La falsedad como certeza

La última novedad del espectáculo socio-mediático de las noches de España es la retransmisión en directo de las manifestaciones fascistas de la capital del reino. El realizador muestra en plano general, primer plano y hasta en el de detalle, el grado de eficacia de las fuerzas de orden público o los amplios registros de estupidez que es capaz de abarcar la clase media madrileña que no duda en pasar su vigilia politico-reivindicatíva, en amor y compañía de una cuadrilla de matones y delincuentes de los que huirían despavoridos si se los cruzaran en la calle. Se nota que los profesionales antidisturbios …

La última novedad del espectáculo socio-mediático de las noches de España es la retransmisión en directo de las manifestaciones fascistas de la capital del reino. El realizador muestra en plano general, primer plano y hasta en el de detalle, el grado de eficacia de las fuerzas de orden público o los amplios registros de estupidez que es capaz de abarcar la clase media madrileña que no duda en pasar su vigilia politico-reivindicatíva, en amor y compañía de una cuadrilla de matones y delincuentes de los que huirían despavoridos si se los cruzaran en la calle.

Se nota que los profesionales antidisturbios de la capital juegan en la división de honor de su especialidad y su comportamiento es ejemplar, modulado y en todo momento proporcionado a la amenaza que se cierne sobre las calles. Los vecinos de otras partes del estado (sin llegar a la frontera de Cauta) de Artieda por ejemplo, tuvieron que lidiar con antidisturbios de categoría regional, fueron tratados con menor profesionalidad y tuvieron que esperar a que un juzgado los exonerara de la culpa que les cayó a porrazos  no sin antes sufrir todo un injusto recorrido de incomodidades.

Al observador de este nuevo espectáculo le cabe esperar que a los asistentes e instigadores de estas concentraciones ilegales se les aplique la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana que, precisamente el partido que ahora llena las calles de gritos y saludos a la romana, sin notificar de su presencia a la Delegación del Gobierno, aprobó para garantizar la paz social que ahora parece haber pasado a un segundo plano.

La retransmisión permite ver a un vicepresidente autonómico que muestra su orgullo castellano exhibiendo el icono del Cid Campeador sobre campo rojigualdo que sería todo lo castellano que este prestidigitador de insultos impunes quiera percibir en su delirio ultramontano, pero que, con lo crecido que aparenta, ya debía conocer el carácter mercenario del de Vivar que lo mismo mataba a moros que a cristianos. No deja de sorprender que todo un abogado se embarulle con conceptos, tan propios de su especialidad, como legalidad, legitimidad, democracia o derecho constitucional. Es curioso como tanta gente y tan bien formada puedan alcanzar semejante tasa de voluntaria ignorancia y a fuerza de repetir y repetir falsedades, iconos dictatoriales y delirios de un imperio que nunca existió, hayan podido seducir a las masas al más puro estilo nacionalsocialista. Del porqué a las masas les gusta más un buen relato aunque sea falso que una verdad menos colorista, habrá que hablar en otro momento porque también tiene los suyo.

El nuevo espectáculo nocturno no tendría mayor relevancia si toda esta furrufalla de fascio-pensamiento no tuviera su correlato, en Aragón donde la oligarquía agraria renueva su compromiso con el gobierno autonómico en lo que a  industrialización del campo se refiere y retoma las promesas sobre el embalse de Biscarrues a mayor gloria del crecimiento infinito de un regadío que, bajo la excusa de alimentar a la población, lo que verdaderamente alimenta son las exportaciones del agro aragonés que, ya hace muchos años, está en las antípodas de la agricultura familiar.

Es mucho más fácil y más seductor para esa masa, aturdida y despistada por una inexplicable ruptura de España, mantener abiertas las promesas eternas de pantanos y más pantanos que rendir cuentas sobre las obras ya construidas. Los retrasos en su puesta en marcha, la multiplicación presupuestaria, las fuentes que se secan o los inasumibles costes de explotación son mucho menos glamurosos que una nueva promesa que siempre moviliza la ilusión de los que menos tienen y la codicia de los que nunca han carecido de nada. Es un juego de perversión y fantasía que unos imponen y otros asumen con inusitado fervor.

