Los hechos han sido denunciados ante la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) por Ecologistas en Acción Aragón “por incumplimiento de la autorización de vertido y vertido no autorizado”. “La alta carga contaminante del vertido afecta a los seres vivos que habitan los tramos afectados, dificultando la respiración de peces y larvas de invertebrados, depositando materia orgánica que consume el oxígeno del agua, por lo que afecta gravemente a la función ecológica de estos cursos”, explica la entidad denunciante.
Así, “ante la reiterada contaminación que produce la planta de Conva”, Ecologistas en Acción insta a la CHE “para que de forma inmediata se cumpla el condicionado por el que se le autoriza el vertido” de su planta de Tamarit de Llitera. Igualmente reclaman “que se solucione y suspenda el vertido no autorizado que fluye por el vallado y la cabañera real”. En el caso de que el titular del vertido “haga caso omiso al requerimiento”, solicita “que se decrete la suspensión de las actividades que originan estos vertidos no autorizados”.

Por otro lado y tras la realización de analíticas de los vertidos, investigación del tiempo que la industria lleva incumpliendo la autorización y una valoración de los daños producidos “se estime si estos vertidos pueden ser constitutivos de un delito contra los recursos naturales y el medio ambiente tipificados en el Código Penal: realizar directa o indirectamente vertidos en las aguas terrestres o subterráneas que puedan perjudicar gravemente el equilibrio de los sistemas naturales, contraviniendo las leyes u otras disposiciones de carácter general protectoras del medio ambiente”, exigen desde Ecologistas en Acción Aragón.
Los hechos se conocieron cuando un vecino de Altorricó -Comarca de La Llitera- denunció ante Ecologistas en Acción un vertido prolongado en el Desagüe de La Colomina, afluente de la Clamor Amarga, que lo es a su vez de la Cinca. “En la llamada telefónica el vecino informó que hacía muchas semanas que el agua bajaba con espuma, color negruzco y fuerte olor a materia orgánica y que había denunciado los hechos ante distintos organismos sin que se hubiera revertido la situación”, detalla la entidad ecologista.

Miembros de Ecologistas en Acción han visitado este curso de agua, siguiendo aguas arriba el cauce “para determinar la procedencia de la contaminación, hasta el punto de vertido de la planta de producción de zumos que la empresa Conva Litera (Conva Originia Foods según el rótulo instalado en su planta). En este punto han podido observar acumulaciones de espumas solidificadas y un vertido, de un intenso olor, que tiñe las aguas de negro”.
Al acercarse a las naves de Conva han observado “que por el camino de acceso discurre un vertido negro, que es derramado por la empresa, rebosando por el vallado de la planta, de la zona de producción, y que discurre por la cañada real de Alcampel -El Campell- a Esplús. Vertido que en ningún caso está autorizado”, reiteran para concluir.

