
Sin embargo, el pliego de exigencias no ha podido ser entregado, pues la empresa se ha apresurado a cerrarles la puerta. La concentración de trabajadores estaba prevista a las 18.00 horas, y durante la tarde, las oficinas han ido vaciándose, hasta quedar cerradas en torno a las 17.30 horas, cuando ya había un despliegue de diez guardias civiles en la puerta, con los que se ha parado a hablar un directivo de la empresa antes de cerrar la verja. Así pues, aunque hoy estaba previsto el segundo encierro, los y las trabajadoras no han podido hacer nada más que concentrarse ante las puertas cerradas de una empresa que se niega a recibirles.
Como ya advirtieran desde la Asociación de Trabajadores BRIF, la empresa se muestra reacia a escuchar las demandas de unos empleados que arriesgan su vida por menos de mil euros al mes, mientras observan como los directivos de la empresa pública Tragsa se reparten dividendos y complementos.
Los trabajadores y trabajadoras de BRIF han anunciado que proseguirán con las movilizaciones, y que pese a la negativa de Tragsa a escucharles continuarán reivindicando un salario acorde con la peligrosidad del puesto, segunda actividad y/o coeficientes de reducción en la edad de jubilación, así como el reconocimiento de la categoría de Bombero Forestal.




