Compuesto por un equipo de guías titulados de diferentes especialidades y ámbitos y con una amplia experiencia a sus espaldas han creado “bajo el paraguas cooperativo este proyecto social y de autoempleo con una premisa clara: dignificar nuestro trabajo, fomentar la autogestión y hacer de la colaboración nuestra mejor apuesta”.
Esta cooperativa “posee trasfondo social del que nos gustaría hacerte partícipe invitándote conocer un poco más de nuestros servicios y proyectos a través de actividades tan diversificadas como lo son cualquiera de las actividades deportivas o educativas que podemos practicar en la cordillera Pirenaica”.
“Ayuda mutua, responsabilidad, democracia, igualdad, equidad, solidaridad y la confianza en que otro mundo es posible son algunos de los objetivos que queremos mostrarte desde este proyecto del que todos los componentes son los protagonistas por igual”, explican desde la Compañía de Guías de la Casa de La Montaña, que también nos invita “a pasear por nuestro proyecto ya en marcha, a través de nuestra página web o nuestras redes sociales haciéndote eco de nuestra nueva andadura profesional”.
Desde AraInfo hemos podido charrar con algunos de los integrantes de La Compañía de Guías de la Casa de La Montaña. Acerca de las razones que les han animado para crear la cooperativa, nos explicaban que “la mayoría de los componentes de esta cooperativa llevamos en el gremio bastante tiempo ya, hemos intentado vivir de esto lo más dignamente posible, unos con más acierto que otros, de hecho en mi caso -detalla Nacho Merino- hace tiempo ya que tuve que buscar una alternativa en la hostelería huyendo de la precariedad del sector. Con esta unión pretendemos fortalecer nuestra posición, conseguir un mayor volumen de empleo más constante y mejor remunerado, intentar, en la medida de lo posible, desestacionalizar el trabajo, en definitiva poner en práctica un modelo diferente basado en mejorar pequeños detalles que hemos ido puliendo a lo largo de nuestra experiencia profesional”.
También nos daba tiempo de conocer algo más de cerca la realidad laboral y profesional de este sector, así, nos contaban que “en el mundo de los guías hay dos grandes opciones, una es la de trabajar para una empresa como asalariado, esta opción, es sin lugar a a dudas la más cómoda y fácil, ya que el guía recibe el cliente y, en teoría, no tiene que hacer ninguna gestión de captación, pero también es la opción menos remunerada en la que el guía no tiene poder de decisión más que en la propia actividad”, y añadían que “la otra opción es el guía autónomo que se mueve en solitario, el consigue sus clientes y gestiona su trabajo, pero al moverse solo es una estructura muy frágil”, y tras este pequeño análisis, recalcaban que “con nuestra unión pretendemos conseguir la fuerza de una empresa con una página web potente que pueda llegar a un volumen mayor de posibles clientes y a la vez autogestionarnos poniendo nuestras propias reglas. Con la pandemia, para bien o para mal, tenemos que adaptarnos y ofrecer otro tipo de turismo, mucho menos masificado, ofreciendo alternativas diferentes a nuestros clientes para descubrir rincones de nuestras montañas mucho más solitarios”.
En otro tono, y sabedores que el planeta está plagado de maravillosas montañas les preguntábamos ¿porqué en el Pirineo Aragonés, y no en los Alpes, los Andes, o en el Atlas? Y su respuesta tampoco nos deja indiferentes: “los componentes de esta cooperativa somos de distintos puntos de la geografía española y hemos terminado aquí porque hemos encontrado en estos valles el entorno perfecto para la práctica de nuestra afición y nuestro trabajo. En este proyecto vamos a darle una gran importancia al producto local, nuestras montañas, queremos hacer ver a las personas a las que guiamos que no es necesario ir a buscar a miles de kilómetros, que en el Pirineo podemos encontrar las grandes aventuras y experiencias que buscamos sin necesidad de embarcarse en un largo viaje”.
Finalmente le preguntamos, no sin cierta somardería, a Olatz Fernández - Bueno, Olatz, eres la única mujer de la cooperativa ¿a las mujeres no les gusta tanto la montaña? - A lo que, la también licenciada en Ciencias Ambientales, nos contestaba que “claro que les gusta la montaña, y mucho, de hecho cada vez más se ven más mujeres haciendo montaña en sus diferentes modalidades, y sobre todo las chicas jóvenes vienen pisando fuerte. Venimos de una cultura donde la montaña siempre ha sido un lugar de juego muy masculino pero, al igual que en otros ámbitos de la sociedad, esto está cambiando y todo lo que sea promover actividades en las que puedan participar las mujeres activamente, en la toma de decisiones, de planificación, liderazgo, etc será bienvenido. Igual que un chico busca ese aprendizaje de la mano de un guía también lo puede y debería buscar la mujer, sin ningún tipo de complejos”.
Con las ilusionantes palabras de Olatz todavía jugueteando en nuestros oídos, vienen a nuestra mente las imágenes de la formidable escaladora aragonesa María Laborda, y solo nos queda desear a la nueva cooperativa Compañía de Guías de la Casa de La Montaña una larga y placentera vida autogestionada.




