
La Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza (FABZ) participará hoy a las 11.00 horas, en la Consejería de Sanidad (plaza de la Convivencia), en la entrega de 4.197 firmas de vecinos y vecinas y de 1.606 tarjetas dirigidas a la Presidenta del Gobierno de Aragón, en contra del desmantelamiento que se hizo en el CEM Pablo Remacha al llevarse el mamógrafo y tres ecógrafos al HUMS (Hospital Universitario Miguel Servet).
La FABZ se suma asimismo a la petición de cese del consejero de Sanidad, Ricardo Oliván, que en dicho acto presentarán las organizaciones en defensa de los recursos médicos de los barrios de Zaragoza y por una Sanidad Pública y Universal.
Como han señalado estas organizaciones la medida se ha llevado a cabo con "una gran oposición ciudadana y con procedimientos impropios de un Gobierno democrático", que incluyeron la ocupación policial del Centro y una entrada "nocturna y furtiva", que causó daños en el mismo. Además "su política de desmantelamiento de los recursos sanitarios públicos ha cerrado el Centro de atención a drogodependientes de El Frago y proyecta alejar a Valdespartera las USM de Torrero, San José, Las Fuentes Norte y Casablanca y la de Reboleria a Sagasta", denuncia la FABZ.
La FABZ destaca el carácter "profunda y radicalmente antidemocrático" de la gestión del consejero Oliván, tanto "en estos casos como a lo largo de toda la legislatura", pues "en ningún momento se ha dignado a escuchar a la ciudadanía ni ha querido reunirse con los colectivos sociales, profesionales, etc., implicados". En este sentido recuerdan que existe un Plan de Calidad firmado por Oliván que en el objetivo 3.5. dice: “Los ciudadanos participarán con sus propuestas, opiniones y experiencia de forma efectiva a través de mecanismos de participación ágiles y operativos, que permitan la interactividad de las partes y la utilidad de las propuestas en las decisiones del Departamento”.
Por otra parte, la FABZ rechaza "su política radicalmente centrada en el recorte de los servicios sanitarios públicos, siempre bajo el falaz argumento del ahorro económico." En concreto destacan el caso de la retirada del mamógrafo y los ecógrafos del Pablo Remacha que, "según la Consejería, iban a dar mayor rendimiento en el Miguel Servet". Sin embargo, estos aparatos permanecían parados en dicho centro desde las 14.00 horas, con lo que "hubiera bastado con ponerlos en servicio por las tardes en horario de 14.00 a 21.00 horas para aumentar su rendimiento e, incluso, prestar servicio a las necesidades del Miguel Servet, sin necesidad de trasladarlos".




