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La ley de seguridad ciudadana y la reforma del aborto: La estrategia del Estado

En los últimos meses son muchas las movilizaciones que atañen a los movimientos sociales y revolucionarios en el estado español. Sin embargo, debido a su importancia y a su inmediatez, algunas luchas han tomado especial relevancia buscando un objetivo a corto plazo. Es el caso de la lucha contra la reforma del aborto y contra...
| 21 febrero, 2014 13.02
Foto: AraInfo Teruel

Foto: AraInfo Teruel

En los últimos meses son muchas las movilizaciones que atañen a los movimientos sociales y revolucionarios en el estado español. Sin embargo, debido a su importancia y a su inmediatez, algunas luchas han tomado especial relevancia buscando un objetivo a corto plazo. Es el caso de la lucha contra la reforma del aborto y contra la nueva ley de seguridad ciudadana, más conocida como ley mordaza.

No es mi intención la de “abrir los ojos” a la gente ni la de “iluminar” el camino y las formas que deberían tomar nuestras luchas, pero si crear un debate y poner sobre la mesa algunos puntos y estrategias del estado sobre las que poco se ha hablado últimamente, con el fin de afrontar la situación y nuestra manera de actuar frente a ella de la manera más idónea posible, según los intereses, criterios y argumentos de cada persona.

Tanto la reforma del aborto como la ley mordaza, han sido promovidas desde el gobierno del partido popular en los últimos meses, estando ambas en tramitación ahora mismo. Quiero destacar la estrategia del estado a la hora de intentar sacar adelante las dos reformas al mismo tiempo, dado que de esta manera se aseguran la división tanto de activistas como de tiempo invertido en parar estas tramitaciones.

Sin embargo, la estrategia del estado, en mi opinión, va más allá de la simple división de esfuerzo que supone enfrentarse a estas dos reformas. Analizando los objetivos que mueven al gobierno a la hora de afrontar estos cambios políticos surge una clara dicotomía de intereses.

Por un lado la reforma de la ley del aborto, que cumple una misión puramente política, es decir, se basa en llevar a la práctica los intereses y la ideología fascista del PP, asegurando así el voto en las próximas elecciones del ultracatolicismo y la extrema derecha menos radical y que no encuentre otra alternativa política viable, así como los asiduos y fieles votantes del PP que verán como las promesas que realizó el partido ante las anteriores elecciones han sido cumplidas, al menos en parte. La reforma de la ley del aborto, sin embargo no es algo ni definitivo ni universal, es decir, una fuerte presión social o un simple cambio de gobierno en las próximas elecciones probablemente hagan derogar esta reforma. Así pues, el PSOE volvería a ganar aceptación y votantes del feminismo de estado, es decir, de quienes piensan que la igualdad entre sexos es cosa de legislación y de política partidista, de quienes no estarán con nosotras en la calle frente al capitalismo, la represión, la autoridad…

Por otro lado, la ley de seguridad ciudadana, que cumple unos objetivos muchos más amplios y estratégicos, no políticos. Esta ley garantiza un aumento de la represión de toda forma de lucha, siendo independiente de quien se encuentre al mando del gobierno, es decir, ningún partido del color o ideología que sea tiene ninguna intención real de parar o echar atrás esta ley. Así, mientras la reforma del aborto es algo muy mutable y variable según las condiciones políticas en las que se encuentre el gobierno, la ley mordaza perdurará a lo largo de los años, a no ser que un movimiento revolucionario y no partidista cambie el rumbo de los acontecimientos. Sin embargo, esto será cada vez más improbable una vez se apruebe la ley, ya que la represión tanto económica como judicial a quienes se atrevan a subvertir el orden social va a aumentar de manera sustancial. Así, todas estas acciones llevadas a cabo a favor del aborto y de la libertad de elección de las mujeres sobre su cuerpo, que se están viendo estos días en la calle, serán fuertemente atacadas y no prosperarán, siendo cada vez menos numerosas, por la constante represión que asolará dichas protestas.

Sin embargo, hemos de preguntarnos cuales son nuestros objetivos inmediatos y cuáles son los del estado. En primer lugar hemos de entender  al estado como algo mucho más amplio que el partido popular, sino como un conglomerado de plataformas políticas, lobbies, grandes empresas, etc. De esta manera, toma especial importancia para ellos la ley de seguridad ciudadana, capaz de asentar, frente  a estos tiempos de lucha y de posibles cambios, la permanencia del estado neoliberal capitalista. Entonces, cabe preguntarnos ¿es una estrategia del estado intentar sacer adelante la ley mordaza al mismo tiempo que la reforma del aborto? Desde mi punto de vista sí, ya que la reforma del aborto solamente interesa realmente al PP y a otros partidos más minoritarios de una derecha aún más arcaica y retrograda, mientras el conjunto del estado y el capitalismo aseguran mayor facilidad para asentar una ley que mantenga los privilegios y el poder en manos del estado, amparándose en la represión legal para sus objetivos. Así, si la lucha feminista se extendiera y se radicalizara, no sería para ellos una derrota no poder llevar a cabo la reforma del aborto, mientras saliera adelante la ley de seguridad ciudadana, siendo la primera un cebo para que los movimientos sociales enfoquen sus esfuerzos en el aborto libre, dejando vía libre al proceso legislativo de la ley mordaza.

Así pues, el estado ha elegido su estrategia. Ahora debemos decidir nosotras como enfrentarnos a él en esta situación. Desde hace un tiempo, las acciones, las manifestaciones, la propaganda, etc., contra la reforma del aborto han sido numerosas, populares y mediáticas, sin embargo, no parece haber ninguna posibilidad real de parar esta reforma. Por otro lado, la oposición a un problema, para mí mucho más amplio y perdurable, como la ley mordaza, ha sido discreta, silenciada y poco amplia en  cuanto a los movimientos sociales se refiere.

No estoy proponiendo dejar de lado la lucha por el aborto libre y el derecho a decidir, ya que es algo que me parece incuestionable, sin embargo quizá deberíamos invertir más esfuerzos en asegurarnos y asegurar a los jóvenes que se incorporan a los movimientos sociales una cierta posibilidad de lucha en la calle, una cierta capacidad de reacción, de iniciativa, etc… que se va volviendo cada vez más imposible cuanto más se cierra la malla del control social que va tejiendo el estado.

Desde luego, la represión a toda forma de lucha realmente revolucionaria siempre ha estado y siempre va a estar ahí. Tenemos que asumirla, aceptarla y entenderla como parte de la guerra social en la que estamos inmersos, pero eso no quita que debamos plantar cara a una nueva estrategia represiva estatal, que en este caso toma forma de reforma legislativa.

Y dicho esto, que cada uno y cada una juzgue y elija en que va a invertir sus esfuerzos y su lucha, ya que la estrategia del estado funciona y no nos queda más remedio que repartir esfuerzos, según nuestras motivaciones políticas y nuestro objetivo estratégico. Porque la lucha es el único camino, pero este tiene muchos senderos, muchos de los cuales quizá no tengan destino, debemos ser inteligentes y tener claro y debatido en que invertir nuestro tiempo, para elegir el mejor camino posible.

Mariano Delgado | Para AraInfo

21 febrero, 2014

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