La CGT en la Universidad de Zaragoza ha criticado en una nota enviada a los medios de comunicación las declaraciones hechas por el presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas, Roberto Fernández, hace una semana con respecto a las irregularidades ocurridas en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC).
"Que en la universidad española pueda haber uno o dos o tres presuntos casos de irregularidades entra dentro de lo humano y de lo absolutamente posible e inevitable. Todos somos humanos y sabemos que eso es muy difícil de evitar. Pero creo que el balance es abrumador", manifestaba Roberto Fernández.
En cuanto a la actuación de la CRUE en lo sucedido en la URJC, Fernández apelaba a la autonomía universitaria por lo que descartaba que la institución que preside vaya a pedir ninguna explicación al centro. “Hasta que esta universidad pida nuestra intervención, se respeta su autonomía”, subrayaba el presidente de la Conferencia.
Para la CGT de la Universidad de Zaragoza es “lamentable que la CRUE pretenda minimizar hechos tan graves”. “Los trabajadores de las universidades públicas esperamos una defensa contundente de la Universidad pública y una denuncia también contundente de hechos que nos ponen a todos los trabajadores en entredicho”, ha manifestado el sindicato.
Según la CGT “la CRUE debe denunciar y actuar con firmeza ante los casos de títulos regalados. Independientemente de la actuación de la Justicia, la CRUE debe exigir procedimientos en todas las universidades que garanticen que no se falsean calificaciones ni se regalan trabajos de fin de titulación”.
“No solo roba el que recibe el título sin haber ido a clase ni haber realizado un trabajo, también roban los que utilizan recursos públicos, de todos y todas, para favorecer a determinadas personas”, añade el sindicato anarquista.
Del mismo modo, la CGT apuesta por la “transparencia total”, y considera que todos los Trabajos fin de Grado y Máster, así como las Tesis Doctorales, han de estar obligatoriamente “en un repositorio a disposición del público en general, con indicación de quien ha dirigido el trabajo y quién o qué tribunal lo ha evaluado”.
Por último, el sindicato afirma que “ya denunciamos en su día lo que nos pareció un retroceso en la calidad y en la transparencia de nuestra Universidad, cuando se aprobó la normativa que permite, a los centros que lo deseen, eliminar los tribunales de defensa de los Trabajos de Fin de Grado”.
“En este sentido, el paso dado por nuestra Universidad nos parece positivo, ya que se ha puesto en marcha un verificador de títulos, aunque es el estudiante el que debe proporcionar el código de control. En el caso de los políticos, debería ser la correspondiente institución la que compruebe la veracidad de la existencia de los títulos que afirman poseer nuestros representantes. Un currículum falso debería ser motivo de dimisión”, concluye CGT.





