El informe estatal sobre la contaminación por ozono elaborado por Ecologistas en Acción analiza los datos recogidos entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de 2025 en casi 500 estaciones de medición repartidas por todo el territorio peninsular, entre ellas 20 situadas en Aragón.
El ozono troposférico es un contaminante muy complejo, que no tiene una fuente de emisión humana directa, sino que se forma en la superficie terrestre en presencia de radiación solar por la combinación de otros contaminantes denominados precursores, emitidos por el transporte (en especial los vehículos diésel), las centrales termoeléctricas, ciertas actividades industriales o la ganadería intensiva. Se trata por tanto de un contaminante típico de primavera y verano.
En lo que respecta a Aragón, entre las principales conclusiones, Ecologistas en Acción destaca, en una nota de prensa, que el ozono es el contaminante atmosférico que "año tras año afecta a más población" y el "más estrechamente ligado al cambio climático", por su relación con la radiación solar. Durante 2025, sus niveles han sido los más altos en Aragón desde el año 2019, como consecuencia de las dos intensas y prolongadas olas de calor del verano, el más cálido desde que se dispone de registros, advierte la organización.
El informe de Ecologistas en Acción toma como referencia el valor diario recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), de acuerdo al cual el aire contaminado por ozono ha vuelto a afectar en 2025 a la totalidad de la población aragonesa. "No obstante, durante el presente año no se ha identificado población expuesta a niveles superiores al obsolescente objetivo legal en vigor para la protección de la salud humana ni al nuevo objetivo legal aprobado para 2030 por la Unión Europea, más laxos que la recomendación de la OMS", aclara en la nota.
La frecuencia de las superaciones del valor objetivo legal ha recuperado en la ciudad de Zaragoza la de los años previos a la pandemia de la COVID-19, aunque con un descenso del 20% en relación al promedio de las registradas en el periodo 2012-2019, en el conjunto de Aragón. "La estación Calatayud en la Cordillera Ibérica habría excedido en una ocasión el umbral de información, el 28 de agosto, sin que el Gobierno de Aragón advirtiera a la población afectada del riesgo para su salud, como es preceptivo", señala Ecologistas en Acción.
En este sentido, Ecologistas en Acción pide al Gobierno de Aragón la "urgente elaboración" del plan autonómico de mejora de la calidad del aire en cuanto a ozono troposférico pendiente desde hace años, que "permita aplicar medidas eficaces para atajar la contaminación en las zonas donde se han excedido en la última década los objetivos legales a satisfacer para el ozono, en cumplimiento de las sentencias sobre la materia del Tribunal Supremo y de distintos tribunales regionales".
La contaminación por ozono "debe abordarse como un problema sanitario de primer orden", que "causa cada año hasta 300 muertes en Aragón", según la Agencia Europea de Medio Ambiente, afectando a niñas y niños, mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades cardiorrespiratorias. Durante el verano de 2025, el Instituto de Salud Carlos III ha estimado en Aragón un exceso de 125 muertes por el calor y el ozono.
Ecologistas en Acción pone sobre la mesa las "principales vías de actuación" para reducir la contaminación del aire por ozono: disminuir el tráfico motorizado, sustituir los disolventes orgánicos por agua en los procesos industriales, el ahorro energético, ordenar el actual despliegue caótico de las energías renovables, desincentivar fiscalmente los vehículos diésel y la aviación, y establecer una moratoria para las nuevas macrogranjas de ganadería industrial.




