La libertad de Dani Alves, tras abonar una elevada fianza, refuerza la sensación de impunidad que rodea a hombres ricos acusados de agresión sexual

Tras abonar una fianza de un millón de euros -el 2 % de su patrimonio-, Dani Alves ha salido de la prisión Brians 2 (Barcelona) después de estar 14 meses en prisión preventiva por violar a una mujer en los baños de la discoteca Sutton de Barcelona. “Ha sido muy difícil explicar a mi clienta las razones legales o los criterios que se han tenido en cuenta para adoptar esta decisión”, explicaba la abogada de la víctima.

La libertad de Dani Alves, tras abonar una elevada fianza, refuerza la sensación de impunidad que rodea a hombres ricos acusados de agresión sexual
Dani Alves saliendo de la prisión de Brians 2 | Fuente: RTVE

El futbolista fue condenado a 4 años y medio de prisión por la Audiencia de Barcelona, una pena menor a los años solicitados tanto por la Fiscalía como por la acusación particular. Esto se debe a que el tribunal le aplicó el atenuante de reparación de daño y, aunque la Ley Orgánica 10/2022 de garantía integral de la libertad sexual y el protocolo de agresiones sexuales impulsado por la ciudad de Barcelona favorecieron que la sentencia fuera condenatoria, el tribunal finalmente optó por imponer la pena mínima.

La libertad de Dani Alves tras abonar una elevada fianza, no solo resalta la brecha entre los privilegios económicos y el acceso a la justicia, sino que también refuerza la sensación de impunidad que rodea a hombres ricos y poderosos acusados de agresión sexual. La abogada de la víctima expresaba su indignación ante la resolución, señalando: “Ha sido muy difícil explicar a la clienta las razones legales o los criterios que se han tenido en cuenta para adoptarla. Consideramos, y lo decimos con todos los respetos, que se aparta del concepto de justicia material y que se desvía más a un concepto en el que se distingue lo que es justicia para ricos de justicia para personas de a pie”.

Y es que, no podemos obviar los continuos cambios en la versión de los hechos de Alves, la falta de culpa o arrepentimiento y la divulgación de la privacidad e imagen de la víctima por parte de su entorno más cercano. Una serie de cuestiones que plantean interrogantes sobre el trato diferencial en el sistema judicial y la actitud de ciertos sectores mediáticos que siguen defendiendo a Alves. Si ya la víctima fue puesta en entredicho ¿os imagináis qué trato mediático hubiera recibido la víctima si hubiera cambiado cinco veces de versión?.

Del mismo modo, señalar que la aportación financiera de la familia del jugador de fútbol Neymar Da Silva, ayudó a pagar los 150.000 euros de fianza que le requería el juzgado de instrucción para indemnizar a la víctima. Sin embargo, esta vez el padre de Neymar dejó claro en un comunicado que no pagaría la fianza: “Al principio ayudé a Dani Alves, sin ninguna vinculación a ningún proceso. En este segundo momento, en una situación distinta a la anterior, en la que la justicia española ya se ha pronunciado sobre la condena, se especula e intenta asociar mi nombre y el de mi hijo a un asunto que hoy ya no es nuestro".

Según publicó ‘Celebrity Net Worth’ Dani Alves cuenta con un patrimonio de unos 55 millones de euros, por lo que la fianza de un millón de euros representa apenas el 2 % de su patrimonio. Sin embargo, son varias las fuentes que han publicado la situación económica de Alves, señalando que se encuentra limitado en cuanto a sus recursos financieros ya que existen restricciones en sus cuentas bancarias que le impiden disponer del millón de euros por sus propios medios económicos.

En este contexto, son varias las personas que se han manifestado por las redes sociales ante la liberación de Dani Alves. Henar Álvarez, reconocida figura del humor femenino, comentaba que la justicia española lo que busca es la reparación y la reinserción, pero “¿Qué reparación y reinserción tiene una persona que pagando dinero puede entrar y salir de la cárcel como si fuese la del Monopoly?”. Del mismo modo, la creadora de contenido y activista feminista Carla Galeote, compartió un video en sus redes en el que destacaba “¿Veis esta cara? Es la de un hombre que violó a una mujer en una discoteca de Barcelona, que ha sido condenado por ello, y ha podido comprar su libertad por un millón de euros”, reflejando cómo el poder económico puede ser utilizado para perpetuar la impunidad de los violadores al comprar su libertad, mermando así los esfuerzos por lograr una igualdad real ante la ley.

La libertad condicional de Dani Alves está sujeta a condiciones como no poder salir del país (ha tenido que entregar los dos pasaportes), la prohibición de acercarse o comunicarse con la víctima y presentarse cada viernes en la Audiencia de Barcelona. Pero, realmente, ¿qué mensaje se está dando a las víctimas de violencia de género? ¿Qué pueden pensar muchos hombres ricos sabiendo que su riqueza les brinda la capacidad de eludir las consecuencias de sus actos ante la ley?