
En este sentido, el sindicato CGT señala que "aunque siempre aplaudimos una oferta de empleo público, criticamos la forma de hacer las cosas de esta Administración". "Un proceso de oposición es algo muy serio, en el que la gente se juega su futuro personal y profesional. No se pueden convocar unas oposiciones con cinco meses de antelación, después de haber anunciado que no se iban a convocar", denuncia CGT.
Para el sindicato esta forma de actuar de la Administración "supone una falta total de seriedad y de responsabilidad por su parte, demostrando de nuevo que no existe ninguna previsión y que es la improvisación, el criterio que el Departamento de Educación utiliza en todas las decisiones que va tomando". Por ello, CGT vuelve a pedir la dimisión de la consejera de Educación, Dolores Serrat.



