La Bajada del Canal lleva 42 años reivindicando la puesta en marcha del Plan Especial del Canal, solicitando voluntad política y diálogo fluido a las administraciones.
A lo largo de las diferentes ediciones, Ayuntamiento de Zaragoza y Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) han impuesto infinidad de trabas burocráticas, papeleos y exigencias para su celebración que han puesto a prueba la capacidad de organización y autogestión de personas y colectivos de la República Independiente de Torrero.
Lejos de acercarse a un diálogo como se reivindica año tras año, las administraciones han encontrado una nueva estrategia de acoso y derribo: la dejadez y el abandono.
Juzgado de guardia para la CHE, que este año, en un ejercicio de irresponsabilidad y poniendo en peligro la seguridad de las personas que con sus embarcaciones realizaban la Bajada, ha abandonado sus deberes y obligaciones.
Bomberos y policía acordaron con la organización que la Bajada finalizara a la altura del puente de Honorio García Condoy. Todos ellos han denunciado el problema de insalubridad que se han encontrado en el recorrido; troncos, maleza, basura, e incluso animales muertos en mitad del canal.
Cero patatero para el Ayuntamiento que disponía de los informes favorables de parques y jardines, policía y bomberos desde el 18 de agosto, pero, en su compromiso por destruir todo lo sea o que parezca cultura comunitaria, autogestión, reivindicación u organización colectiva, envió los permisos a las entidades organizadoras tres días antes de la celebración de la Bajada del Canal.
Un diez y nuestra enhorabuena a personas y colectivos que se han “mojado” un año más en la Bajada del Canal y a espectadores y viandantes que han disfrutado viendo bajar a las embarcaciones a lo largo de un recorrido que este año ha sido considerablemente más corto. La responsabilidad y sentido común se ha impuesto una vez más.
El próximo año volveremos a solicitar diálogo, que se aplique el Plan Especial del Canal, que se acondicione como refugio climático… Pero desde YA, exigimos que se limpie el cauce del canal y se realice un mínimo de mantenimiento y seguimiento de su estado.

