En su 14ª edición, “la muestra de cine más pequeña del mundo” ha vuelto a superar el éxito del año anterior, con más de 2.000 personas que, a lo largo de los cinco días y en la proyección previa en Boltaña, han agotado las entradas de todas las sesiones y el resto de actividades. Ayer, en la última jornada, cientos de personas subieron a Ascaso para disfrutar de la cata de vinos de la bodega ENATE, la comida popular, los ritmos folk del grupo aragonés La almeta, y asistir a la entrega del Premio Ascaso al jefe de la Brigada Municipal de Boltaña José Antonio Palacio y a las dos últimas proyecciones del programa: el corto Solo Kim, de Javier Prieto de Paula y Diego Herrero, y la película Crossing, del director sueco Levan Akin, dos historias centradas en la realidad de las personas transexuales; la primera ambientada en Barcelona y la segunda, en el Estambul menos conocido.
«A lo largo de esta semana hemos vivido un nuevo éxito de la cultura aragonesa nacida desde la participación popular, gracias al trabajo de una treintena de voluntarios y voluntarias», destaca Miguel Cordero, codirector de la Muestra de Cine de Ascaso. «Estamos muy agradecidos a tanta gente que, venida de toda España y otros países, ha pasado durante estos días por Ascaso para disfrutar de cine comprometido y de calidad y para conocer el patrimonio cultural y natural del Sobrarbe, que nos ha felicitado por el festival y nos ha alentado a seguir adelante». Sin embargo, el nuevo éxito de asistencia y participación no parece ser suficiente aval para recibir el apoyo del gobierno autonómico. «Lamentablemente, la Dirección General de Cultura del Gobierno de Aragón prefiere ningunear lo que sucede en Ascaso cada final de agosto», concluye.
En la jornada final de la Muestra, Ascaso volvió a ser un pueblo lleno de vida, con cientos de personas que recorrían la calle Única, charlaban en la era y la borda del cine y bailaban en la plaza junto a la fuente y el reloj de sol, asomados al balcón natural sobre el valle del Ara. «Aunque era mi trabajo, ha sido un gusto contribuir durante estos años a la realización del festival, así que me ofrezco a continuar ayudando en lo que sea necesario», dijo José Antonio Palacio al recibir el Premio Ascaso, que, en el año de su jubilación, reconoce su labor desde la primera edición en 2012.

La 14ª Muestra de Cine de Ascaso ha sido posible, explica la organización, gracias al trabajo del voluntariado y al patrocinio de Fundación Caja Rural, bodega Enate, Hotel Monasterio Boltaña, Casa Juez, Mundolindo Producciones, la Comarca de Sobrarbe y el Ayuntamiento de Boltaña.
Jornadas anteriores conjugaron cine con Palestina, la dignidad de la montaña y la vivienda
La penúltima jornada de la 14ª Muestra de Cine de Ascaso enseñó la capacidad del arte para surgir en cualquier entorno y su poder para comunicar todo tipo de realidades: del genocidio en Gaza al universo creativo del escultor Eduardo Chillida. En la sesión de tarde se proyectaron once cortometrajes de animación de realizadores y estudiantes palestinos enmarcados en la iniciativa Palestina Animada, y por la noche el público que, de nuevo, llenaba la era del cine realizó un viaje inmersivo a Chillida Leku, la mayor obra del artista vasco, a través del documental Ciento volando, de Arantxa Aguirre.
La colaboración con Palestina Animada se enmarca en el compromiso de “la muestra de cine más pequeña del mundo” con el pueblo palestino y la denuncia del régimen de apartheid que sufre desde hace 77 años. Es por ello que la recaudación de la sesión de tarde se destinará a apoyar las y los artistas que continúan trabajando en Gaza a pesar del genocidio.
Es el caso de la realizadora Haneen Koraz, quien tenía un taller de creación audiovisual para mujeres y niños en el norte de Gaza. «La guerra la obligó a desplazarse a un campo de refugiados en el sur. Allí se reencontró con uno de sus alumnos, quien le pidió que siguiera con los talleres. A pesar de las dificultades técnicas y la falta de materiales, la creatividad de los niños y jóvenes que participan ha conseguido suplir las carencias y, refugiados en tiendas de campaña, ya han creado 32 películas de animación», explicó la directora palestina Samira Badran, cuyo cortometraje Memoria de la tierra fue uno de los proyectados en la sesión.

Junto a ella, estuvo en Ascaso la activista Ángeles Cabria, miembro del equipo organizador de Palestina Animada en España. «Comenzamos el proyecto hace un año, y ya se han sumado a él 21 realizadores palestinos que viven en los territorios ocupados y en la diáspora. Se ha generado una red de apoyo que ha permitido conectar a realizadores que estaban aislados en Gaza», explicó. La iniciativa se ha presentado en ciudades de toda España, diversos países europeos y americanos, lo que la está haciendo crecer rápidamente. «La gente quiere conocer la mirada de los artistas palestinos, que son quienes pueden contar a través del arte qué pasa en su tierra y cómo lo sienten».
