito. Dolidos apuntan que su actividad profesional se realiza "bajo un tejado de uralita prohibido por normativa europea, el cual se encuentra en pésimas condiciones, provocando inundaciones en las instalaciones cada vez que hay lluvias intensas; con una instalación eléctrica obsoleta e infradimensionada, que provoca que se dispare la luz cada vez que hacemos uso de varios aparatos eléctricos".
También ponen el foco en autoescala asignada al parque de Villanova que presenta fallos repetidos durante la mayoría de las guardias, “obligando a realizar maniobras de emergencia que no deberían utilizarse de forma habitual para la puesta en funcionamiento del vehículo”. Añaden que la operación habitual por una sola persona supone un riesgo grave, ya que “conforme al Real Decreto 1215/1997, los equipos de trabajo deben utilizarse de acuerdo con las instrucciones del fabricante”, y el manual de la autoescala exige la presencia de más de un trabajador para garantizar la seguridad.
Reivindicaciones
Por todo ello, la plantilla solicita formalmente a la Diputación de Uesca un "compromiso formal, por escrito y con plazos definidos, para la construcción de un nuevo Parque de Bomberos en Villanova".
También reivindican "medidas correctoras" inmediatas mientras se materializa el nuevo parque, incluyendo reparación de instalaciones eléctricas, solución definitiva al suministro de agua, sustitución de la cubierta de uralita, separación efectiva de zonas limpias y sucias, mejoras en las instalaciones y reparación de la autoescala según normativa.
Además piden la realización de "una evaluación de riesgos laborales específica y actualizada del parque" y "la obtención de la licencia de apertura y de actividad" solicitadas por los representantes de los trabajadores y las trabajadoras.
Los bomberos y las bomberas firmantes del escrito recalcan que estas medidas son necesarias para garantizar “la seguridad, la salud y la integridad de los trabajadores, así como de la ciudadanía a la que se presta servicio, evitando situaciones de riesgo que resultan inadmisibles en un servicio esencial como el de bomberos”.










