La Nuit Debout se enfrenta a su reto más difícil: superar un mes de Eurocopa

La Eurocopa, que se celebra en tierras francesas entre los días 10 de junio y 10 de julio, tendrá esta vez relación directa con los actuales acontecimientos políticos de Francia. Supone una prueba de resistencia para el movimiento Nuit Debout que desde invierno lucha contra la reforma laboral impulsada por el gobierno francés y que el 8 de junio vivirá su 100 de marzo

La Place de la Republique epicentro de la Nuit Debout. Foto: Olivier Ortelpa (CC BY 2.0)

Eurocopa y política

La Eurocopa, competición de futbol organizada por la siempre bajo sospecha UEFA, se celebra en tierras francesas entre los días 10 de junio y 10 de julio. La efeméride deportiva, pese a lo que pueda parecer, tendrá esta vez relación directa con los actuales acontecimientos políticos de Francia. Supone una prueba de resistencia para el movimiento Nuit Debout que desde invierno lucha contra la reforma laboral impulsada por el gobierno francés y que el 8 de junio vivirá su 100 de marzo.

La fecha, resultante de la decisión simbólica del movimiento de no terminar nunca el mes en que empezó su lucha, adquiere una mayor pátina dado el contexto en el que se producirá. Tal y como ya sucediera en el Mundial de Brasil, el evento deportivo puede ser un vocero des del que llegar a toda Europa o la excusa para barrer un impulso social que se encuentra en un momento decisivo.

El urbanismo explica a la perfección esa situación: la Place de la Republique de París será utilizada como lugar de celebración institucional durante el evento deportivo, y es a la par, el lugar en el que cada tarde se reúne el movimiento Nuit Debout. Es también el emplazamiento en el que se homenajea a los asesinados en la sala Bataclán y en la publicación satírica Charlie Hebdo. En un puñado de pocos metros cuadrados se concentra el presente del país vecino: la Francia institucional y caduca de la V República, la Francia xenófoba del Frente Nacional y la Francia que en la noche se ha puesto en pie. La Place de la Republique estará durante un mes bajo el foco de las cámaras; por mucho que quienes nos narrar los acontecimientos, desgraciadamente tengan que ser los periodistas deportivos.

La ley El Khomri

Todo empezó con la reforma laboral. También llamada ley El Khomri puso en pie al país galo llegando a ser rechazada por un 70 por ciento de la población, y aprobada por el gobierno de Hollande eludiendo cualquier tipo de votación democrática gracias a la ley 49.3. Ahora, la reforma que incluía clausulas como la negociación directa entre empresarios y trabajadores cuando un trabajador era despedido o techos de indemnización por despido, llegará al senado donde la derecha tiene mayoría desde 2014. Se augura que la ley volverá una vez acabada la Eurocopa a la Asamblea Nacional tras ser, seguramente, modificada por la Unión por un Movimiento Popular y sus aliados que la considera insuficiente; insuficientemente neoliberal. Después de su paso por el senado, con toda probabilidad, será nuevamente aprobada por "decretazo" en la cámara baja del Parlamento de Francia. Al menos así lo deja entrever François Hollande en declaraciones recientes al diario Sud Quest: "el proyecto de ley no se retirará(...)porque proporciona un mejor rendimiento a las empresas y ofrece nuevos derechos a los empleados". Del mismo modo se expresa el Fondo Monetario Internacional que aplaude la medida y la considera necesaria para dinamizar el mercado laboral francés.

Nuit Debout

Todo siguió con la Nuit Debout. Lo que empezó siendo un movimiento de contestación contra la ley El Khomri puso de manifiesto las flaquezas de la política institucional de la V República. El 17 de marzo al entorno de 100.000 personas se manifestaron en la capital francesa convocadas por diversas organizaciones juveniles contra la reforma laboral. El 31 de marzo sindicatos y las mismas organizaciones juveniles se manifestaron por las calles de París alcanzando el millón de personas. En esa fecha señalada se ocupó la Place de la Republique de París como símbolo de conquista del espacio público del que la ciudadanía había sido expulsada durante décadas. A partir de ese momento el movimiento se exportó a toda Francia e incluso llegó a los territorios de ultramar galos.

La reforma laboral se convirtió en la coartada perfecta para que toda una generación expresara su malestar y sus reivindicaciones. Renta básica, pleno empleo, fin del capitalismo, agricultura ecológica, defensa de los colectivos LGTB, democracia por sorteo o compromiso del estado con las  escuelas son algunas de las demandas que lleva por bandera la Nouit Debout.

Las dos Nuit Debout

El 8 de junio se cumple el 100 de marzo para el movimiento Nuit Debout y se torna necesario preguntarse sobre el estado actual de la protesta. Existe una cierta sensación de dejà vu con respecto al mayo del 68. En ese caso, como en el actual, la fuerza de la sublevación radicaba en la alianza entre estudiantes y trabajadores, viejas y nuevas generaciones de izquierda. A la postre el primer ministro de entonces, Georges Pompidou, el 25 de mayo de 1968 entabló unas negociaciones con los obreros en huelga que excluían a los estudiantes y que fueron el real motivo de fracaso del mayo francés. Hoy día estudiantes y sindicatos mantienen una frágil alianza que se resume a la perfección en palabras de las periodistas José Bautista y Luna Gámez de la publicación La Marea en una entrevista a Tania Gonzalez de Podemos: "hay dos corrientes al interior de la Nuit Debout y están brotando las primeras fricciones. Una de ellas es más próxima al mundo sindical y tiene prisa por entrar en las instituciones (Francia celebra elecciones presidenciales en 2017); la otra piensa a largo plazo y se inspira más en el 15M y sus ideas de empoderamiento y participación ciudadana".

También expresa de forma clara dicha tensión la carta que Simona Levi , activista política y miembro de 15MpaRato, enviaba hace escasos días a una parte de los miembros de la Nuit Debout. En ella alertaba sobre el peligro de institucionalización que se produce en los movimientos sociales cuando se acercan a las viejas formas de hacer política. Añadía que la protesta no debía sucumbir ante la tentación de vehicularse como partido político.

15M a la francesa

¿Es la Nuit Debout el movimiento de los indignados a la francesa? Muchos y muchas así lo han querido analizar y parecería, dadas las declaraciones del ministro del interior galo Manuel Valls, negando a la mayor esa relación, que la respuesta a tal pregunta debería ser afirmativa. Con todo y en palabras del periodista del Periódico El Diagonal Tomás Muñoz, en la Nuit Debout los tiempos de protesta y acción los marcan los sindicatos y colectivos de la izquierda preexistente. Son ellos los que han conectado el movimiento con otras latitudes de Europa y los que pretenden poner en jaque al gobierno organizado numerosos bloqueos comerciales y huelgas para el mes de junio.

Por otro lado y como gran diferencia con respecto a lo que sucedió en el mayo español, la Nuit Debout tiene una débil presencia en los barrios periféricos de las ciudades, en las llamadas banlieures. Algo problemático en un momento en el que algunos de los miembros del movimiento sospechan que durante la Eurocopa van a tener que abandonar la Place de la Republique, el epicentro de la rebelión.

El 10 de junio se juega el primer encuentro del campeonato de futbol por naciones de una Europa en horas bajas y vergonzosas. Con todo el partido más importante para Francia y el Viejo continente se juega desde marzo en Francia y son a groso modo y con sus múltiples tácticas, tres las participantes principales: la Europa del cambio, la Europa de la exclusión y la Europa de los mercados. Todas sabemos cuáles de estos tres equipos comparten estadio.

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