La Asociación Vecinal Joaquín Costa (El Carmen) ha presentado ante el Gobierno de Aragón una solicitud para la protección patrimonial del edificio principal de la antigua estación Zaragoza-El Portillo, una infraestructura que considera una de las más representativas de la transformación urbana, industrial, ferroviaria y social de la capital aragonesa durante el siglo XX.
La entidad fundamenta su petición en los valores históricos, arquitectónicos, urbanos, ferroviarios, sociales y culturales del inmueble, que durante décadas fue la principal terminal ferroviaria de la ciudad y formó parte de la vida cotidiana de varias generaciones de zaragozanos.
Entre los elementos recogidos en el expediente destaca el reconocimiento obtenido mediante el Premio Ricardo Magdalena, una de las principales distinciones de la arquitectura aragonesa contemporánea, así como las referencias académicas vinculadas a los estudios de José Laborda y a la denominada "Lección 14", que analizan el papel urbano y arquitectónico desempeñado por la estación dentro de la evolución contemporánea de Zaragoza.
La solicitud incorpora además el documento "Estación Zaragoza-El Portillo. Cronología visual y memoria del lugar (1895-2026)", un recorrido gráfico e histórico que muestra la evolución del sistema ferroviario central de Zaragoza desde la estación de Campo Sepulcro hasta la actualidad. Según la asociación, este trabajo "permite comprender la importancia que el corredor ferroviario del Portillo tuvo en el desarrollo urbano, industrial, económico y social de Zaragoza y Aragón durante más de un siglo". En su elaboración, según explica la asociación, se han utilizado recursos del archivo GAZA y fotografías propias, así como material del Archivo Zaragoza Antigua.
La documentación presentada también pone de manifiesto la estrecha relación entre el sistema ferroviario del Portillo y el desarrollo industrial de Zaragoza, especialmente a través de empresas históricas como Carde y Escoriaza, Material Móvil y Construcciones, VIASA y posteriormente CAF, configurando uno de los principales espacios industriales y mecánicos de Aragón durante buena parte del siglo XX.
El expediente incorpora igualmente la dimensión artística del inmueble mediante la documentación de diversas obras realizadas por Andrés Galdeano para la estación. Estas intervenciones formaban parte del proyecto arquitectónico original y contribuyeron a dotar al edificio de una identidad cultural propia. La solicitud plantea conservar las obras actualmente existentes y recuperar para el conjunto aquellas que fueron desplazadas durante las sucesivas transformaciones del ámbito ferroviario.
Asimismo, la documentación fotográfica acredita que el edificio conserva una parte sustancial de sus espacios y elementos característicos. "Vestíbulos, escaleras, pavimentos, revestimientos pétreos, dependencias interiores y diversas obras artísticas permanecen todavía reconocibles y permiten comprender tanto la dimensión del inmueble como su potencial de reutilización futura", destaca la asociación.
Aunque el inmueble requiere actuaciones de conservación, mantenimiento y adaptación a nuevos usos, la entidad considera que su estado general permite plantear una recuperación progresiva compatible con la protección patrimonial y con los procesos de regeneración urbana actualmente en marcha.
La Asociación Vecinal Joaquín Costa entiende que "ha llegado el momento de reconocer patrimonialmente la importancia de la antigua estación Zaragoza-El Portillo", principal estación ferroviaria de la ciudad durante más de treinta años y una de las infraestructuras más significativas de la transformación urbana, industrial y social de Zaragoza en la segunda mitad del siglo XX.
En este sentido, sostiene que la conservación del inmueble es compatible con su adaptación a nuevos usos públicos. Su dimensión, ubicación estratégica y configuración arquitectónica permitirían albergar equipamientos culturales, educativos, sociales y vecinales que mantengan vivo el edificio y lo integren en la vida cotidiana de la ciudad.
Del mismo modo, la asociación considera que la explanada resultante de la demolición de la antigua plataforma-aparcamiento ofrece una oportunidad para incorporar espacios deportivos, zonas de juego, áreas estanciales, recorridos peatonales y otras dotaciones de proximidad al servicio del barrio y de Zaragoza.
La entidad subraya que la solicitud presentada "no pretende únicamente conservar un edificio, sino preservar uno de los principales testimonios materiales de la historia ferroviaria contemporánea de Aragón". A su juicio, el edificio del Portillo es una de las pocas piezas principales del sistema ferroviario histórico zaragozano que aún permanece en pie y su conservación "permitirá cerrar el círculo histórico de los grandes centros ferroviarios que protagonizaron la modernización de la ciudad durante el siglo XX".