Muchos de los trabajos presentados son anteriores al 7 de octubre de 2023, como Memoria de la tierra, que Samira Badran rodó en 2017 para mostrar la crueldad de los checkpoints, los puntos de control que la población palestina debe superar a diario para desplazarse por el territorio. «Son el eje de la ocupación, donde se produce toda la diversidad de violencias y humillaciones a las que Israel somete al pueblo palestino», señaló la directora. «Una de las prácticas habituales es disparar a las rodillas, porque discapacitando el movimiento del cuerpo se impide la resistencia».
Badran pidió no dejar de hablar de Palestina. «Después de casi dos años de genocidio, nada ha cambiado. Tenemos que continuar presionando para que esto acabe». Y denunció que «hay más de 10.000 prisioneros en la Palestina ocupada, además de la prisión administrativa que mantiene encarcelados a miles de niños y jóvenes sin derecho a defenderse».
El paisaje sonoro en Ciento volando
La sesión nocturna la abrió el cortometraje Cuarentena, de Celia de Molina, y con la proyección de Ciento volando el público que llenaba la era del cine disfrutó de la simbiosis entre el paisaje sonoro que se desarrollaba en la pantalla y el que envolvía a la era del cine. El sonido de la naturaleza en la que se integra Chillida Leku es un elemento fundamental en la película con la que Arantxa Aguirre rinde homenaje a Eduardo Chillida, y para contarlo estuvo en Ascaso el sonidista, Carlos de Hita, escritor, artista sonoro y técnico especializado en los sonidos de la naturaleza, quien ha participado en la realización de multitud de películas y documentales, y además conduce el programa Amaneceres en la Cadena Ser.
«Para mí, el paisaje sonoro es el relato que la naturaleza hace de sí misma con sus propias voces. En este caso, el sonido cambiante a lo largo de las estaciones del año y de las horas del día va matizando el paso del tiempo. No es solo un relleno de fondo, sino que tiene una parte narrativa. Ese es el regalo que me hizo Arantxa, pedirme que envolviera la obra de Chillida en una banda de sonido, el sonido de la naturaleza, que sustituyera a la música», explicó en el coloquio posterior. El regalo que hizo él al público fue una demostración práctica de su trabajo: enseñó la atmósfera sonora real de Chillida Leku y el proceso que llevó a cabo para componer el paisaje sonoro que aparece en la película.
Dignidad de la Montaña
El día anterior, jueves 28 de agosto, la muestra tornó sus ojos hacía su propio entorno y las gentes que lo habitan. 25 años después de la presentación del Manifiesto por la Dignidad de la Montaña, que unió a los pueblos del Pirineo aragonés afectados por los proyectos de construcción de embalses en los ríos Ara, Ésera, Aragón y Gállego, el documental Por la dignidad de la montaña homenajea aquel movimiento que movilizó a miles de personas y lo toma de ejemplo para contribuir a la unidad de las diferentes reivindicaciones que salpican el territorio pirenaico.
La Muestra de Cine de Ascaso se sumó el jueves al largo listado de proyecciones iniciadas en junio, con la vista puesta en la concentración que el 25 de octubre pretende reunir en Jaca todas esas luchas. «El año pasado nos contactó la Asociación Río Ara, con motivo del 25 aniversario del primer manifiesto, porque querían relanzarlo y juntar el máximo número de luchas del Pirineo. Con un documental, las posibilidades de difusión e impacto son mucho mayores que con la presentación de un manifiesto», explicaron sus directoras, Ana Valle y Lucía Castillo, ante casi el centenar de espectadores que habían agotado las entradas de la sesión de tarde.

La película reúne a veteranos activistas de la Asociación Río Ara, Asociación Río Aragón contra el recrecimiento de Yesa, Asociación Cultural para la Defensa del Ésera y Coordinadora Biscarrués - Mallos de Riglos, impulsoras del manifiesto de 1999, y a las jóvenes portavoces de las nuevas reivindicaciones que han nacido durante la última década, como la vivienda digna en Benasque, la oposición al proyecto de unión de estaciones de esquí a través del paraje virgen de Canal Roya y al de instalación de macroparques fotovoltaicos en el valle de La Fueva, o la persistencia en la lucha para lograr la paralización definitiva del recrecimiento de la presa de Yesa.
En abril de 2025 se encontraron en Jánovas, donde presentaron el nuevo manifiesto. «Ninguno de esos grandes proyectos aportan beneficio alguno al territorio, sino que quieren aprovechar nuestros recursos naturales para el desarrollo insostenible de las zonas urbanas y el enriquecimiento de las grandes empresas. Ni ellas ni las administraciones van a renunciar por iniciativa propia, así que la ciudadanía tiene que movilizarse para presionarlas», denunciaron las jóvenes realizadoras.
