La Marcha a Glasgow por la justicia climática completa sus primeros 200 km a pie

En las últimas dos etapas, desde Edimburgo, se le unirán infinidad de personas para llegar conjuntamente a Glasgow el sábado 30 de octubre justo antes del comienzo de la COP26, que se celebrará del 1 al 12 de noviembre

Glasgow
El grupo en Bambury con Percy, el personaje de la famosa canción infantil creada en esta localidad.

La Marcha a Glasgow, que salió desde la Plaza Arriaga de Bilbo el pasado 28 de septiembre y recorrerá 29 etapas cubriendo una media de 30 kilómetros diarios, ha completado con su llegada a Princethorpe los 200 primeros kilómetros de la ruta a pie que recorrerán hasta llegar a Glasgow, coincidiendo con la COP 26 que este año se celebra en la ciudad escocesa.

Están participando en recepciones y en actos reivindicativos con alcaldes y grupos locales defensores del clima. Su objetivo es llevar a la COP26 la voz de muchos ciudadanos y ciudadanas europeas preocupadas por la falta de compromiso climático de los gobiernos. Ciudadanas y ciudadanos conscientes de que “el cambio climático es generalizado, rápido y se está intensificando”, según el último informe del IPCC. Informe en el que 11.000 científicos y científicas advierten que, a menos que se decidan reducciones rápidas y ambiciosas de CO2, el mundo se enfrentará a un “sufrimiento indecible”. El lema de los marchistas es “Si nosotros podemos… los gobiernos pueden”.

La ruta ha sido diseñada muy cuidadosamente para visibilizar el proyecto y atravesar las ciudades de Oxford, Sheffield, Leeds, Newcastle, Edimburgo, etc. Han contactado a abundantes grupos ecologistas locales de Extinction Rebellion, pero también de Friends of the Earth o Greenpeace. Les han garantizado alojamiento en la mayor parte de las etapas gracias a su solidaridad.

El dos de octubre, en Portsmouth, bajo la estatua de Dickens, dieron sus primeros pasos hasta el puerto de Southampton situado a 33 kilómetros de distancia. Grandes aguaceros a lo largo del día complicaron el trayecto. Activistas autóctonos se van uniendo por etapas al equipo de los diez marchistas fijos, haciendo de guías durante los desplazamientos.

Decenas de activistas y una “samba band” les despidieron en Southampton, tras visitar la placa que conmemora la llegada del barco Habana. En 1937 embarcaron en Bilbo 4.000 niños y niñas refugiadas huyendo del bombardeo que sufrió Guernica. La madre del marchista Luis Alejos fue una de las niñas embarcadas en el Habana. Tres familiares suyos más descansan en fosas de Euskal Herria. Se notaba la emoción.

Tras una caminata de seis horas con algunos parajes preciosos entraron en la monumental Winchester, una próspera ciudad aquejada de los males de la abundancia: tiene una de las tasas más altas de contaminación atmosférica de Inglaterra. Una de las causas de este fenómeno es el modelo urbanístico extensísimo, en mancha de aceite, que provoca excesivos desplazamientos en coche, incrementando el consumo de combustible, que a causa del Brexit escasea. Este hecho también los obligó a invertir horas en buscar gasolina.

Glasgow
El grupo con la alcaldesa de Winchester.

Los “Red Rebels”, un grupo artístico internacional dedicado a dar atención a la crisis ambiental global, los acompañaron hasta una multitud con Vivian Achwal, alcaldesa de Winchester, independiente, de centro izquierda y con claras proyecciones ecologistas. Las 40.000 personas que viven en Winchester comparten, en gran medida, la inquietud por la Crisis Climática. La alcaldesa cuenta con el apoyo de la coalición de entidades involucradas en la acción contra el Cambio climático. El Partido Liberal Democrático es mayoritario en la región, aunque los pueblos circundantes tienen un perfil más conservador.

La marcha reinicia el camino frente al ayuntamiento de Winchester y activistas locales les sirven de guías para llegar caminando hasta Andover, donde se alcanzaron los 100 primeros kilómetros de este recorrido. La marcha entonó cánticos en favor de la naturaleza en castellano y los activistas locales respondieron con otros en inglés.

Tras abandonar el sur de Inglaterra el grupo de marchistas se adentran en las “Midlands” alcanzando el hito de los 200km de la ruta hasta Glasgow. De todos los recibimientos que han protagonizado durante esta semana el más pintoresco es el que les ofreció en Abington el “Town Crier” (pregonero o alguacil tradicional). A viva voz y embutido en su saya verde, sombrero de ala vuelta y haciendo sonar su elocuente campana informa a la ciudad de la llegada del grupo español con destino a Glasgow.

Glasgow
El grupo en Abingdon.

Oxford, la monumental ciudad universitaria, reunió a lo más granado del activismo climático de la zona. Tras escoltarles a través de la ciudad, más de un centenar de activistas compartieron mesa y tertulia con los y las integrantes de la marcha.

En su final, la marcha confluirá en Edimburgo con “Camino to COP26”, proyecto afín también de caminantes organizado por Extinction Rebellion. Se espera que miles de personas acompañen a ambos grupos en su entrada a Glasgow.


Todo sobre la Marcha a Glasgow en AraInfo. Web de la Marcha a Glasgow, organizada por Extinction RebellionEcologistas en Acción y la Alianza por la Emergencia Climática.

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