La FCQ y las sugerencias al Plan de Caza de Aragón 2015-2016

Juan Antonio Gil es naturalista y miembro de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos.

Foto: FCQ

El pasado abril de 2015, el Gobierno de Aragón sometió a información pública la Orden del Plan General de Caza (2015-2016), cuyo objetivo es compaginar la caza y la protección de la fauna silvestre. Del mismo modo la Ley 42/2007 dispone que el aprovechamiento de los recursos naturales, entre ellos la caza, se regulará de modo que quede garantiza la conservación y el fomento de las especies autorizadas para este ejercicio.

La FCQ en su condición de interesado en este proceso administrativo envió las correspondientes alegaciones al Plan, con el fin de expresar su opinión, así como plantear diferentes sugerencias.

Desde nuestra ONG creemos que la participación ciudadana en los diferentes procesos administrativos, puede mejorar y enriquecer los diferentes planes, ofrecer diferentes puntos de vista, potenciar una mayor aceptación general y demostrar una gestión más eficaz y transparente de los procesos.

Entre las diferentes sugerencias de la FCQ, está la propuesta de que la Administración competente analice el estado de las poblaciones de Codorniz, Tórtola común, Becada, Pato colorado y Ánsar común (así como algunas especies de ningún interés cinegético como la Avefría) y en función de los resultados se establezcan moratorias temporales para su caza (según Ley 42/2007 y Directiva 79/409).

También se recomienda la retirada del listado de especies de caza a la Focha común, la Cerceta común, la Agachadiza y el Porrón pardo, por el riesgo de confusión con especies no cinegéticas o protegidas. Se propone además que se aplique la norma de no utilización de munición de plomo en humedales.

Se sugiere la revisión de los periodos hábiles de caza para las aves cinegéticas en función de los periodos de reproducción y migración. En cuanto a los cupos de caza, consideramos que deberían fijarse y publicarse las cantidades de las poblaciones de las especies que pueden cazarse, junto a la estima de las poblaciones existentes, para que se conozca y se pueda determinar si el Plan de Caza es sostenible.

También aconsejamos que se realice una revisión de la valoración económica de la especies, ya que nos parece inadecuado que valga lo mismo un sarrio, especie silvestre exclusiva de los Pirineos, que otras especies ampliamente distribuidas.

Por último, consideramos que el Plan de Caza debe asegurar que se cumplen las obligaciones de la Directiva sobre Hábitats, que señala que cualquier actividad que pudiera afectar la Red Natura 2000, debería ser evaluada (una de ellas es la actividad cinegética). Y entendemos que en los espacios de la Red Natura 2000, para facilitar la actividad de los titulares de los derechos cinegéticos, la evaluación ambiental de la caza la debe realizar el órgano ambiental competente, sin coste alguno para los promotores del Plan de Caza, identificando todos los aspectos del Plan que puedan por sí mismo o conjuntamente afectar a los objetivos del conservación del espacio de la Red Natura.

Sin embargo para el Presidente de la Federación Aragonesa de Caza (FAC), todas estas propuestas y otras expuestas en las sugerencias, le parecen una zancadilla continua a los cazadores. Las opiniones de la FCQ en materia de caza, como en otras cuestiones son fruto de la existencia de diversidad de planteamientos y de la democracia participativa, siempre bajo posturas absolutamente documentadas. El Presidente de la FAC debería reflexionar con atención sobre nuestras sugerencias y propuestas, antes de desautorizarlas. Comprenderá así que todas tienen un sólido fundamento, aunque gusten más o menos y sean más o menos difíciles de aplicar, todas van dirigidas a mejorar la gestión cinegética en Aragón.

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