La nueva crecida del Ebro llegará a Zaragoza durante la noche de este miércoles

La punta llegará con un caudal inferior al esperado, que no superará los 1.300 metros cúbicos, sin provocar afecciones importantes, según las previsiones de la CHE

Crecida
Reunión en el ayuntamiento sobre la crecida del Ebro. Foto: Daniel Marcos.

El Ayuntamiento de Zaragoza ha revisado 44 puntos críticos de las motas de protección situadas en el término municipal para garantizar la seguridad ante la crecida ordinaria del Ebro, cuya punta llegará durante la noche de este miércoles a la capital aragonesa con menor caudal del esperado, ya que no superará los 1.300 metros cúbicos por segundo y los 3,90 metros de altura, según datos de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE).

Estos niveles son inferiores a los previstos al comienzo de semana por la CHE, lo que llevó al Consistorio a activar este lunes el Plan Municipal de Emergencias en fase de alerta, teniendo en cuenta los efectos de la avenida extraordinaria de diciembre, que pasó por la ciudad hace tan sólo un mes con un caudal de 2.300 metros cúbicos por segundo.

Debido a la proximidad de este episodio, el terreno de las zonas cercanas al cauce se encontraba todavía húmedo, lo que había impedido hasta la fecha reparar completamente todos los daños provocados por aquella riada, según el consistorio.

El operativo municipal, compuesto por los servicios municipales implicados en la emergencia, desde Policía Local, Bomberos, Infraestructuras, a la Unidad Verde o Acción Social, se ha reunido de nuevo este miércoles en el Ayuntamiento para evaluar la situación.

Desde que se activó el plan de emergencias, el Consistorio, en coordinación en todo momento con la CHE, que es el organismo competente, ha detectado 48 puntos sensibles en las motas que protegen el término municipal, especialmente en los barrios rurales de Movera, Monzalbarba, Alfocea y Juslibol, donde se registraron los mayores daños en la avenida de diciembre.

De esta forma, este martes se reparó la mota de Movera junto a la urbanización Torre Urzáiz, que en la pasada crecida tuvo que ser desalojada, y en Juslibol en el entorno de la urbanización de Doña Sancha. En este punto, se reparó la mota que protege el barrio y este miércoles se actuará con maquinaria pesada en otra zona sensible aguas arriba.

Por su parte, la CHE ha informado que se han revisado y reparado los cuatro puntos críticos en los que ha trabajado estos días. En concreto, en la mota de La Almozara, que preocupaba especialmente ya que quedó dañada en diciembre, en el puente de la A2, en Monzalbarba a la altura de Pontoneros y en el soto de Galandiez.

Con estas actuaciones, “se espera que la punta de la crecida pase esta noche por Zaragoza sin provocar afecciones importantes”, aseguran desde el ayuntamiento.

No obstante, la cercanía de la anterior avenida extraordinaria ha llevado a los servicios municipales a trabajar con prudencia debido a la humedad del terreno y a la posibilidad de que se produzcan filtraciones.

Por su parte, la unidad de drones de Bomberos sobrevolará durante el día las zonas más sensibles para comprobar que las protecciones resisten el paso de la crecida.

Por otro lado, aunque no va a ser necesario el desalojo, el Ayuntamiento ha avisado también a la población de Torre Urzáiz en Movera, Torre Mejana en Monzalbarba y Doña Sancha en Juslibol para que estén alerta y puedan adoptar medidas de protección.

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