Y mientras, para que la cosa aragonesa se homogeneice con el resto del estado, su presidente no dudará en tachar de "vergonzoso, humillante e indignante" los pactos entre PSOE y JUNTS. Generar enemigo externos o deshumanizar al contrario es una estrategia tan antigua como la codicia humana. Judios u moriscos en otros tiempos o inmigrantes en los actuales cumplen ese papel de derivación responsabilidades. Y así se distrae al espectador.

Una forma de hacer y prometer muy similar se materializa en las montañas aragonesas con un PLAN PIRINEOS que hace gala de una extraordinaria confusión sobre la reasignación de los Fondos Europeos del extinto proyecto de Unión de Estaciones Astún y Formigal por Canal Roya donde lo que dice el presidente lo contradice el borrador de presupuestos de 2024. 

Si no han cambiado mucho las cosas, el Gobierno de Aragón ha multiplicado los fondos asignados por Europa y el Ministerio de Industria a Aragón y no hace falta ser abogado del estado ni haber estudiado en Comillas, como el orgulloso Campeador carpetovetónico, para ver que las cuentas no cuadran.

Tal como dice la Plataforma en Defensa de las Montañas, el G.A. declaró la retirada de 8 millones de euros de los Fondos Europeos de Turismo Sostenible, al proyecto de construcción de la carretera de Fonchanina al frente de nieve de la ampliación de Cerler. Poco después se recoge la reasignación de 4 millones del descartado proyecto por Canal Roya, a la Comarca de Ribagorza. No se acaba de saber a qué se asignan unos fondos que en su extensión geográfica y su ansia aragonesista llegan hasta la tierra plana y más allá. Puede que alguien se pregunte como el Plan Pirineos se pueden asignar a Daroca, Cuencas Mineras, Beceite y Fuendetodos. Todo ello sin especificar los proyectos beneficiarios ni si cumplirán las condiciones impuestas por Bruselas ni si se podrán ejecutar en el plazo marcado por la convocatoria de los fondos europeos. Y para mayor sorpresa del espectador que ha dejado de mirar la retransmisión de los antidisturbios, en este mercadillo de reventa se excluye de financiación a la comarca de Sobrarbe que hasta el vicepresidente castellano leones, seguro que sabe colocar en el pirineo central.

Mientras, el tiempo y los plazos de ejecución corren. Alguien debería aclarar este barullo y dar a conocer dichos proyectos pues, conforme pasa el tiempo aumenta el riesgo de que este codiciado maná tenga que devolverse a Europa.

En lo que a la nieve se refiere, el Pignatelli no parece haber cambiado gran cosa.  el heredero de Lambán insiste en obviar la progresiva reducción de nieve y comente los mismos errores de concepto. De gente, conocedora de la realidad y bien aconsejada por la ciencia, cabría esperar una diversificación de la inversión en turismo sostenible y respetuoso con el paisaje y la biodiversidad, pero estas ideas habitan con dificultad en unas mentes poco dispuestas a entender y atender la diversidad del modelo de estado que se enrocan en los mitos de un pasado tan glorioso como falso.

Si alguien deja de seguir el espectáculo circense de pactos y amnistías, puede que caiga en la cuenta de que los proyectos financiados con Fondos Next Generation deben cumplir el principio de no causar daño al medio natural y deben ejecutarse en el plazo de tiempo establecido por el programa (en 2025 y sin posibilidad de prórroga).

Las promesas nos pueden llevar hasta 2030, una fecha mítica para la que el presidente aragonés augura grandes inversiones en los valles pirenaicos y pantanos que ya naufragaron en el pasado. Las promesas no dejan de generar un universo de posibilidades en el que, entre otras cosas habría que  reasignar 50 millones de fondos europeos a proyectos en las estaciones de esquí difícilmente justificables ante Europa y que puedan incumplir los plazos marcados.

En este estado de cosas no es de extrañar que el circo mediático, diseñado por la oligarquía y su brazo político-social, haga todo lo posible por mantener entretenida y despistada la atención de la ciudadanía para que, de esta forma, testada ya en pasados gobiernos y regímenes políticos, se mantenga abierto el grifo de sus beneficios y el control social.

Ante el éxito de las sucesivas ofensivas de seductora falsedad que viene sufriendo la convivencia en libertad, el librepensamiento es una herramienta para el desarme de quienes solo se alimentan de ira.

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