A través de una recogida y presentación de firmas dirigida a la Dirección General del Servicio de Empleo Público Estatal (SEPE) y a la Subdirección General de Prestaciones por Desempleo, las trabajadoras y trabajadores denuncian “el grave mal funcionamiento del programa informático ALMA, desarrollado por la consultora Deloitte por encargo del Ministerio de Trabajo y Economía Social”.
El sistema fue implantado tras la entrada en vigor del Real Decreto-ley 2/2024, que reformó el nivel asistencial de la protección por desempleo con el objetivo declarado de simplificar trámites y mejorar la atención a la ciudadanía. Sin embargo, según denuncia la plantilla, nueve meses después de su puesta en marcha, y más de un año desde su implantación inicial, ALMA no solo no ha mejorado el servicio, sino que lo ha empeorado de forma notable.
Retrasos, errores y más carga de trabajo
Las trabajadoras y trabajadores del SEPE señalan que la aplicación “es incapaz de responder a las necesidades reales de la gestión de subsidios”, lo que repercute directamente en los plazos de resolución y en la atención al público. Entre los principales problemas destacan la imposibilidad de cruzar datos con otras bases y aplicaciones, algo clave para tramitar correctamente las prestaciones, especialmente durante los llamados períodos de nómina que se concentran a principios y finales de cada mes.
Lejos de agilizar el trabajo, ALMA se ha convertido en un cuello de botella. La plantilla denuncia que se trata de una herramienta “poco intuitiva, con errores de diseño de base, como el hecho de estar estructurada en torno a la persona beneficiaria y no a la prestación”, lo que dificulta su desarrollo presente y futuro. Las supuestas mejoras introducidas desde su implantación, añaden, han sido “apaños parciales” que no resuelven los problemas estructurales del sistema.
A esta situación se suma el impacto de la nueva normativa sobre subsidios, que obliga a muchas personas usuarias a realizar trámites continuos de reanudación de prestaciones, incrementando aún más la carga de trabajo en un organismo que ya sufre un déficit crónico de personal.
Riesgo de colapso y deterioro del servicio público
El personal del SEPE en su sede de Zaragoza, alerta de un “riesgo real de colapso del sistema”, con aplicaciones cada vez más lentas y dificultades crecientes para desarrollar el trabajo diario. La convivencia de ALMA con otros programas informáticos “ha empeorado con el paso de los meses”, hasta el punto de obligar a las empleadas y empleados públicos a prescindir de herramientas que funcionaban “razonablemente bien” y sustituirlas por soluciones improvisadas y menos eficaces.
Esta situación tiene un impacto directo sobre la ciudadanía: retrasos en el reconocimiento de prestaciones, mayor saturación en la atención presencial y telefónica y un aumento de la frustración tanto de usuarios como de la propia plantilla, que se ve obligada a trabajar en condiciones cada vez más precarias desde el punto de vista técnico.
Exigen paralizar ALMA y reforzar medios humanos y técnicos
Ante este escenario, la plantilla del SEPE en Zaragoza reclama “medidas claras y urgentes”. Entre ellas, solicitan la paralización del uso del programa ALMA para la gestión, tramitación y reconocimiento de las prestaciones por desempleo, así como una dotación adecuada de medios humanos y técnicos que permita garantizar un servicio público de calidad.
Las trabajadoras y trabajadores subrayan que “no se trata de un problema puntual ni de resistencia al cambio tecnológico”, sino de una decisión de gestión “fallida” que está poniendo en jaque un pilar básico del Estado social: la protección de las personas en situación de desempleo.
En un contexto de incertidumbre laboral y económica, la plantilla advierte de que “digitalizar sin escuchar a quienes sostienen el servicio y sin invertir en recursos suficientes” acaba convirtiéndose en “un obstáculo, no en una solución”. Y recuerdan que detrás de cada retraso administrativo “hay personas que dependen de esas prestaciones para poder vivir”.

