La CUP ha decidido este domingo mantener las cuatro abstenciones a la investidura de Quim Torra, sin embargo ha manifestado su intención de plantear una oposición activa ante la propuesta de programa de gobierno de JxCat y ERC, que según la formación anticapitalista “no avanza en la construcción de medidas republicanas ni sociales, que respondan a los derechos y necesidades de la clase trabajadora y del resto de clases populares”.
Ante el giro autonomista de los partidos independentistas, la organización ha decidido asumir un rol de oposición activa, trabajando, dentro y fuera de las instituciones, para generar un nuevo ciclo del movimiento independentista, que “reformule y ensanche alianzas y complicidades, construyendo unidad popular republicana, para poder llegar a abrir un nuevo ciclo rupturista y de autodeterminación, en Catalunya y en el conjunto de los Paísos Catalans, y construir una República que restituya los derechos sociales y civiles de la clase trabajadora”.
En este sentido y ante un momento complejo, “marcado por la represión y la vulneración de derechos políticos y civiles por parte del Estado español”, la CUP-CC ha decidido no bloquear la formación de un nuevo gobierno, manteniendo sus cuatro abstenciones, pero ha advertido que no esto no garantiza su gobernabilidad, pues plantean llevar a cabo una oposición activa durante la actual legislatura.

