"El recibo ha subido un 70% en cinco años, el 11% en el presente, y es de los más caros de Europa. Sin embargo el déficit tarifario crece a un ritmo de 5.000 millones al año, supera los 24.000, y alcanzará los 60.000 millones esta década" afirma la Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza (FABZ) en una nota de prensa.
NdP.- Zaragoza, 29 de junio de 2012 | La Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza (FABZ) rechaza la nueva subida del recibo de la luz que se aplicará desde este domingo. Se trata de la segunda subida en lo que llevamos de año, un 3,95% de media para los consumos sin discriminación horaria, que se suma al 7% que aumentó en abril.
Estos incrementos suponen un nuevo golpe para las economías de los vecinos y vecinas en el actual contexto de contención de salarios, cuando no de reducción de los mismos, y del paro al que se ven abocadas tantas familias de nuestra ciudad.
Pero no se trata solamente de las subidas de este año, sino de las habidas en los años precedentes y del escandaloso régimen tarifario y de fijación de precios de la energía vigente en nuestro país desde los tiempos del presidente Aznar. Entre 2006 y 2011, según Eurostat, la agencia estadística europea, el recibo de la luz ha aumentado un 70%, mientras en el área euro apenas lo hacía un 13,1%.
Sin embargo, a pesar de este descomunal incremento, la llamada deuda tarifaria, la que se debe a las empresas del sector, no deja de crecer a un ritmo de 5.000 millones al año, supera hoy los 24.000 millones y alcanzará, si nadie lo remedia, los 60.000 millones al final de la década. Una auténtica “burbuja eléctrica” que bien podemos parangonar con la burbuja inmobiliaria que tan funestas consecuencias ha tenido para todos.
Para la FABZ se trata de una situación tan insostenible como escandalosa, cuyo origen está, como señalamos, en el actual sistema de fijación de precios y de retribuciones a las empresas energéticas. Un sistema que a todas luces creemos insostenible para la economía española y para los consumidores, mientras las empresas no dejan de generar descomunales beneficios, sobre todo las hidroeléctricas y nucleares.




