La Coordinadora de Organizaciones Feministas de Zaragoza, ha mostrado mediante un comunicado su rechazo ante las declaraciones que los miembros de la Policía Nacional han hecho públicas para justificar su actuación.
Para la Coordinadora, “cuesta mucho acudir a una comisaría de policía, cuesta mucho decidir denunciar. Sabemos que la Policía Nacional tiene protocolos específicos y que solo la trivialización -afirmando que solo era una discusión entre divorciados- hizo que no se pusieran en marcha”.
Al mismo tiempo señalan, “nos parece inadmisible que no se diera cuenta al Servicio de Atención a la Mujer de la Policía Nacional, entendemos que en este caso los cuerpos de seguridad del Estado tienen que garantizar la seguridad de la ciudadanía, no tiene sentido que hagan de filtro de que denuncias se ponen y cuáles no”.
Por ello, “a nuestro parecer, y sin poner en duda su profesionalidad, denunciamos falta de preparación, falta de formación y sobre todo falta de sensibilización ante esta lacra social que solo terminará cuando la sociedad acompase todos sus movimientos y mire de frente al problema, el machismo”, reconocen desde la Coordinadora. “Ese machismo que tamiza miradas y hace que las varas de medir no sean igual para cualquier persona que comete un delito”, añaden.
Según la coordinadora, es necesaria la creación de una “oficina interinstitucional de buenas prácticas”, para que ninguna posible orden de protección se quede por el camino, “como acaba de ocurrir en esta desgraciada ocasión”. Del mismo modo, se pretende visualizar “que el nuevo protocolo que acaba de poner en marcha el Ministerio del Interior tiene cierto poso machista”, subrayan.
“Nos parece muy adecuado que se modifiquen los test que identifican las medidas de protección de las victimas pero a ese cambio, más que positivo, le acompañan una serie de recomendaciones que nos han dejado perplejas”, afirman. Entre las medidas propuestas se recomienda la instalación de una habitación del pánico o hacer señas con los vecinos.
Además, “sigue recayendo sobre las mujeres su propia protección, cursos de autodefensa... pero ni un solo consejo, ni una sola imagen, ni una sola recomendación hacia los maltratadores”, recuerdan desde la Coordinadora. Y concluyen, “la única forma de erradicar el maltrato es que no haya maltratadores”.
Porque hoy en Zaragoza queremos que todas las mujeres puedan vivir sin miedo
¡NOS QUEREMOS VIVAS!

