La Coordinadora 87 razones y más muestra su rechazo al pantano de Mularroya por las graves afecciones que conllevará

El paisaje sufriría una profunda transformación que tendría consecuencias en el turismo rural y profundas modificaciones en la actividad agraria para la supervivencia de las poblaciones aledañas

Mularroya
Mularroya | Foto: Puyalón.

Desde la Coordinadora de Asociaciones de la Comarca de Calatayud y limítrofes, denominada 87 razones y más, muestran su “preocupación y el más enérgico rechazo” al proyecto del Pantano de Mularroya y el trasvase del río Jalón, el cual acumula tres sentencias contrarias de la Audiencia Nacional, y una del Tribunal Supremo en 2013.

El pantano de Mularroya tiene una capacidad de 103 Hm cúbicos, similar a la Tranquera, las Torcas y Maidevera juntos. Se trata de un embalse de tamaño medio-grande y se sitúa sobre el cauce del Río Grío.

Sus aportaciones para el llenado de Mularroya “serían ridículas”, dice la Coordinadora. El llenado del embalse está previsto que se haga con un túnel de trasvase de casi 13 kilómetros, que uniría un azud que cortaría el cauce del Jalón entre Calatayud y Embid de la Ribera y la cola del pantano. La capacidad del túnel de trasvase sería de 8 m3 /segundo, según datos de la propia CHE el caudal medio del Jalón es de 6,42 m3/segundo, también según la CHE el caudal del Jalón a su paso por Calatayud, después de un episodio de lluvias, solo alcanzaba los 8.91m3/segundo.

Se trata pues de un gran trasvase de los caudales del Jalón y un trasvase que supondrá que los pueblos entre Embit de la Ribera y Ricla “verán desaparecer el río tal y como lo conocemos, convertido en un mínimo cauce incapaz de mantener las vegas tradicionales y los usos agrarios que hasta ahora se daban”, denuncian desde la entidad.

De terminarse el trasvase del Jalón, el paisaje sufriría una profunda transformación que tendría unas predecibles consecuencias en el turismo rural y, sobre todo, exigiría profundas modificaciones en la actividad agraria para la supervivencia de las poblaciones de Embit de la Ribera, Paracuellos de la Ribera, Sabinyán, Morés, Purroi, Morata de Xalón y Ricla.

La presa de Mularroya está ubicada dentro de una zona protegida, la Zona Especial Protección de Aves (ZEPA) ‘Desfiladeros del Jalón’, incluida en la Red Natura 2000. “Situar un pantano sobre una zona protegida de la Red Natura 2000 es un hecho sin precedentes, es incompatible la protección medioambiental que se pretende con la construcción de un gran pantano como Mularroya”, dice la Coordinadora. Si a este dato añadimos que la embocadura del túnel de trasvase se sitúa en otra área de Red Natura 2000 (LIC Hoces del Jalón), “es fácil concluir que se trata de un proyecto que desde sus principios se ha posicionado fuera de la legislación medioambiental”.

La publicación de un informe geológico (Revista de la Sociedad Geológica del Estado español) por parte de un grupo de geólogos de la Universidad de Zaragoza, dio una nueva dimensión a la cuestión de la seguridad en Mularroya. En dicho informe se advertía la posibilidad de que el llenado de Mularroya pudiera provocar seísmos de magnitud entre 6,2 y 6,8 en la escala Richter, que acarrease un fallo geotécnico de la presa que provocara graves inundaciones en poblaciones como Ricla y Calatorao, según informan desde la Coordinadora 87 Razones y más.

Desde la Coordinadora de Asociaciones dicen que es su obligación “defender los intereses medioambientales y la supervivencia de nuestros pueblos”. Por ello, exigen a la Confederación Hidrográfica del Ebro, al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y al Gobierno de Aragón, la paralización inmediata de las obras del Pantano de Mularroya y el túnel de derivación.

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