Ascaso celebra a Chaplin en la noche del clásico
En la tercera jornada de “la muestra de cine más pequeña del mundo”, por fin todo el programa pudo desarrollarse en Ascaso. Bajo el cielo estrellado del Pirineo aragonés, la sesión de noche presentaba La quimera del oro, una de las joyas que Charles Chaplin estrenó en 1925 y reestrenó en 1942 modificada y con voz en off. Un siglo después, la Cineteca di Bologna ha conseguido restaurar en calidad 4K la cinta original. «Es una obra maestra, un clásico que, si se rodara con los avances técnicos de hoy en día, no sería mejor», señaló el periodista Juan Zavala, quien condujo el coloquio posterior junto al joven cineasta Pablo Oropesa. Su primer cortometraje, La risa, rodado cuando tenía 15 años junto a Claudia Sánchez, abrió la sesión de noche, que, de nuevo, completó el aforo previsto.
Segunda jornada: vivienda y tormentas
«El movimiento por la vivienda hace tiempo que no confía en ningún gobierno, porque no hacen nada por solucionar el problema. La realidad es que no hay vivienda pública. No esperemos nada de la administración, ya no me creo nada de lo que digan». Con esta contundencia se expresó la activista de la Plataforma de Afectadas por la Hipoteca Mercedes Revuelta tras la proyección de Dónde vamos a vivir. Mujeres contra el desahucio en la segunda jornada de la 14ª Muestra de Cine de Ascaso. «Los avances que se han conseguido han sido gracias a la organización de la gente, sobre todo de las mujeres, que son las protagonistas en la lucha contra los desahucios», añadió la periodista Georgina Cisquella, directora del documental que recoge tres años de lucha por la vivienda digna en Madrid.
«Venimos a perturbar la paz de la montaña con una historia urbana que muestra la dura realidad del acceso a la vivienda. Parece que los desahucios no existen y que el problema es la ocupación. Se está inculcando el miedo en la gente para que compre alarmas», advirtió Cisquella. «A pesar de las moratorias y los anuncios del gobierno, sigue habiendo más de 27.500 desahucios al año en España, y ahí no se incluyen los miles de desahucios invisibles que, para evitar el proceso judicial, ejecutan los caseros a través de las llamadas empresas de desocupación, que son bandas de matones», denunció Mercedes Revuelta.

La activista, que se implicó en el movimiento por la vivienda a partir del 15M, es una de las protagonistas de la película que homenajea a las mujeres que, organizadas en los barrios obreros de Madrid, se enfrentan a entidades financieras, fondos buitre y administración para denunciar la especulación inmobiliaria y defender el derecho a una vivienda digna. «La gente aún arrastra la culpa por sufrir un desahucio. Sienten vergüenza, como si, después de pagar hipotecas y alquileres durante años, hubiéramos hecho algo mal porque nos quieren echar de nuestra casa. Pero la culpa no es nuestra, sino de las administraciones públicas y de la justicia, que no respetan las leyes ni proporcionan alternativa habitacional».
Georgina Cisquella desarrolló la mayor parte de su carrera como periodista en TVE, y cuenta con una docena de documentales, entre ellos, El efecto Iguazú, ganador de un Goya en 2003. Tras fijar la cámara en la situación de las camareras de piso en Hotel Explotación: Las Kellys, quiso visibilizar otra lucha social, que rodó con sus propios medios, y que se ha convertido en «un homenaje a los movimientos por la vivienda, que espero que sirva para abrir debate y pensar en soluciones», porque «la gran mayoría de personas que sufren un proceso de desahucio no son candidatas para alquilar un piso. Con ingresos de 600 euros al mes, ¿qué alternativa les queda si no es la ocupación de viviendas vacías de bancos y fondos buitre?».
A pesar de la gravedad del problema, Mercedes Revuelta puso en valor los éxitos conseguidos. «Es un documental sobre victorias. Gracias a la organización del movimiento de la vivienda, hemos parado desahucios, hemos conseguido firmar contratos de alquiler con quienes querían echar a las familias de sus casas y acabamos de lograr que todo el parque inmobiliario de la SAREB se incorpore al parque de vivienda pública».
Doble sesión en Boltaña
A causa de las tormentas que descargaron el miércoles sobre Ascaso, la segunda jornada de “la muestra de cine más pequeña del mundo” se desarrolló por completo en el Palacio de Congresos de Boltaña. Tras el intenso debate que generó Dónde vamos a vivir. Mujeres contra el desahucio en una sala llena por segundo día, el público disfrutó del cortometraje La gran obra (The Masterpiece), de Álex Lorca, y el largometraje Retrato de un cierto oriente, la última obra del prestigioso director brasileño Marcelo Gomes, que se estrenará en salas comerciales en septiembre.
El periodista Javier Angulo destacó en la presentación la calidad técnica y la belleza del lenguaje visual de una película rodada en blanco y negro y en tres idiomas: árabe, portugués y francés, que, ambientada en 1949, cuenta la huida a Brasil de Emile y Emir, dos hermanos libaneses católicos, y el conflicto que genera el romance de ella con un comerciante musulmán.




