Las entidades, Asociación Naturalista de Aragón -ANSAR- y Amigos de la Tierra Aragón, han remitido a la Fiscalía de Medio Ambiente un primer informe con los datos de mortalidad de fauna en aerogeneradores a partir de la información que proporciona el Gobierno de Aragón proveniente del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre (CRFS) de l’Alfranca.
EL CRFS realiza el estudio de los animales encontrados muertos o heridos en el medio natural. Cada año miles de aves y quirópteros llegan al CRFS provenientes de las centrales eólicas. Las asociaciones se están centrado en extraer los datos de aves abatidas en los dos últimos años -Tabla 1- y han remitido concretamente los datos de bajas de milano real por ser una especie catalogada ‘En Peligro de Extinción’, el máximo nivel de protección legal. Se han aportado los datos detallados de 34 parques eólicos y los aerogeneradores implicados en causar la baja de 30 milanos reales en el año 2021 y de 38 ejemplares en el año 2022 -Tabla 2- en una tendencia creciente.
Por otra parte, “el hallazgo de bajas de ejemplares de milano real marcados y sometidos a control provenientes de Europa o los liberados por el programa de cría del Gobierno de Aragón constata que los parques eólicos aragoneses son un sumidero de las aves locales y europeas”, recalcan las entidades ecologistas.
El milano real (Milvus milvus) es una especie catalogada como especie amenazada ‘En Peligro de Extinción’ por Real Decreto 139/2011, de 4 de febrero, para el desarrollo del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y del Catálogo Español de Especies Amenazadas (BOE nº 46, de 23/02/2011). El milano real, como especie silvestre, se halla amparado por la Directiva 2009/147/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de noviembre de 2009, relativa a la conservación de las aves silvestres (DOUE núm. 20, de 26 de enero de 2010) al incluirse en el ANEXO I. Asimismo, el milano real, como especie silvestre se halla amparado por la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad (BOE» núm. 299, de 14/12/2007).
Por todo ello, Asociación Naturalista de Aragón -ANSAR- y Amigos de la Tierra Aragón, tomando en consideración:
- La elevada mortalidad de ejemplares de milano real especie en peligro de extinción y de conducta migratoria.
- La destrucción del hábitat de la especie por la profunda transformación del medio físico.
- La siniestralidad reiterada.
Entienden que “no nos encontramos presuntamente ante un escenario de accidentes aislados e insignificantes, debiendo la Fiscalía de Medio Ambiente investigar estos hechos por si los mismos pudieran ser presuntamente constitutivos de delito”.
A juicio de las asociaciones, resulta evidente que “o bien, con carácter previo a la autorización y construcción de estas instalaciones industriales, no se contemplaron medidas suficientes o adecuadas para evitar esta altísima mortandad de una especie en peligro de extinción, o bien, las mismas no se están cumpliendo, o tampoco se está cumpliendo con la obligación de adaptar las medidas o dejar las referidas autorizaciones sin efecto habida cuenta de la altísima mortandad que se está provocando de una especie en peligro de extinción, siendo además los hechos ahora denunciados públicos y notorios y de una gravedad extrema”.
Según las entidades ecologistas “existe responsabilidad compartida tanto de INAGA que autoriza estas instalaciones que resultan tan letales, como de los Servicios de Biodiversidad del Gobierno de Aragón que deben velar por la flora y fauna y especialmente por las especies catalogadas, así como del Departamento de Industria, que es el órgano sustantivo en materia de autorización última de estas instalaciones”.
Asociación Naturalista de Aragón -ANSAR- y Amigos de la Tierra Aragón recuerdan “que los miles de bajas causadas por aerogeneradores que llegan al CRFS son sólo una fracción de las bajas reales ya que muchos aerogeneradores, por su antigüedad, no están sometidos a vigilancia ambiental y en los parques eólicos recientes que están sometidos a vigilancia ambiental no siempre se encuentran los cadáveres, bien por el propio error de prospección, bien porque desaparecen a causa de carroñeros o depredadores teniendo en cuenta que las revisiones de centrales se hacen cada 15 días y sólo en determinadas épocas, semanalmente, a todo ello hay que añadir la mortalidad de pollos y pérdida de puestas, que nadie cuantifica, cuando las bajas corresponden a adultos reproductores”.
Las asociaciones también anuncian que seguirán analizando “los datos para remitir datos precisos de bajas reiteradas de águila perdicera (en peligro de extinción) y de cernícalo primilla y alimoche (vulnerables)”.







