La dermatosis nodular contagiosa (DNC) ha activado en las últimas semanas todos los protocolos sanitarios en el país aragonés tras la confirmación de los primeros focos en la comarca de Sobrarbe. La secuencia de los acontecimientos, comunicada oficialmente por el Gobierno de Aragón, evidencia una respuesta escalonada que combina medidas sanitarias estrictas, vacunación preventiva y coordinación con el sector.
¿Qué es la Dermatosis Nodular Contagiosa?
La Dermatosis Nodular Contagiosa es una enfermedad vírica que afecta exclusivamente al ganado bovino. Se transmite principalmente por vectores como insectos picadores y se caracteriza por la aparición de nódulos en la piel, fiebre y pérdida de producción. “No supone ningún riesgo para la salud humana y su control se basa en la vacunación, las restricciones de movimiento y, en su caso, el vaciado sanitario de las explotaciones afectadas”, aseguran desde la DGA.
Primer foco en Borrastre
El Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación confirmó el primer caso de dermatosis nodular contagiosa en Aragón en una explotación bovina de Borrastre, en la comarca de Sobrarbe. Según detalló el Gobierno aragonés, la detección se produjo tras la confirmación laboratorial correspondiente, activándose de inmediato el protocolo nacional, estatal y europeo previsto para enfermedades de declaración obligatoria.
La DNC es una enfermedad vírica que afecta al ganado bovino y que, aunque no supone riesgo para la salud humana, sí puede tener graves consecuencias económicas y productivas. Entre los síntomas figuran fiebre, nódulos cutáneos y, en los casos más severos, la muerte del animal. Las autoridades aragonesas subrayaron que se trata de una patología sometida al sistema estatal de vigilancia epidemiológica, en coordinación con el Ministerio y las instituciones europeas.
Tras la confirmación del positivo, se establecieron las correspondientes zonas de restricción y vigilancia, con limitaciones de movimiento de animales y refuerzo de la inspección veterinaria.

Inicio del vaciado sanitario
Días después, el Ejecutivo aragonés informó del comienzo del vaciado sanitario de la explotación afectada en Borrastre. Esta medida implica el sacrificio obligatorio de todos los animales presentes en la granja para evitar la propagación del virus.
El Gobierno de Aragón explicó que la actuación se realizó “bajo supervisión veterinaria oficial y conforme a la normativa vigente”. Paralelamente, se han intensificado las labores de desinfección y control en el entorno, así como el seguimiento clínico de las explotaciones situadas en el perímetro de seguridad.
Desde la DGA se ha insistido en trasladar un mensaje de prudencia: la actuación rápida y conforme a protocolo es, según remarcaron “la herramienta más eficaz para contener la enfermedad”.
Segundo foco en Borrastre y Fiscal
Posteriormente, el Gobierno aragonés confirmó un segundo foco de dermatosis nodular contagiosa en explotaciones ubicadas en el entorno de Borrastre y Fiscal. La aparición de este nuevo positivo reforzó las medidas de control ya adoptadas y amplió el radio de vigilancia epidemiológica.
Las autoridades sanitarias aragonesas han recalcado que todos los casos detectados se encontraban dentro del área sometida a restricciones, lo que permitió actuar con rapidez y dentro del marco previsto por la normativa.
Vacunación de 18.600 cabezas en la OCA de Boltanya
Como medida preventiva clave, el Ejecutivo aragonés ha culminado la vacunación de 18.600 cabezas de ganado bovino en la Oficina Comarcal Agroambiental (OCA) de Boltanya. Esta campaña se ha desarrollado con el objetivo de generar inmunidad en la cabaña bovina de la redolada y reducir el riesgo de nuevos contagios.
El Gobierno de Aragón ha destacado la colaboración del sector ganadero en el desarrollo de esta estrategia, así como el despliegue de medios técnicos y humanos para ejecutar la vacunación en un corto periodo de tiempo.
Refuerzo de la coordinación con el sector
Ante la evolución de la situación, el Departamento de Agricultura de la DGA ha reforzado la coordinación con organizaciones profesionales agrarias y representantes del sector vacuno. En los encuentros mantenidos, según informó el Ejecutivo, se abordaron tanto las medidas sanitarias como el impacto económico derivado de los sacrificios obligatorios y las restricciones de movimiento.
El Gobierno aragonés ha reiterado su “compromiso con la transparencia informativa” y la adopción de decisiones “basadas en criterios técnicos”, apelando a la responsabilidad colectiva para frenar la expansión de la enfermedad.
UAGA exige “rapidez en las ayudas”
Tras la información oficial, la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA-COAG) hizo público un comunicado en el que reclama agilidad en la aprobación de indemnizaciones.
La organización agraria exige al Departamento de Agricultura de la DGA “compromiso y celeridad en la aprobación de ayudas económicas” dirigidas a indemnizar a las ganaderas y ganaderos afectados por el brote en Sobrarbe.
UAGA recuerda que la detección de DNC en una explotación implica el sacrificio de todas las reses —vacas y terneros—, lo que supone “un mazazo durísimo” para explotaciones cuya principal o única fuente de ingresos desaparece de forma inmediata.
Además de la indemnización por cabeza sacrificada, la organización reclama “el cumplimiento de la responsabilidad patrimonial de la administración”, incluyendo el abono del lucro cesante, es decir, las ganancias que el ganadero deja de percibir como consecuencia del vaciado sanitario.
UAGA propone que el Gobierno aragonés tome como referencia la orden publicada por la Generalitat de Catalunya el 17 de diciembre de 2025, que estableció baremos de indemnización de entre 308 y 4.200 euros por animal según edad, orientación productiva y raza. Aquella medida se adoptó tras la confirmación, el 3 de octubre de 2025 por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, del primer foco en el Estado español en la comarca de Alt d’Ampordà (Girona).
La organización agraria subraya que la gravedad del problema exige una “respuesta presupuestaria suficiente” y expresa preocupación por la incertidumbre política, dado que el Ejecutivo aragonés se encuentra en funciones. Con el objetivo de analizar la situación, UAGA convocó una reunión urgente en L’Aínsa con su comisión ejecutiva, responsables del sector vacuno y ganaderos de Sobrarbe.

Fundación Franz Weber pide suspender encierros
Por su parte, la Fundación Franz Weber ha solicitado la suspensión sine die de encierros y otros actos taurinos en Aragón tras confirmarse al menos dos positivos por DNC en bovinos.
La entidad apela al principio de precaución y considera que, si se suspenden ferias o concentraciones comerciales de ganado, debería aplicarse el mismo criterio a cualquier convocatoria que implique agrupaciones de bóvidos en la vía pública.
Un desafío sanitario y económico
La evolución del brote en Sobrarbe sitúa al sector vacuno ante un desafío sanitario y económico de calado. Las autoridades aragonesas insisten en la aplicación estricta de los protocolos y en la vacunación como herramientas fundamentales de contención, mientras las organizaciones agrarias reclaman certidumbre y respaldo financiero.
La contención del virus, y que no se extienda por todo nuestro país, dependerá en buena medida, de la coordinación institucional, la responsabilidad colectiva y la capacidad de respuesta ágil ante un problema que, sin ser alarmista, reviste indudable gravedad para el tejido ganadero del territorio y la economía de todo Aragón.





